Entradas con la etiqueta ‘yoga españa’

Enzeñanza Yoga

Pero no es fácil obtener una atención sostenida. Y sin ella no se puede seguir la enseñanza del Yoga. En consecuencia, se exige algo más. Este “algo” lo sugiere la primera palabra misma: Atha. Atha significa el comienzo. La tradición añade otro significado a este vocablo. Dicen que la palabra atha se emplea al comienzo de todo trabajo para invocar los buenos auspicios. Pero no les estamos hablando a los tradicionalistas. Le hablamos al “hombre” como ser humano, sin considerar sus antecedentes. Esto es exactamente lo que hacen los Yoga Sutras.
Traducido literalmente, atha significa: “y ahora”, o “aquí ahora”. “Ahora” o “y ahora” o “aquí ahora”, presupone algo que fue antes de este momento “ahora”. Lo que fue antes, hasta este momento “ahora”, debe terminar para aprender lo “nuevo” que ahora se enfrenta. Esto “nuevo” es el Yoga. Exige una ruptura total con el pasado, que sería evidente al seguir los Sutras. Es como si ya se hubieran atravesado las diversas disciplinas —sociales, científicas, morales, filosóficas, religiosas— y, al final de todo eso, nos encontramos en un estado de desilusión total. Así, uno llega a estar en un estado de nesciencia. Esto es lo que implica la palabra atha. Sólo cuando nos hallamos en tal estado de nesciencia, en el que el pasado se volvió sin sentido y el futuro plantea un signo de interrogación eterno, posiblemente podamos mantener un estado alerta de atención, necesario para aprender lo nuevo, o sea, el Yoga. Y éste es el segundo requisito de la disciplina del Yoga, indicado por la palabra atha.

Instrucciones generales II

10.  La práctica del yoga por las mañanas disipa la pereza, aumenta la movilidad y activa la circulación. El yoga matinal crea un estado de alerta que se prolonga durante todo el día. Por la noche, su práctica relaja y hace desaparecer las tensiones y desequilibrios acumulados durante el día.
11.  Cuando hace frío, una ducha o un baño caliente facilitará la práctica de las posturas.
12.  Las posturas se han de practicar con el estómago vacío.
13.  Si en alguna de las posturas no alcanzan a sujetarse por las manos o los pies, como requieren las instrucciones, utilicen un cinturón para conseguirlo.
14.  Es probable que no puedan colocarse exactamente en las posiciones que muestran las fotografías. Adopten cada postura según el tamaño y la flexibilidad relativa de cada uno.
15.  Ejecutar las posturas frente a un espejo puede servir a veces para verificar la simetría y la alineación. Si es posible, instale un espejo de cuerpo entero en la habitación donde practican.
16.  Quizá les resulte más fácil aprender las posturas si un amigo les lee las instrucciones mientras adoptan la posición. También pueden grabar las instrucciones en una cinta y escucharla mientras practican.
17.  En las posturas que deben hacerse del lado derecho y del izquierdo, se dan instrucciones sólo para un lado, para evitar confusión. Para cambiar de lado, basta con invertir la posición o seguir de nuevo las instrucciones desde el comienzo, pero para el otro lado.
18.  Asegúrese de que no tensa la cara ni el cuello en ninguna postura (el cuello es un importante centro de acumulación de tensiones). Cuando mantenga una postura, verifique si tiene tendencia a este tipo de tensiones. Una vez que el hábito se haga consciente, podrá combatirlo y mantener la circulación de la energía por todo el cuerpo. Entonces, incluso durante el día, podrá evitar esta forma de acumulación de tensiones.
19.  Cuando ambos hayan aprendido los principios básicos del yoga en pareja y tengan la sensación vivencial de cómo trabajarlo, empiecen a crear sus propias posturas dobles adaptadas al cuerpo y la capacidad de los practicantes.

Trabajar frente a forzar

Para mantener una musculatura sana y con el tono correcto se necesita una actividad regular. Hasta los huesos se fortalecen con el uso. Si hace usted trabajar a sus músculos más allá del nivel habitual de actividad, eso es para ellos señal de que han de incrementar su fuerza. No confunda el principio yóguico de no forzar con no trabajar. Forzar es imponer una tensión que va más allá de su límite justo. Forzar las posturas puede ser causa de lesiones. Trabajarlas con inteligencia fortalecerá y tonificará su cuerpo.