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Yoga Darsana

Esta es la cuarta y última parte del Yoga Darsana. Se titula Kaivalya Pada. La palabra kaivalya se considera tradicionalmente que significa “libertad”. Pero esta libertad yóguica es muy distinta de todas las demás nociones de libertad. De hecho, no es una construcción mental, ni una estructura mental, una noción, una
idea, un concepto, un ideal o un fin a perseguir. Tampoco es la libertad de nada. Es el núcleo existencial de la virilidad del hombre, que ha de descubrirse y comprenderse negando todo lo que impide la pura percepción de “lo que es”.
Esto es lo que indica la palabra kaivalya misma. El vocablo deriva de kevala que significa “uno y único, solo”. Kaivalya significa, pues, “unicidad”. Esta es una descripción existencial de la condición misma de la virilidad del hombre. El hombre está intrínsecamente solo en medio de la multitud ajena y pasmosa de objetos que le rodean.

Yoga Darsana

Por último, la cuestión a tener siempre presente es que todo el movimiento del Yoga Darsana (la visión yóguica del mundo) converge en una sola consumación. Esto es kaivalya o la libertad total. Empieza a tomar forma (si se tiene alguna forma) con una sola percepción básica, descripta en el Sutra 35. Este Sutra nos dice que toda experiencia del hombre es bhoga, o autocomplacen-cia. Es así porque el hombre permanece inconsciente del hecho de que “quien ve” en su ser, la virilidad misma del hombre (pu-rusa), es totalmente distinto de su organismo psicosomático que constituye su ser. Este “ser” es lo “visto” y rio “quien ve”. Los dos nunca pueden ser una misma cosa, aunque están cerca uno del otro. Viven juntos. Pero aunque sean físicamente inseparables, existencialmente son siempre distintos entre sí. La percepción de esta verdad, que es instantánea y carente de secuencia temporal, es básica para la libertad (kaivalya). Es básica para una claridad radiante de la visión. Esa visión que nace de confundir a “quien ve” y a lo “visto” como si fueran una misma cosa es la visión nublada (avidya-khyati) de todos los hombres que no optaron fervorosamente por la disciplina del Yoga. Esta confusión da por resultado el bhoga o la autoindulgencia. Por un lado, la visión nacida de una clara distinción entre los dos, conduce a la correcta comprensión de la virilidad del hombre (purusa-jna-nam, Sutra 35). Esto ocasiona el aflojamiento de la esclavitud (Sutra 38), y es el paso primero y decisivo hacia la libertad.

Yoga Darshana

Pero, a pesar de más de dos millones de años de existencia del hombre en esta tierra maravillosa, y más de trescientos años de pasmosos descubrimientos en el campo de la ciencia y la tecnología, la pregunta básica sobre la naturaleza y el significado de la relación del hombre con el hombre y con la naturaleza sigue siendo un gran signo de interrogación. De hecho, nunca fue formulada ni considerada con seriedad alguna. Las únicas personas que la formularon y la siguieron sin tregua fueron los videntes védicos y budistas. Y las percepciones de estos videntes y sus implicaciones de largo alcance, y casi devastadoras, son lo que forma el tema del Yoga Darsana.