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Hexagramas del iching

Los hexagramas.
• Secuencia visual.
Todo hexagrama yang o impar es seguido por un hexagrama yin que es el reflejo inverso o complementario del hexagrama yang. La secuencia visual de los hexagramas del Libro expresa la alternancia de energías complementarias. Mediante esta alternancia, todos los procesos hallan su equilibrio. Existen 32 situaciones básicas yang que son complementadas por 32 reflejos inversos yin. El hexagrama yang es el antecedente del hexagrama yin.
Así, por ejemplo, Po, 23, Desintegración, es el antecedente del hexagrama Fu, 24, Retorno: Po Fu
• Secuencia textual:
En el proceso de interpretación del hexagrama obtenido en la consulta oracular, debemos considerar que este tiene su origen en el hexagrama precedente. El hexagrama que sigue al hexagrama primario representa el resultado futuro de este.
Ejemplo:
Hexagrama 38 (causa)       Oposición Hexagrama 39 (primario)   Obstrucción Hexagrama 40 (resultado futuro) Liberación.
La interrogación del oráculo:
La persona que consulta el I Ching debe recordar que el Libro no predice el futuro y que la interrogación del oráculo tiene la finalidad de permitirnos establecer si ciertos esquemas y condiciones de acción considerados por el consultante traerán efectos benéficos o perjudiciales. Es necesario formular correctamente la pregunta y discriminar exactamente entre lo que es relevante y lo que no lo es. Debe preguntarse de un modo escueto y la respuesta esperada debe ser un sí o un no. En ciertas ocasiones, cuando la pregunta no surge con claridad, puede interrogarse al oráculo para obtener una visión panorámica de la situación. El interrogador debe asumir que su pregunta indica que existe un factor desconocido para él y que sin el descubrimiento de ese factor, la situación en la cual se encuentra no podrá ser comprendida ni resuelta. Lo ideal es preguntar al Libro con las mismas frases, símbolos y giros que este emplea, por lo cual, antes de consultar al oráculo, es necesario estar familiarizado con el texto del Libro. De lo contrario, se corre el riesgo de interpretar las indicaciones del hexagrama de un modo literal, lo que podría inducirnos a evaluar incorrectamente la situación, y, por lo tanto, a equivocarnos con respecto a la vía de acción adecuada. Por ejemplo: en los comentarios de los hexagramas aparece con frecuencia la expresión: “Es preciso tener adonde ir” o “Es favorable cruzar la gran corriente”. Se trata, en ambos casos, de expresiones simbólicas que de ningún modo indican la necesidad de una reubicación espacial del consultante. La primera expresión nos recomienda liberarnos de la situación o actitud prevalecientes en el momento de realizar la consulta, para así poder llegar a una nueva situación o actitud. La segunda expresión nos indica que es necesario emplear una gran energía para abandonar una posición errónea, aunque firme y confortable, para poder llegar así a una posición más favorable para el desarrollo de la persona.
Cuando la suma de los cambios obtenidos es igual a nueve (3+3+3), resulta un yang viejo, línea movible que se convierte en yin. La suma de 2+2+2 produce un seis, línea yin vieja que se convierte en yang (-x-). Si las tres series de cambios dan un siete, esto produce una línea yang joven y se representa con un trazo entero. Si da un ocho, resulta una línea yin joven y se representa con un trazo partido. Solamente el 6 (viejo yin) y el 9 (viejo yang ) son líneas movibles y estas son las únicas que se consideran para la interpretación del oráculo.
Cuando se obtiene un hexagrama con cambios, las mutaciones del hexagrama primario generan otro hexagrama que también debe tenerse en cuenta para la comprensión de la situación. Así, por ejemplo: el hexagrama número 44 (Kou/ La Reunión ) con cambios en las líneas primera y cuarta genera el hexagrama número 9 (Hsiao Chu/La fuerza domesticado™ de lo pequeño).