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Yoga tecnicas

EL MUNDO DE LA REALIDAD YOGUICA (1)
Sutras 14 a 18
14. Sántoditávyapadesyadharmánupáti dharmí
Un dharmí [quien tiene las características] se mueve con y
habita en tres características: quietud, suscitabilidad e ínnotabilidad.
15. Kramanyatvam parinámánvatve hetuh
La alteridad de la secuencia es la causa de la alteridad del efecto o del cambio.
16. Pari namatrayasany amad a titá-nágatajñánam
Sanyama dirigido hacia las tres transformaciones da por resultado el conocimiento de lo que desapareció y de lo que todavía ha de llegar.
17. Sabdárthaptratyayánámltaretarádhyásátsanskarastatpra-vibhága-sanyamátsarvabhútarutajñánam
Las nociones falsas que surgen de confundir la palabra, el significado [objeto] y la experiencia por otro respectivamente, da por resultado su mezcla y confusión; Sanyama dirigido hacia cada uno de estos tres como distintos uno del otro, da por resultado el conocimiento de los sonidos [lenguaje] de todos los seres.
18. Sanskárasákshátkaranátpúrvajátijñánam
La percepción directa de las impregnaciones pasadas [a través de Sanyama] da por resultado el conocimiento de encarnaciones pasadas.

Yoga

El Yogi es un hombre que experimentó una transformación radical que le permite ver y descubrir lo que un no-Yogi nunca podrá hacer. Un no-Yogi tiene también ojos para ver, pero su visión está cubierta y condicionada por avidya-khyati. El Yogi, por el otro lado, es quien salió de la oscura prisión de avidya-khyati, y medíante esta acción revolucionaria dio con el reino luminoso de viveka-khyati. Ahora, su visión está libre de todos los condicionamientos. Y su visión del mundo es iluminada por la sabiduría resplandeciente.

Yoga

Quien atraviesa este proceso prodigioso del camino óctuple del vivir yóguico se convierte en un ser humano auténtico, que ve al mundo como éste es en su pureza existencial. Tal persona se establece en su identidad esencial en la que la visión pura y la acción real marchan juntas. Tal acción perceptiva es creación. Es capaz de transformar radicalmente las oscuras fuerzas de la naturaleza en autoiluminadas energías creativas en libertad total.

Bikram yoga

El Sutra 29 enumera los ocho aspectos del modo yóguico de vida. Cada uno de estos aspectos se explica en los Sutras 30 a 55 de la Parte II, y en los Sutras 1 a 3 de Ja Parte III. Estos Sutras hablan, en su mayoría, por sí mismos. Pero será necesario indagar en esta “Flor de Ocho Pétalos del Yoga” con el fin de captar su inmensa significación para la vida humana. Por tanto, añadiremos unos pocos comentarios sobre la Flor de Ocho Pétalos del Yoga en el próximo capítulo.

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La palabra apavarga es un compuesto de varga con el prefijo apa. Apa significa “lejos de”. La palabra varga deriva de la raíz vrj que significa “elegir”. También tiene otros significados; pero no son propios de aquí. Por tanto, apavarga significa un “movimiento lejos de elegir”. Bhoga es invariablemente un producto de la tendencia a elegir, que da por resultado gustos y disgustos insitos. La expresión bhogapavargartha significa, pues, que el mundo objetivo y observable (lo “visto”) existe para ofrecer experiencias (bhoga) al hombre, y a través de bhoga, liberarle de todas las tensiones, confusión, conflicto y caos —un movimiento generado por bhoga. Apavarga significa, pues, un movimiento lejos de bhoga, lejos de la tendencia a elegir, que da por resultado bhoga.
El Sutra 19 dice que drsya o lo “visto” o los objetos del mundo, son únicos o no únicos, y tienen señales visibles por las que se los puede identificar, o son sin tales señales. Esta es, asimismo, una expresión del hecho nacido de la percepción que se liberó de tensiones.

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En el nivel humano, es evidente que la energía cósmica que se revela a nuestros ojos o nuestra mente es como si estuviera polarizada en dos: “quien ve” y lo “visto”. El hombre supone que él es el “quien ve” y que lo que se esparce ante sus ojos o la mente es el mundo o lo “visto”. Pero cuando enfrenta esta pregunta: ¿qué es la naturaleza de “quien ve” y de lo “visto”?, nos confundimos. Para la disciplina del Yoga esta es la pregunta de todas las preguntas. No puede haber respuesta real a ninguna pregunta a menos que se entiendan claramente los tres factores básicos que subyacen siempre en toda pregunta seria. Estos tres factores son: i) la naturaleza de lo “visto”; ii) la naturaleza del “quien ve”, y iii) la naturaleza de la relación existencial entre “quien ve” y lo “visto”. A menos que haya una clara comprensión de cada uno de estos tres factores que subyacen en toda pregunta acerca de la vida o la existencia, nada reinará supremo sino confusión sobre la vida humana.

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Pratiprasava demuele, pues, la ciudadela de abhlnlvesa, exponiendo a la vista su cabal horror. Esta percepción nos pone frente a frente con dvesa, un sentimiento congénito de odio hacia todo lo que hiere nuestro sentido de importancia personal —un sentimiento de ser herido, que, cuando se lo alimenta en lo interior, toma la forma autojustificadora de abhivinesa. La exposición de dvesa nos pone frente a frente con raga, un recuerdo moroso de experiencias placenteras. Vemos cómo alimenta el sentido de importancia personal, y en última instancia va a fortalecer a abhivinesa. Una pequeña afrenta a raga, proveniente del mundo externo, se convierte de pronto en dvesa —un odio hacia todo lo que amenace a raga. A raga se lo ve, pues, como el otro lado de la moneda —la moneda que tiene dos caras, una de raga y la otra de dvesa.

Yoga

La disciplina del Yoga desafía esta suposición profundamente atrincherada. Señala que el conocimiento personal, por expansivo que sea, y sin importar cuánto lo justifique o fortalezca la observación, el análisis, la experimentación y el pensamiento sistematizado, es todavía básicamente ilusorio o falso. Esto es así porque, a fin de ser una observación objetiva y realista, deberá ser pura y clara como un cristal. No deberá ser distraída, desviada ni deformada por nada, dentro o fuera, y el acto de observación misma deberá ser libre, y no impedido por motivo alguno o noción preconcebida porque todo motivo o noción preconcebida está obligado a influir en ella y matizarla, y así deformarla. Nada que se haya observado a través de una visión deformada, y luego analizado, experimentado y puesto dentro de la armazón de una pauta sistematizada de pensamiento, podrá corresponder jamás a una realidad objetiva. El hecho de este asunto es que una mente condicionada, que es una mente sobrecargada de impregnaciones pasadas y de los gustos y disgustos ínsitos que resultan inevitablemente de ellos, es básicamente incapaz de observación pura. Como lo señalan más tarde los Sutras, todo acto nacido de una mente condicionada es un acto nacido de tensiones que matizan nuestra visión del mundo. Y los actos nacidos de tensiones (incluidos los actos de observación, análisis, experimentación y sistematización de pensamientos) son actos que deben generar inevitablemente más tensiones, y así sucesivamente ad infinltum. Por tanto, dicen los Sutras, las tensiones deben cesar para que la observación sea pura y clara como un cristal y capaz de ver las cosas como son en su autenticidad existencial.

Yoga salud

Estos cuatro géneros de Samapattis caen bajo un solo título, llamado sabija Samadhi. La pregunta aquí es: ¿por qué este Samadhi se asocia con una “semilla” (bija)? ¿Qué se indica exactamente con la palabra bija o semilla? ¿Cómo el nirvitarka Samapatti, en el que las cosas se ven como son en su radiación exis-tencial, puede ser producto de alguna semilla? Y asimismo, ¿cómo el nirvicara Samapatti, en el que los elementos sutiles que subya-cen en todos los objetos macizos se ven disolver en una especie de vaciedad del espacio, puede decirse que esté asociado o sostenido por alguna “semilla”? Los siguientes Sutras arrojan alguna luz sobre estas perturbadoras preguntas.

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De hecho, estos últimos no tienen lugar en vicara o en la libre investigación. En la libre investigación sólo observamos lo que es, y nunca llegamos a conclusión alguna. Porque estar atrapado en las conclusiones, lo cual implica necesariamente elección e inferencia, es volver a la confusión y al caos. Por tanto, nos hallamos en un estado de atención alerta y sólo vemos las cosas como son en su autenticidad existencial. Tal visión pura revela los elementos sutiles que subyacen en las cosas en su interacción natural mutua. La sensibilidad es ahora tan aguda y tan penetrante que las cosas y sus movimientos sutiles que antes jamás se vieron, se perciben ahora como si fuera a la luz de una iluminación interior. Esto es savicara Samapatti. Y cuando se ven los elementos sutiles que subyacen en los movimientos de las cosas, ocurre que, precisamente porque se las ve como son, se disuelven en un estado del ser en el que estas cosas sutiles pierden todas las señales por las que se las podría identificar. Y, como ahora no hay nada que identificar, el movimiento de vicara llega a su fin. Este estado se llama nirvicara Samapatti.