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Posturas del yoga

La postura del gato

Se trata de una manera suave de ejercitar la columna. En esta postura, la espalda debería curvarse ligeramente.
1 Nos arrodillamos en la postura de la hoja y relajamos los hombros, el cuello y el rostro. Respiramos profunda y lentamente desde la parte baja del abdomen y sentimos la presión contra el abdomen. Esta postura ayuda a desarrollar la respiración abdominal.
2 Elevamos las caderas y curvamos la espalda hasta apoyarnos en la coronilla. Mantenemos los brazos relajados y sentimos el estiramiento de la parte posterior del cuello. Nos concentramos en la expansión de la parte superior de la caja torácica cuando llenamos los pulmones de aire al inspirar. Esta postura desarrolla la respiración torácica.
3 Nos ubicamos a gatas, con las manos apoyadas directamente bajo los hombros y las rodillas, alineadas con las caderas. Inspiramos, miramos hacia arriba, hundimos la columna y estiramos la parte inferior de la columna en dirección al techo. Respiramos desde la parte superior del pecho para desarrollar la respiración clavicular. Mantenemos la postura durante diez respiraciones.
4 Continuamos respirando con la parte superior de la caja torácica, espiramos, oprimimos el mentón contra el pecho, arqueamos la columna y retraemos su parte inferior. Esta postura se mantiene durante diez respiraciones, tras lo cual volvemos a la postura de la hoja.

LA LUNA CRECIENTE II

Después de mantener la Luna Creciente I, aflojen el asimiento de las manos, apoyen en la alfombra el empeine del pie posterior y sepárense un poco más de su compañero. Cuanto más se aparten, más intenso se hará el estiramiento. Bajen tanto como les sea posible las caderas y arquéense hacia atrás manteniéndose unidos por las puntas de los dedos. Mantengan la postura y después inviertan la posición de las piernas.
BENEFICIOS: Esta postura estira los músculos de los muslos, la pelvis y la espalda. Alarga los tendones de Aquiles, abre los hombros y es vigorizante.

EL LOTO

Siéntese con las piernas extendidas y apoye un pie sobre la parte alta del muslo opuesto, como muestra la foto 25. Después doble la otra pierna y lleve el pie a la parte alta del muslo opuesto (foto 26). No fuerce las rodillas. Si no consigue fácilmente esta postura, espere a haber adquirido más flexibilidad. Sentarse en la postura con las piernas cruzadas y en el Medio Loto, y seguir practicando con regularidad el hatha yoga le prepararán para el Loto completo. Se trata de una posición maravillosa y vale la pena esforzarse por lograrla, porque favorece la movilidad de tobillos, rodillas y caderas. Notará que, al sentarse en la postura del Loto, la energía fluye a través de todo el cuerpo y el cerebro está más alerta.