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Sutras del Yoga

Sutras 1 a 13
1. Janmoushadhi-mantra-tapah-samadhijáh siddhayah
Los logros [siddhis] extraordinarios, son innatos, o nacen de hierbas medicinales o de encantamiento, o de austeridad, o de Samadhi.
2. Játyantaraparinamah prakrityápúrát
Las transformaciones mutaciones de las especies tienen lugar como resultado del desborde de la naturaleza.
3. Nimittamaprayojakam prakritínám varanabhedastu tatah kshetrikavat
La causa instrumental [de factura humana] o eficiente no puede originar ni mantener a las entidades naturales. El hombre difiere [de todas las otras entidades naturales] en razón de la electividad. Es como un granjero que vuelca la corriente del agua natural del río hacia sus campos [introduciendo un canal].
4. Nlrmánaclttáni asmitámátrat
Las mentes individualizadas son totalmente las creaciones [ideacionales] del “yo soy” [asmita].
5. Pravrittibhede prayojakam cittamekamanekeshám
La mente [de factura natural] que motiva diferencias en las mentes individualizadas es común a todos los hombres.
6. Tatra dhyánajamanásayam
Allí [entre mentes individuales que difieren] la mente que nace de la meditación está exenta del residuo de las impresiones pasadas.
7. Karmásukíárishnam Yoginastrividhamitareshám
Las acciones del Yogi no son brillantes [virtuosas] ni oscuras [viciosas], pero las acciones de los hombres distintas de los Yogis son de tres géneros [brillantes, oscuras y mixtas].

8. Tatastadvlpákánugunánámevá-bhívyaktlrvásanáhám
Las impresiones [vasana] ínsitas de los tres géneros de acciones [que quedan en las mentes de los no Yogis] se manifiestan totalmente de acuerdo con sus características o cualidades, y maduran en efectos que les son inherentes.
9. Játidesakalavyavahitánámapyánantaryam smritisanskárayo-re-karúpatvát
Las impresiones ínsitas, aunque separadas o colocadas aparte por condiciones de nacimiento, espacio y tiempo, permanecen muy juntas porque la memoria [smrti, que está aquí y ahora] y las impresiones ínsitas [sanskaras, que están en el acto] son del mismo género.
10. Tásámanáditvan cáa-sishonltyatvát
Y son sin comienzo porque el deseo, que es inherente a ellas, es perpetuo e interminable.
11. Hetuphaláshrayálambanaih sangrihítatvadeshámabhave ta-dabhávah
La motivación, los frutos resultantes de ésta, el material sustentador y la dependencia —la aceptación de estos cuatro factores mantiene la continuidad de las impresiones de la memoria. La negación de estos cuatro factores da por resultado la negación del karma [las acciones].
12. Atítánágatam svarúpato-styadhvabhedádharmánám
Lo que ha pasado [atita] y lo que ha de arribar aún [anaga-ta], permanecen ambos junto con sus identidades. Este hecho puede inferirse de las diferencias de sus características temporales [que dejan sus señales en el material en el que tienen lugar sus actividades].
13. Te vyaktasúkshma gunátmanan
Ellas [las características] no son manifiestas ni inmanifiestas [sutiles].

Sutras

Es cierto que los Sutras, al exponer este nuevo mundo de la realidad, también usan palabras. Pero estas palabras son como el dedo que apunta a una estrella que titila ligeramente para ayudarnos a mirar en la dirección correcta, a fin de que podamos ver por nosotros mismos y convencernos de su existencia. Tal como el dedo que señala una dirección no es la estrella, así también las palabras de los Sutras exponiendo el mundo de la realidad no son la realidad misma. Se usan como meros señaladores. Lo que aquí importan no son las palabras sino ver en la dirección en que las palabras señalan.

Sutras

Sutras 40 a 46
40. Paramánuparamamahattvánto-sya vasíkárah
La extensión de la mente firme [asya] alcanza desde partículas infinitamente pequeñas hasta los cielos infinitamente grandes.
41. Kshínavritterrabhijátasyeva   manergrahítrigrahanagráhe-heshn tatsthatadanjanatá Samápattih
Con la terminación del movimiento de la tendencia electiva, la mente firme se vuelve inmaculada y pura como un cristal, reflejando la interacción entre el receptor y lo recibido que tiene lugar a través de los sentidos. Esta cualidad de la reflexividad sensitiva se llama Samapatti.
42. Tatra sabdárthajñánavikalpalh sankírná savitarká Samápattih
Allí [en ese Samapatti], cuando la palabra, el significado del conocimiento, junto con la confusión que su entremezcla genera, se reflejan, cada uno distinto del otro, entonces eso se llama savitarká Samapatti.
43. Smritiparisudhau svarúpasúnyeivá arthamátranlbhása nlr-vitarká
Cuando ese Samapatti se limpia completamente de las impregnaciones de la memoria, y la mente se vacía de toda forma que le pertenezca, entonces brilla con la realidad radiante de la objetividad. Esto se llama nirvitarka Samapatti.
44. Etayaiva sa vi cara nirvicárá ca súkshma vishayá vyákhátá Del mismo modo, cuando Samapatti refleja el pensamiento investigativo y sus objetos sutiles, ambos distintos entre sí, eso se llama savicara Samapatti. Y cuando inclusive se niegan éstos (porque se lo adivina), entonces al Samapatti que refleja esta negación se lo llama nirvicara Samapatti.
45. Súkshma vishayatvanicá-linga-pary a vasa nam
La sutileza de los objetos termina en un estado en el que no hay señales distintivas por las que esos objetos puedan identificarse.

Yoga Sutras

Los Sutras 19 y 20 hablan de los que no optaron o no optarían por vritti-nirodha. Estos caen bajo dos tipos de seres: los incorpóreos, y los que tienen cuerpos. Los que mueren y de esta manera se convierten en entidades incorpóreas continuarán moviéndose en una corriente de consciencia que permanece eternamente asociada con la corriente en la que el mundo se mueve. Y puesto que es propiedad permanente de la mente (citta-dharma) alcanzar el Samadhi, tarde o temprano, estos seres incorpóreos alcanzarán el Samadhi en la época del diluvio final. Esta es más bien una expresión intrigante. Dejémosla en paz; dejemos que la expliquen los Yogis perfectos, si deciden hacerlo y para cuando lo decidan.
El otro tipo de hombres son los que aún viven con cuerpos, pero que no optan o no optarán por no-elegir. En beneficio de estos nombres se sugiere un camino cuádruple. Estos son hombres que deben tener algo en qué creer. El Sutra 20 sugiere a estos hombres que si deben creer, entonces que pongan confianza y fe (sraddha) implícitas en la disciplina del Yoga. Si vivimos con intensidad en tal fe en el Yoga, entonces esta fe misma generará un surgimiento de nueva energía. Esta energía, a su vez, producirá un estado de recogimiento, un estado en el que podremos mirar de un vistazo la estructura total de las impregnaciones que constituyen la consciencia condicionada. Por último, esta combinación de fe-energía-recogimiento estallará en una inteligencia orientada hacia el Samadhi. De esta manera, este camino cuádruple florecerá en Samadhi.