Yoga iyengar
Recomenzar
A cada instante las olas llegan, tan pronto como se despiden de la playa. Un día nace cuando el sol se deja ver detrás del horizonte, y veinticuatro horas más tarde vuelve a nacer.
La lluvia que baña los prados habrá de retirarse algún día. Y traerá su frescura tantas otras veces como los vientos se lo permitan. El ave abandona el nido y va en busca de nuevos árboles en donde, a su tiempo, recogerá las hojas y ramitas que le permitirán construir un nuevo hogar.
De la rosa marchita que cae entre la maleza, nacerán luego otras rosas, tan espléndidas, dulces y delicadas como la que les permitió existir. Alguna vez la montaña fue una planicie interminable. Alguna vez la montaña volverá a serlo.
Comenzar un nuevo año es, quizás, la forma más lógica que el hombre encontró para recuperar los ciclos que hacen posible la vida. Tomó de la Naturaleza la sabiduría para entender que todo lo que empieza, alguna vez debe necesariamente finalizar. Pero para recomenzar, siempre.Recomenzar
A cada instante las olas llegan, tan pronto como se despiden de la playa. Un día nace cuando el sol se deja ver detrás del horizonte, y veinticuatro horas más tarde vuelve a nacer.
La lluvia que baña los prados habrá de retirarse algún día. Y traerá su frescura tantas otras veces como los vientos se lo permitan. El ave abandona el nido y va en busca de nuevos árboles en donde, a su tiempo, recogerá las hojas y ramitas que le permitirán construir un nuevo hogar.

