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Yoga iyengar

Veamos ahora qué ocurre cuando rechazamos la visión del mundo nacida de avidya-khyati y nos volvemos hacia la visión del mundo iluminada por viveka-khyati.
Lo primero que ocurre, como lo señala el Sutra 26 de la Parte II, es que la mente que antes flotaba en diferentes direcciones, de manera caótica, cesa ahora de moverse en dirección alguna. Ve que todo era desorden mientras avidya-khyati nos mantenía cautivos. Ese desorden es una amenaza para la sobrevivencia humana. Cuando miramos la naturaleza y la estructura del desorden en el que estábamos atrapados, y dentro de cuyos confines nos empeñábmos arduamente en poner orden a través de la tendencia electiva ideacional de la mente, empieza a desarrollarse una nueva visión de un orden existencial real. Vemos cómo la ideación genera una falsa visión del mundo y así comprendemos que toda ideación deberá cesar para que lo existencial se vea y entienda. Esta comprensión desarrolla los factores motivadores que ponen desorden en la vida del hombre. Estos factores nacen de la codicia (lobha), de la ira (krodha) y de la insensibilidad (moha), que tienen sus raíces en la egocentricidad. Esto opera en todos los niveles de nuestro modo de vivir tradicional y temporal, ciegamente aceptado. Es debido a esto que tendemos a la violencia, la falsedad, el robo, el modo cómodo de vivir con desconsideración total hacia la erudición, y la acumulación de bienes, materiales y mentales, que da apoyo a tal modo de vivir. Seguimos viviendo de esta manera egocéntrica mientras funciona. Este modo de vivir sigue hasta que nos hallamos frente a frente con una situación que revela que cuanto pensemos, sintamos o hagamos, deberá necesariamente dar por resultado un dolor interminable y una aflicción ilimitada. Ahora hemos de estar frente a frente con un desorden total que amenaza nuestra sobrevivencia. Esta percepción revela que toda esa sobrevivencia exige una consciencia de la “necesidad” con exclusión total de la “codicia”. Las necesidades de sobrevivencia tienen límites naturales. Alimento, vestido, abrigo y sexo —todos tienen limitaciones naturales. Sólo cuando cruzamos la línea de las limitaciones naturales, y de esta manera convertimos las necesidades naturales en deseos monstruosos, se pone en marcha todo el trastorno y genera un desorden siempre en expansión. Este desorden en expansión es el que se desarrolla en una amenaza siempre creciente para la sobrevivencia (11-34).

Yoga classes

La totalidad del mundo objetivo se ve, pues, que es un producto del juego natural de las tres energías, como lo describe el Sutra 18. Estas tres energías (gunas) se manifiestan en objetos inorgánicos (bhutatmaka) y objetos orgánicos (indriyatmaka). Y este mundo orgánico-inorgánico es experimentado por el hombre. La experimentación es energía autoiluminadora.

Yoga y meditacion

El camino de la consciencia de Dios, que estos Sutras exponen, atraviesa todos los conceptos acerca de Dios prevalecientes en Oriente u Occidente. El enfoque conceptual es básicamente ideacional, en contraposición al existencial o real. El tema del Yoga no son conceptos en pugna, ideas, ideologías y sistematizadas pautas de pensamiento o teorías teocráticas o seculares, sino el hombre. Por tanto, existencialmente, Dios no puede ser nada sobre y por encima del hombre, o distinto al hombre. Él tiene que ser “algo” dentro del ser mismo del hombre, de lo que, debido a las densas capas de condicionamiento acumulado desde tiempo inmemorial, el hombre permanece inconsciente. Estos Sutras tienden primordialmente a permitirle al hombre ser vital e intensamente consciente de ese “algo” de calidad especialísima que vibra dentro de él, que se denomina vagamente “Dios”.

Kundalini yoga

En consecuencia, podría sostenerse, tentativamente y no dogmáticamente, que mientras el sentido de asombro es más intelectual que emocional, el de adoración es más emocional que intelectual. Los dos no pueden separarse, pero son claramente distinguibles. Los dos juntos componen la energía psíquica de un ser humano, y la dicotomía asumida entre los dos resulta una variedad de personalidades separadas (o formas de esquizofrenia).
El enfoque del Yoga sobre la vida humana es integral, en contraposición al analítico. Este último enfoque divide inevitablemente al hombre, dentro y fuera.

Ashtanga yoga

Hay una cantidad de palabras que ejercen tan enorme influencia sobre las mentes de los hombres que apenas se les puede hacer ver el hecho de que el conocimiento generado por la palabra está vacío de toda sustancia o realidad. Como ahora veremos, todos los vrittis generados por la palabra han de echarse a un lado, por completo, si hemos de poder ver la verdad o la realidad de algo.

Yoga

Sutras 1 a 4
1.   Atha Yogánusásanam
Y ahora, la disciplina del Yoga…
2.   Yogascittavrttínirodha
El Yoga es el estado del ser en el que el movimiento ideacional electivo de la mente se retarda y llega a detenerse.
3.   Tadá drastuh svarúpevasthánam
Entonces, cuando el movimiento de la mente llega a detenerse] quien ve se establece en su identidad existencial.
4.   Vrttisárúpyamitaratra
En todos los otros estados del ser, reina suprema la identificación con el movimiento ideacional electivo.

Estos cuatro Sutras nos dan la quintaesencia misma del Yoga. Nos hablan acerca de los requisitos básicos de la disciplina que es el Yoga —Yogánusásanam.
La palabra anusasanam deriva de la raíz sas con el prefijo anu. Sas significa enseñar, instruir. Y anu significa: seguir. Seguir la enseñanza del Yoga es aprender acerca del Yoga. Al aprender lo acompaña necesariamente cierta disciplina, una atenta austeridad. Y atención implica quietud y estar libre de distracción. A menos que se esté en semejante estado mental, sería imposible aprender. Este es el primer requisito para la disciplina del Yoga.

El movimiento de la energía

El yoga reconoce la existencia de un cuerpo energético que anima y activa el cuerpo físico. El cuerpo energético se carga y se vitaliza mediante la práctica de las posturas yóguicas, y por eso es importante aprender a mantenerlas en forma dinámica. No permita que se oscurezca la conciencia del movimiento y de la postura; mantenga el fluir de la energía para que el cuerpo esté vivo y radiante. Aun cuando el cuerpo físico no pueda alcanzar por completo una postura, usted podrá percibir la posición y la acción correctas si mueve adecuadamente su energía corporal. Por ejemplo, cuando las instrucciones le indiquen que debe extender o hacer torsión de la columna y no pueda llevar el movimiento hasta el final, sienta cómo su cuerpo energético se extiende o realiza la torsión que completa la postura. Al fin, el cuerpo físico lo seguirá.

La respiración

A la fuerza vital se le llama prana. El sistema de asanas y de respiración del hatha yoga tiende a equilibrar e incrementar la circulación del prana en el cuerpo. El prana existe en todas las cosas, y abunda en el aire, la luz solar, los alimentos y el agua. Podemos tener la vivencia del prana como un movimiento de energía en el cuerpo, en el contacto con otra persona, y como una presencia magnética y radiante. La respiración es la clave para entender el prana y la energía. Por lo común, quien tiene unos pulmones sanos y buena capacidad respiratoria posee abundante energía. También el estado anímico influye en la respiración. Cuando la mente está despejada y en equilibrio, la respiración es rítmica y apacible; pero si nos sentimos nerviosos y tensos, la respiración es forzada e irregular. Mientras se practica, es conveniente tener esto en cuenta y cuidar de que la respiración fluya con regularidad.

Durante la práctica del yoga debe respirar sólo por la nariz, y no por la boca. Las fosas nasales filtran y entibian el aire, preparándolo para los pulmones. Existe una red de energía que corresponde al sistema nervioso: son los nadis. Allí donde hay nervios, hay nadis. La energía se absorbe y fluye a través de los nadis. Los conductos nasales tienen más terminaciones nerviosas que la boca; por consiguiente, durante la respiración nasal se absorbe más prana, lo cual ayuda a equilibrar el sistema nervioso. Y para eso está la nariz: ¡para respirar! Interrumpa durante un momento la lectura y, con los ojos cerrados, inhale y exhale profundamente por la nariz, varias veces. Muy pronto notará la diferencia. Respire siempre por la nariz, a menos que tenga obstruidas las fosas nasales.

Cuando uno se concentra para aprender una postura nueva, tiende a contener la respiración. Fíjese, y si descubre que lo hace, procure mantener los movimientos respiratorios. Mientras mantiene las posturas, respire con suavidad, de forma constante y profunda. La inhalación aumenta la fuerza y la firmeza en los músculos. La exhalación los relaja. Por eso, si para adoptar una postura necesita una torsión o un estiramiento, exhale lentamente para mantener flexibles los músculos y todo el cuerpo. Así evitará movimientos forzados y conseguirá más fácilmente la postura.

Fíjese en si respira de la forma adecuada y llena por completo los pulmones. Tiéndase de espaldas y comience a inhalar y exhalar con lentitud. Primero, preste atención a la correcta respiración diafragmática. Al inhalar, el movimiento descendente del diafragma debe hacerle sobresalir el abdomen. Al exhalar, el abdomen volverá a hundirse. Esta respiración correcta proporciona casi la sensación de que es el abdomen el que mueve el aire, o incluso de que éste se llena de aire. El paso siguiente es aprender a llenar completamente los pulmones. Cuando inhale, use el diafragma para llevar el aire hasta la parte inferior de los pulmones. Entonces siga inhalando para abrir y expandir la caja torácica hacia arriba y hacia los costados. Exhale simultáneamente con el pecho y con el abdomen. Después de haberla practicado un rato de espaldas, cuando esta forma de respirar empiece a parecerle natural, trate de ejecutarla en posición sentada.

Aprenda a respirar en forma suave y constante, y evite hacerlo tan sólo con el pecho.
Existe una técnica especial de respiración denominada ujaayi, que puede utilizarse para mantener la atención, el nivel de energía y la concentración de la mente durante la práctica del hatha yoga. En ujaayi se mantiene la glotis parcialmente cerrada durante la inhalación y la exhalación. Esta técnica se puede aprender de un maestro o bien mediante el siguiente ejercicio: susurre el sonido prrrr, manteniendo durante unos segundos la rrrr. Después, susurre prrrr tanto durante la inhalación como durante la exhalación. No emita un sonido demasiado fuerte, y hágalo de forma suave y rítmica. Cuando pueda emitir este susurro por la boca de forma constante, sin dejar de inhalar y exhalar, cierre la boca y siga produciéndolo por la nariz en ambos movimientos respiratorios. Mantenga la garganta relajada. Esto es ujaayi.