Maestro Shoei Miyazato
La ciudad de Córdoba se viste de fiesta para festejar los 35 años de la ininterrumpida y silenciosa labor del Maestro Shoei Miyazato.
El karate do tuvo gran aceptación en esta ciudad, guiado de la mano del profesor Miyazato, y prueba de ello es ™ la generosa capacidad de más de trescientas personas que puede albergar el Ombú dojo-Dojo Central, en el que se formó a más de un centenar de instructores nacional e internacionalmente.
Los nuevos alumnos quizás piensen, al igual que el lector neófito, que esta ciudad contó siempre con un dojo de esas dimensiones, de modo que cabe aclarar que esto no ha sido así.
La extraordinaria capacidad y solvencia del Ombú dojo es el resultado del incansable y solitario trabajo, sin prisa, sin pausa,para enseñar y difundir el karate do del maestro Shoei Miyazato en la República Argentina.
A un año de haber recibido el profesor Miyazato su cuarto dan en el Japón, de la mano de Katsuya Miyahira, decidió emigrar a la República Argentina con su familia y llega a estas tierras en marzo de 1959, pasando a la ciudad de Córdoba, donde se radica definitivamente.
Las primeras clases fueron efectuadas en la azotea de su domicilio, en la calle Belgrado 130, todos los días de 14 a 16.
El 25 de mayo de 1959, con motivo de la fiesta patria, efectúa una exhibición en la sociedad japonesa, junto a su hijo, teniendo gran éxito, puesto que hasta ese momento no se había visto nada igual.
A dos meses de la exhibición de mayo, efectúa otra en la Escuela de Aviación Militar con sus cinco primeros alumnos; de ella se recuerda al señor A. Barbaran, por no ser descendiente de japoneses.
En e! año 1960, recibe el quinto dan y abre el curso en la Asociación Japonesa, donde el número de alumnos supera la veintena, enseñando una vez por semana de 14 a 22.
En el año 1961, por diferencia en los criterios, suspende la actividad en la Asociación Japonesa y vuelve a su domicilio particular.
En el curso del año 1962, el incremento de alumnos fue muy notable, quedando chico el living de su casa particular; se traslada al patio trasero de un domicilio vecino que estaba situado en la calle Deán Funes 800; luego de un tiempo, los alumnos acuerdan pagar una mínima cuota para contribuir al pago de un alquiler donde funcione el dojo; hasta entonces la enseñanza había sido completamente gratuita.
Con el tiempo, se fue incrementando el número de alumnos y se arma el dojo de Cerro de las Rosas y, a raíz del constante aumento de alumnos, se construye el Ombú dojo actual, en Villa Cabrera.
Sin duda, hoy continúan teniendo vigencia las palabras del Maestro Kasuya Miyahira invitando a todos para sumarse, con el entusiasmo renovado, a trabajar con esfuerzo para que el karate do Shorin Ryu Shidokan se integre de modo positivo al hombre y sea útil a la comunidad.









