Entradas con la etiqueta ‘yoga niños’

Asanas especiales para niños

CÓMO SE LES ENSEÑA
La mejor edad para iniciarlos en la práctica del yoga es a partir de los seis años, dependiendo esto naturalmente de la madurez del pequeño -hay chiquitos de cinco años que ya están aptos y otros que necesitan comenzar después-. Si bien el yoga es bueno para ellos, hay que respetar sus propios tiempos, ya que si van a las clases obligados, no van a estar bien ni con ganas, ni van a practicar con alegría. Además, y esto no es algo menor, deben aprender divirtiéndose y jugando -las posturas tienen nombres de animalitos y de otros seres vivos que ayudan a despertar su imaginación- este camino de salud que les permitirá conocer su cuerpo, quererlo y respetarlo.

Yoga niños

ANTES DE HACERLE PRACTICAR YOGA A SU BEBÉ, CONSULTE CON EL PEDIATRA.

Torsión de la columna
Torcer el cuerpo para uno de los lados, dejando que la cabeza del bebé mire hacia el lado contrario.
Beneficios:
• Resulta ser uno de los ejercicios más beneficiosos para los bebés que presentan alguna disfunción del sistema nervioso, ya que trabaja toda la columna para mantenerla flexible y saludable.
• Estimula los nervios y ganglios que rodean la columna.
• Masajea y tonifica los órganos y glándulas internas, beneficiando el hígado, el páncreas, el bazo, los ríñones y
las vías suprarrenales.

Extensión de piernas
Extender primero una pierna, luego la otra y, finalmente, las dos juntas.
Beneficios:
• Fortifica los músculos del abdomen y de los muslos.
• Contribuye a la elongación de los abductores.

Ejercicio de las rodillas contra el pecho
Tomar las dos piernas y llevar las rodillas hacia el pecho.
Beneficios:
• Ayuda a aliviar problemas intestinales.
• Fortifica los músculos del abdomen.
• Elonga los músculos de la espalda y del cuello.

Postura de barco inducida
Con una mano, extender las piernas y, con la otra, alzar la cabeza.
Beneficios:
• Desarrolla el equilibrio.
• Fortifica los músculos del abdomen, pecho, hombros, cuello y muslos.
• Ayuda a elongar la columna.

Video yoga

Tras adivinar la naturaleza y la estructura del conocimiento inferencial, nos liberamos de sus tentáculos. Esta libertad respecto del conocimiento inferencial pone en un estado que se denomina nlrvitarka Samapatti —Samapatti exento de tarka y de conocimiento inferencial (Sutra 43). Esto lo produce un proceso de negación de todas las impregnaciones de la memoria generadas por palabras, sobre cuya base funciona, por lo general, la acción de reconocimiento e inferencia. La mente purificada de todas las impregnaciones pasadas, y el vaso de la memoria vaciado de ellas, adquiere una pureza y una claridad en la que no prevalece el reconocimiento sino la percepción pura. En este estado, todo el conocimiento inferencial, junto con las palabras y sus significados convencionales se ve como un impedimento para la percepción directa de la verdad, o de las cosas como son.

Kundalini yoga

El razonamiento lógico tiene sus limitaciones y fronteras, pero la libertad no conoce fronteras. El nuevo vastago de vida, nacido de un género especial de razonamiento lógico, deberá crecer ahora en un árbol. Esta aspiración interior nacida de la libertad es la que trasciende al savitarka Samadhi y nos lanza a otro viaje del Yoga. Ahora nos movemos, no en asociación con vitarka, sino en asociación con vicara, que es la inteligencia investigativa. Es una investigación libre de lo que es, una exploración interminable de la esencia misma de la vida y del ser. Este movimiento florece en savicara Samadhi. Y este movimiento mismo, llevado hacia adelante, junto con el movimiento de la existencia en su totalidad, madura en una sensación de bienaventuranza (ananda), que es Sananda Samadhi.
Y asimismo, este Sananda Samadhi madura, además, en un “sentido del puro yo soy” (asmita), vacío de toda tensión, que generalmente se asocia con el ego dominado por la tensión, como se expresa en II-6.

Yoga online

El Yoga mira la relación hombre-mundo como realmente es entre “quien ve” y lo “visto”. Es una relación nacida de la interacción que marcha constantemente entre los dos. El hombre es “quien ve” y lo “visto” a un mismo tiempo. Es “quien ve” a través de su organismo psicosomático, que es producto de la evolución cósmica (prakrityapura). Por tanto, es básico para la investigación que el hombre primero comprenda claramente el complejo, o sea, la relación hombre-mundo que él refleja dentro de su propio ser. “El hombre es la evolución cósmica que se vuelve consciente de sí misma.” El Yoga, por tanto, se ocupa de la “consciencia” que describe como “visión pura”. La visión deformada o borrosa por cualquier género de identificación es visión equivocada. El Yoga describe a esta visión equivocada como “ver a través de las experiencias pasadas” y a través de palabras que guardan experiencias. En consecuencia, dice el Yoga, el deseo o el apetito de experiencias y palabras deberá cesar para que emerja la “visión pura” o la percepción pura. Y ésta es la esencia de lo que se ha expresado en los Sutras 12 a 16.
Los siguientes Sutras se ocupan del Samadhi, que es el florecimiento de la “semilla” (bija) plantada en el ser del hombre por vritti-nirodha.

Yoga pilates

La persistencia en este abhyasa, como se expresa en el Sutra 14, da por resultado el que se eche un firme fundamento para el Yoga.
De allí, en más, esta persistencia en abhyasa, un estado en el que uno es mero espectador (quien ve), produce una pérdida del deseo de todo lo que uno experimentó u oyó en el pasado. Tal pérdida de deseo o apetito por los objetos de experiencias y objetos indicados por palabras, es de hecho un desenredo de la identificación con los vrittis. Tal estado de desenredo se llama vairagya.
Pero el desenredo de los vrittis es una cosa, y el desenredo de las tres energías (gunas) que subyacen en el mundo fenoménico, es otra, porque estas tres energías o gunas actúan constantemente dentro de nuestro ser psicosomático. Nuestro organismo psicosomático funciona del modo que lo hace debido a la actividad de estos gunas. Tal percepción extraordinaria implica el desenredo total de “quien ve” respecto del mundo fenoménico íntegro. Ahora sólo existe “visión pura” del mundo fenoménico, junto con las tres energías que lo mantienen andando perpetuamente. Tal “visión pura” es también energía; pero es distinta de las tres energías o gunas del mundo fenoménico. Esta “energía de visión pura” se llama purusa. Esto es el Hombre en su autenticidad existencial. Es a esta percepción a la que se la llama purusa-khyati en el Sutra 16.

Enzeñanza Yoga

Pero no es fácil obtener una atención sostenida. Y sin ella no se puede seguir la enseñanza del Yoga. En consecuencia, se exige algo más. Este “algo” lo sugiere la primera palabra misma: Atha. Atha significa el comienzo. La tradición añade otro significado a este vocablo. Dicen que la palabra atha se emplea al comienzo de todo trabajo para invocar los buenos auspicios. Pero no les estamos hablando a los tradicionalistas. Le hablamos al “hombre” como ser humano, sin considerar sus antecedentes. Esto es exactamente lo que hacen los Yoga Sutras.
Traducido literalmente, atha significa: “y ahora”, o “aquí ahora”. “Ahora” o “y ahora” o “aquí ahora”, presupone algo que fue antes de este momento “ahora”. Lo que fue antes, hasta este momento “ahora”, debe terminar para aprender lo “nuevo” que ahora se enfrenta. Esto “nuevo” es el Yoga. Exige una ruptura total con el pasado, que sería evidente al seguir los Sutras. Es como si ya se hubieran atravesado las diversas disciplinas —sociales, científicas, morales, filosóficas, religiosas— y, al final de todo eso, nos encontramos en un estado de desilusión total. Así, uno llega a estar en un estado de nesciencia. Esto es lo que implica la palabra atha. Sólo cuando nos hallamos en tal estado de nesciencia, en el que el pasado se volvió sin sentido y el futuro plantea un signo de interrogación eterno, posiblemente podamos mantener un estado alerta de atención, necesario para aprender lo nuevo, o sea, el Yoga. Y éste es el segundo requisito de la disciplina del Yoga, indicado por la palabra atha.

LA CERCA EN TORSIÓN

Sitúense el uno frente al otro, a unos noventa centímetros de distancia. Cada uno levanta la pierna izquierda y se pasa el brazo izquierdo por detrás de la espalda para asir el tobillo de su compañero, mientras presiona firmemente el pie contra su propia cadera. La mano derecha se coloca por detrás del cuello de la pareja, sobre el hombro derecho.
Exhalen, levanten el pecho y efectúen una torsión, cada uno hacia la pierna que tiene levantada. Usen a su pareja como apoyo para acentuar la torsión. Mantengan la postura, y después inviértanla.
BENEFICIOS: La Cerca en Torsión proporciona los beneficios de la torsión y del equilibrio. Da flexibilidad lateral a las caderas y a la columna y al mismo tiempo estira los músculos de la parte exterior del muslo.

LA BOMBA

Pónganse en pie dándole la espalda a su compañero, a una distancia de unos sesenta centímetros, con unos noventa centímetros de separación entre los pies. Inclínense hacia adelante para sujetar al otro por las muñecas, pasando por entre sus propias piernas. Estiren el torso hacia delante, arqueándolo ligeramente según la flexibilidad de cada uno, y estiren la parte posterior de las piernas. Mantengan la postura durante medio minuto y comiencen después un movimiento lento de vaivén, como un bombeo, en el cual uno de los compañeros se arquea más hacia arriba, tirando de su pareja por entre las piernas, y luego el otro repite el mismo movimiento, haciendo bajar al primero. Inhalen al arquearse hacia arriba y exhalen al ceder a la tracción hacia abajo.
BENEFICIOS: La separación de las piernas y el arqueamiento del tronco que exige esta postura proporcionan un especial estiramiento al dorso de las piernas, las caderas, la parte interior de las piernas y la columna. El movimiento de bombeo calienta y fortalece muy rápidamente estas zonas, y el hecho de estar ambos sujetándose las muñecas les permite un intenso estiramiento muscular.