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Los beneficios del Swásthya Yoga

Cuando se habla de Yoga, surge la pregunta: ¿para qué sirve, cuáles son sus beneficios? Según el Maestro De-Rose, codificador mundial de Swásthya Yoga, “se debe practicar Yoga por placer, por el mismo impulso que lleva a un artista a pintar un cuadro: una manifestación espontánea de lo que está en su interior y necesita expresar. Practique Yoga si le gusta, si tiene vocación, no porque lo precise”.
PARA QUÉ SIRVE:
• Con sus ejercicios se beneficia la columna vertebral y los sistemas nerviosos, endocrino, respiratorio y circulatorio.
• Las ásanas contribuyen a la regulación del peso por estimulación de la tiroides; mejoran la irrigación cerebral por las posiciones invertidas; aumentan la conciencia corporal, la coordinación motora y la elasticidad de los tejidos.
• Se estimula la higiene interna, de las mucosas del estómago, los intestinos, el seno maxilar, los bronquios y las conjuntivas.
• Los pránáyámas ofrecen una dosis extra de energía vital, aumentan la capacidad pulmonar, controlan las emociones y permiten el contacto del consciente con el inconsciente.
• Los mantras generan una vibración para desesclerosar los meridianos energéticos, permiten equilibrar los impulsos y dinamizar los chakras, ayudan a lograr una buena concentración para la meditación.
• La relajación ayuda a eliminar el estrés.
• El samyama proporciona lucidez y autoconocimiento.
Estos efectos son consecuencia de estar ejercitando una filosofía de vida saludable. Si se aprende a respirar mejor, relajarse mejor, dormir mejor, comer mejor, excretar mejor, hacer ejercicios y tener una buena sexualidad, los frutos sólo pueden ser el incremento de la salud.

Beneficios y características del Swásthya Yoga

 

Se puede empezar a practicar Swásthya Yoga a partir de los 16 años, y su límite se estableció en los 40, aunque hay practicantes que superan esa edad.
Cada vez son más los empresarios y ejecutivos que se acercan a practicar porque solucionan sus problemas de estrés, al mismo tiempo que aumentan su productividad y mejoran su calidad de vida.
Actualmente, más de 60.000 personas en todo el mundo practican esta modalidad de Yoga.

El Swásthya Yoga jamás se podrá parecer a una clase de gimnasia porque siempre tiene el formato de una coreografía, con ejercicios no repetitivos y técnicamente encadenados unos con otros. Su práctica recuerda un katá de karate, un fatí de kung fu, o una coreografía de Mikhail Barishnikov. La de los hombres es fuertemente viril; la de las mujeres, delicada y femenina.

El Swásthya Yoga

Qué es el Swásthya Yoga:
De todos los tipos de Yoga que existen, hay uno en particular que es especial por ser el más completo. Se trata del Swásthya Yoga, sistematización del Dakshinacharatan-trika-Niríshwarasámkhya Yoga, un Yoga muy antiguo, del período preclásico. Swásthya, en sánscrito, quiere decir autosuficiencia, bienestar, confort y satisfacción. Se pronuncia “suástia” y en hindi, la lengua más hablada en la India, significa: “salud”. Sus principales características son:
– Ashtanga Sádhana:
La característica principal del Swásthya Yoga es su práctica ortodoxa denominada ashtanga sádhana (ashta=ocho; anga= parte; sádhana = práctica) cuya práctica está integrada por ocho partes (mudrá, pújá, mantra, pránáyáma, kriyá, ásana, yoganidrá, samyama) que se explicarán detalladamente más adelante.
– Reglas generales de ejecución: Estas no se encuentran en ningún otro tipo de Yoga. Son reglas que simplifican el aprendizaje, acelerando la evolución del practicante.

– Secuencias coreográficas
Las técnicas antiguas, libres de las limitaciones impuestas por la repetición, se ligaban entre sí por encadenamientos espontáneos. En el Swásthya Yoga, esos encadenamientos son movimientos de ligazón entre las ásanos que no son repetitivas ni aisladas, lo que predispone a la elaboración de ejecuciones coreográficas. Así, la no repetición, los pasajes (movimientos de ligazón) y las coreografías (con ásanos, mudrás, etcétera) son consecuencia unos de otros.

LA CORONA DEL REY

Sitúense el uno frente al otro, en pie, a una distancia de unos noventa centímetros, de modo que al inclinarse hacia adelante las frentes se toquen. Agárrense las manos detrás de la espalda y hagan una inhalación, levantando el pecho. Después inclínense ambos hacia delante mientras exhalan, manteniendo la espalda recta, y levanten los brazos por encima de la cabeza hasta encontrar las manos del compañero. Con la frente en contacto, respiren con suavidad, mirándose a los ojos. Los efectos de la postura se intensificarán al hacer presión con la frente y al estirar la columna mientras se levantan los brazos.
BENEFICIOS: Esta postura estira todo el cuerpo, desde la parte posterior de las piernas hasta el extremo superior de la columna, alivia las tensiones, fortalece la espalda y relaja los hombros.