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Yoga y energia

La objetividad consiste, pues, en el movimiento del tiempo, de lo inmanifiesto a lo manifiesto, y luego de lo manifiesto a lo inmanifiesto. Esto constituye la naturaleza existencial de todos los objetos y del mundo objetivo en conjunto. Esto es lo que el Sutra 14 significa e implica.
¿Qué es entonces la mente? ¿Es un objeto (vastu)? ¿O es algo distinto a un objeto?
Esta pregunta es contestada en los Sutras 15 a 17. Ya nos dijeron en los Sutras 4 y 5 que todas las mentes individualizadas son creaciones de asmita (el “yo soy”), y la actividad electiva de cada mente individual difiere de la de todas las otras mentes individuales. Pero lo que yace detrás y provoca la actividad electiva de las mentes individualizadas es una sustancia mental común a todos los individuos. Esta sustancia mental común es un producto sutilísimo de la corriente de la naturaleza. ¿Por qué y cómo esta sustancia mental común se dividió entre las mentes individualizadas, y por qué cada una de ellas efectúa elecciones diferentes de las de otras? La respuesta es: cuando la mente aparece en la escena a través del proceso temporal de la naturaleza y especialmente cuando aparece en el ser humano, se ve que influye en ella la elección individual y ésta difiere de un individuo al otro. Evidentemente, por tanto, algo distinto de la corriente temporal de la naturaleza hizo su aparición en el hombre. Esto es.”visión pura”, que hace al hombre consciente de todo lo que es distinto de él mismo. Esta “visión pura” es también común a todos los seres humanos individuales. Es debido a esto que un objeto como un “árbol” es un árbol para todos los seres humanos. Esto es cierto respecto de todos los objetos y de todo el mundo objetivo.

Yoga anusara

El Sutra 14 habla de la mente como dharmi que se mueve con (y habita) en tres características: santa, udita y avyapadesya. Cuando el Yogi mira a la mente, como dharmi, a través de los ojos de Sanyama, toma consciencia de estas tres características en un instante. Entonces dirige su Sanyama sobre cada una de estas tres características y descubre que la primera, santa, el estado inactivo o inerte de la mente, es producto de impregnaciones pasadas (samskara), que de hecho son vyutthana samskaras (mencionados en el Sutra 9), y su mirada yóguica sobre estos samskaras pasados le revelan el pasado íntegro que se apega a la mente, a través de la actividad de la memoria. El pasado es lo que desapareció, para nunca regresar. Pero dejó detrás impresiones que se graban en la sustancia mental. El misterio que estos samskaras ocultan detrás de sí es revelado ahora al Yogi a través de Sanyama. Habiendo obtenido, pues, el conocimiento del pasado, atita, dirige su Sanyama hacia lo que aún ha de arribar (o el futuro), o sea, anagata. Esta mirada yóguica penetra a través de la mente, la que entonces revela todo lo que puede hacer de aquí en adelante con respecto a su organismo psicosomático. El Sutra 16 habla de este conocimiento acerca del pasado y del futuro (atita-anagata).

Yoga integral

Todo este caos y toda esta confusión se adivina y trasciende en savitarka Samadhi. Esto se llama savitarka porque todo conocimiento obtenido a través de palabras y de sus significados convencionales es básicamente inferencial. Tarka significa inferencia. Y la inferencia necesita un referente metido en el aparato de la memoria. La influencia que este conocimiento inferencial ejerce sobre las mentes de los hombres de todo el mundo es tan colosal, y el prestigio que goza es tan pavoroso, que parece casi irremediable la esclavitud del hombre a ella. Savitarka Samadhi libera al hombre de esta esclavitud entorpecedora.

Yoga asana

La percepción misma de esta contradicción detiene lo doloroso de estos vrittis. Porque esta percepción pone al hombre frente a frente con la realidad y le familiariza con la necesidad y la urgencia de optar por citta-vritti-nirodha. Cuando esto ocurre, naturalmente se retarda el impulso de estos vrittis, empujado por el pasado. Como consecuencia, se revelan a “quien ve” la naturaleza y la estructura de estos vrittis, junto con sus motivaciones ocultas. Esta revelación ayuda al hombre a salir del laberinto complejo y confuso de las identificaciones. Cuando el hombre sale, pues, del pasado, se libera para usar estos vrittis como instrumentos para nuevos descubrimientos. Es decir, los vrittis siguen siendo dolorosos sólo mientras sus actividades permanecen prisioneras dentro de las cerradas fronteras de vrittisarupya. Por otro lado, estos vrittis se vuelven indoloros, y hasta pueden ser instrumentos efectivos de nuevos descubrimientos, cuando se vuelven orientados hacia la visión (khyati-visaya) u orientados hacia la percepción, en oposición a orientados hacia la ideación. Toda ideación es básicamente egocéntrica (asmita-matra) y, como tal, crea una circunferencia de vrittisarupya (identificación) en todo su alrededor, en la que al hombre se lo tiene prisionero. Esto es lo que indica la expresión del Sutra 5: “los vrittis son dolorosos o indoloros“.

Yoga yoga

La sólida contribución al conocimiento válido efectuada por el pramána vritti, aunque importante en muchos sentidos, permanece limitada a la comprensión de la naturaleza física del mundo. Se limita a los objetos, lo observado (drsya) y excluye al observador (drastá) de su visión. No logra ver el hecho de que ninguna visión del mundo podría ser válida a menos que se descubra la naturaleza de la relación correcta entre el observador y lo observado. Asimismo, su enfoque del mundo objetivo se reduce al descubrimiento de la naturaleza de la relación entre objeto y objeto de modo fragmentario, descuidando el requisito del equilibrio ecológico del cosmos. Esto ya dio por resultado consecuencias desastrosas. Empero, otra cuestión importante a tener en cuenta es que hasta en el campo limitado en el que funciona este pramána vritti, los descubrimiento más importantes no son los productos de este vritti, que se reducen a las normas preestablecidas de pensamiento válido, sino de ese algo intrigante llamado intuición, inspiración, discernimiento o destello repentino de la percepción. Consiguientemente, la credibilidad del conocimiento obtenido a través de este vritti permanece siempre no sólo limitado sino también sospechoso hasta en su campo limitado.