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Yoga y mente

4. El hombre nunca deberá perder de vista el hecho de que todas las mentes individualizadas son creaciones ideacionales del sentido ínsito del “yo soy” como se expresa en el Sutra 4. La aptitud única para elegir opera a través de este sentido del “yo soy” (asmlta). Y el hombre nunca comprenderá y realizará la potente energía potencial que es inherente a su ser, a menos que vea el hecho de que este sentido del “yo soy” no es unitario sino una fusión de dos energías cósmicas distintas (H-6). A menos que se observen cuidadosamente con consciencia inelectiva las funciones egocéntricas de esta fusión, y la distinción entre las energía que es “quien ve” y la energía que es lo “visto” se entienda y asimile claramente, no hay esperanza para el hombre. En ausencia de esta comprensión, éste sólo podrá invitar cada vez más a un trastorno y un desastre eventual. El hombre deberá ver también el hecho de que, aunque las elecciones individuales difieren una de otra, la sustancia mental de la que emergen estas elecciones variables es común a todos los hombres. Es esta sustancia mental de factura natural la que motiva a las mentes individualizadas, a través de gustos y disgustos ínsitos y otras tendencias. Esto es lo que el Sutra 5 pone en claro. El desatender este hecho sólo podrá perpetuar la división entre un hombre y otro, y entre el hombre y la naturaleza, y terminar en un conflicto inevitable y su implacable resultado de confusión, caos y destrucción.

Yoga y la naturaleza

2. El Sutra 2 expresa que las transformaciones mutacionales de las especies son ocasionadas por la “corriente de la naturaleza” (prakrtyapura). El hombre mismo pertenece a una de tales especies. No le es dado ocasionar una transformación radical en su organismo biológico de factura natural. Todo lo que le es dado es ver, entender y hacer las paces con esta situación exis-tencial. Pero no puede hacer esto a menos y hasta que ocasione una transformación radical en su propio ser sobre la base de lo que se le da.

Yoga y mente

En esta cuarta y última parte se nos pone frente a frente con tres cosas: la corriente de la naturaleza, la sustancia con la que está hecha la mente y la necesidad absoluta de una transformación total de nuestra mente. La lógica que subyace en los Sutras 1 a 13 expresa lo siguiente:
1. Los hombres nacen con algunos poderes de grados variables. De hecho, todos los objetos de este mundo, animados e inanimados, están preñados de poderes o energía potencial. Sin averiguar ni tratar de entender la razón de ser de estos poderes innatos, los hombres tienden a usarlos para obtener lo mejor de sus vecinos y otros seres semejantes. Con este objeto están siempre en busca de poderes extraordinarios. Estos se llaman siddhis. El Sutra I dice que los siddhis son innatos, o cuando no son innatos, que se adquieren a través de hierbas medicinales, o a través de palabras cargadas con poderes mágicos, o a través de austeridad asociada con ésta o aquella disciplina, o a través de la meditación yóguica y del Samadhi. Estas cinco fuentes de siddhis parecen ser meramente ilustrativas y no exhaustivas. Podría haber otros modos a través de los cuales pudieran adquirirse poderes o capacidades extraordinarios, como, por ejemplo, a través de la ciencia y la tecnología —la locura de los tiempos modernos. La cuestión convincente de los siguientes Sutras es ésta: ninguna cantidad de tales siddhis o poderes extraordinarios, por cualquier medio que los adquiera, podrá resolver el problema de la sobrevivencia o del enriquecimiento de lo humano en el hombre. El único modo de enfocar los problemas que el hombre enfrenta perpetuamente es el modo de entender el significado existencial de tres cosas, a saber, la unicidad, la alteridad y la conjuntividad, y luego vivir y actuar a la luz de tal comprensión.

Yoga

Sobre la base de esta situación existencial, sería lógico decir que si podemos ver a través y más allá del objeto o de la masa de impregnaciones en nuestra sustancia mental, entonces la secuencia de momentos y acontecimientos que desaparecieron luego de dejar detrás sus efectos, podría percibirse y rastrearse directamente hasta sus orígenes. Es sobre la base de esta extraordinaria percepción que el Yogi se vuelve capaz de conocer las encarnaciones pasadas de su mente o de su yo egocéntrico.
Todo esto y mucho más que aparece después en los siguientes Sutras tal vez parezca fantástico y hasta increíble. Pero si seguimos cuidadosamente la lógica interior de los Yoga Sutras, la posibilidad de todas estas extraordinarias percepciones de la Realidad (que, de todos modos, sigue siendo siempre la “Gran Incógnita” para todas las mentes condicionadas) se abre ante el ojo de nuestra mente. Después de todo, la Realidad no es cuestión de conocer, sino de ser y ver. Y el Yoga es una disciplina que coloca al hombre en un estado del ser en que se posibilita la única percepción directa de “lo que es”, de la Realidad. Lo que se describe en esta parte es el mundo de la Realidad, perceptible solamente por los ojos del Yogi.

Yoga

¿Cómo obtiene el Yogi este conocimiento? El Sutra 15 responde esta pregunta. Dice que el organismo psicosomático, y todo lo que se ve y experimenta a través de él, es un producto de krama, o cierta secuencia de acontecimientos o momentos (ksana). En este mundo, todo es producto o efecto de tales secuencias. Y, en consecuencia, si podemos ver a través de esta secuencia en nuestra mente, podemos transformarlo totalmente. La secuencia (krama) de factura natural o hecha por el estado da por resultado una característica inerte (santa), que contiene al pasado como memoria. Pero Sanyama, dirigido hacia este santa o mente inerte, revela su naturaleza y su estructura como el producto de cierta secuencia de acontecimientos que desaparecieron. Revela cómo esta característica llegó a ser lo que es ahora. Revela las interacciones de la mente y el mundo que se experimentaron en el pasado y de las que este santa llegó a ser producto. De esta manera, revela las encarnaciones pasadas que nuestra mente experimentó, como se expresa en el Sutra 18. Así, el Yogi entiende ahora la naturaleza y la estructura de su psiquis como funciona en el presente activo. Y cuando dirige su Sanyama sobre lo que aún ha de arribar, con lo que la mente se asociará más tarde, ve la secuencia de momentos y acontecimientos que conducirán a esta característica inarribada. De este modo toma consciencia de anagata. El Yogi se vuelve capaz de adquirir conocimiento del pasado (atlta), y del futuro (anagata) debido al Sanyama dirigido hacia las tres transformaciones antes mencionadas. Esta afirmación se basa en el hecho de que “quien ve” o la energía de la visión pura, cuando cesa de ver a través de las experiencias pasadas, se vuelve libre y capaz de mirarlas y mirar más allá de ellas, es así capaz de descubrir las secuencias subyacentes que resultaron al dar a la mente la característica de la inercia condicionada. Esta inercia se llama aquí santa.

Yoga tecnicas

EL MUNDO DE LA REALIDAD YOGUICA (1)
Sutras 14 a 18
14. Sántoditávyapadesyadharmánupáti dharmí
Un dharmí [quien tiene las características] se mueve con y
habita en tres características: quietud, suscitabilidad e ínnotabilidad.
15. Kramanyatvam parinámánvatve hetuh
La alteridad de la secuencia es la causa de la alteridad del efecto o del cambio.
16. Pari namatrayasany amad a titá-nágatajñánam
Sanyama dirigido hacia las tres transformaciones da por resultado el conocimiento de lo que desapareció y de lo que todavía ha de llegar.
17. Sabdárthaptratyayánámltaretarádhyásátsanskarastatpra-vibhága-sanyamátsarvabhútarutajñánam
Las nociones falsas que surgen de confundir la palabra, el significado [objeto] y la experiencia por otro respectivamente, da por resultado su mezcla y confusión; Sanyama dirigido hacia cada uno de estos tres como distintos uno del otro, da por resultado el conocimiento de los sonidos [lenguaje] de todos los seres.
18. Sanskárasákshátkaranátpúrvajátijñánam
La percepción directa de las impregnaciones pasadas [a través de Sanyama] da por resultado el conocimiento de encarnaciones pasadas.

Yoga

El Yogi es un hombre que experimentó una transformación radical que le permite ver y descubrir lo que un no-Yogi nunca podrá hacer. Un no-Yogi tiene también ojos para ver, pero su visión está cubierta y condicionada por avidya-khyati. El Yogi, por el otro lado, es quien salió de la oscura prisión de avidya-khyati, y medíante esta acción revolucionaria dio con el reino luminoso de viveka-khyati. Ahora, su visión está libre de todos los condicionamientos. Y su visión del mundo es iluminada por la sabiduría resplandeciente.

Yoga

Quien atraviesa este proceso prodigioso del camino óctuple del vivir yóguico se convierte en un ser humano auténtico, que ve al mundo como éste es en su pureza existencial. Tal persona se establece en su identidad esencial en la que la visión pura y la acción real marchan juntas. Tal acción perceptiva es creación. Es capaz de transformar radicalmente las oscuras fuerzas de la naturaleza en autoiluminadas energías creativas en libertad total.

Bikram yoga

El Sutra 29 enumera los ocho aspectos del modo yóguico de vida. Cada uno de estos aspectos se explica en los Sutras 30 a 55 de la Parte II, y en los Sutras 1 a 3 de Ja Parte III. Estos Sutras hablan, en su mayoría, por sí mismos. Pero será necesario indagar en esta “Flor de Ocho Pétalos del Yoga” con el fin de captar su inmensa significación para la vida humana. Por tanto, añadiremos unos pocos comentarios sobre la Flor de Ocho Pétalos del Yoga en el próximo capítulo.

Yoga

La palabra apavarga es un compuesto de varga con el prefijo apa. Apa significa “lejos de”. La palabra varga deriva de la raíz vrj que significa “elegir”. También tiene otros significados; pero no son propios de aquí. Por tanto, apavarga significa un “movimiento lejos de elegir”. Bhoga es invariablemente un producto de la tendencia a elegir, que da por resultado gustos y disgustos insitos. La expresión bhogapavargartha significa, pues, que el mundo objetivo y observable (lo “visto”) existe para ofrecer experiencias (bhoga) al hombre, y a través de bhoga, liberarle de todas las tensiones, confusión, conflicto y caos —un movimiento generado por bhoga. Apavarga significa, pues, un movimiento lejos de bhoga, lejos de la tendencia a elegir, que da por resultado bhoga.
El Sutra 19 dice que drsya o lo “visto” o los objetos del mundo, son únicos o no únicos, y tienen señales visibles por las que se los puede identificar, o son sin tales señales. Esta es, asimismo, una expresión del hecho nacido de la percepción que se liberó de tensiones.