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Yoga asanas

El Sutra 42 habla de la primera transformación que se produce. Esta se denomina savitarka Samadhi. En este género de Samapatti vemos la actividad de las palabras, sus significados y el conocimiento que imparten, junto con la confusión que resulta de su entremezcla. En esta percepción, cada uno de estos tres factores, junto con sus funciones específicas, se ve distinto de los otros dos.  Debido a una clarísima percepción de estas distinciones no hay lugar a confusión, que invariablemente nace de la mezcla de estos tres factores entre sí. Tal confusión es la que conduce a confundir la palabra con el significado y viceversa. Y puesto que el conocimiento no es sino un proceso de reconocimiento de las cosas a través de las palabras y sus significados convencionales, también se convierte en un aturrullante lío de confusión, lleno de contradicciones interiores e inadvertidas. Asimismo, puesto que el conocimiento es siempre del pasado, y, por tanto, una reacción ínsita a la percepción presente, está ligado invariablemente con palabras y con sus significados fijos basados en las impregnaciones de experiencias pasadas.

Curso yoga

Los Yoga Sutras hablan de dos corrientes de la consciencia. Una, la superficial o periférica, es una corriente de la consciencia (citta-nadi) que es empujada por vrittisarupya (la identificación con el movimiento ideacional electivo). Esta es una corriente condicionada de consciencia (samsara-pragbhara) cargada con las impregnaciones pasadas (samskar), e incapaz de inteligencia discriminativa (a-viveka-visaya-nimna). Esto termina inevitable y repetidamente en pecado y aflicción (papa-vaha). Aquí “pecado” significa solamente un fracaso en cuanto a ver “lo que es” de un momento al otro. Este fracaso deja inevitablemente al hombre en aflicción sin fin o en pecado (véase el comentario de Vyasa).
Sin embargo, el hombre no quiere la aflicción. Frente a ella, busca los mismos fáciles escapes de ella. Pero no hay fácil escape del pecado y de la aflicción. El único camino expedito al hombre es enfrentar esto y ver qué ocurre. Enfrentar esto significa mirar sin eludirlo, sin complacerse en elecciones que conjuren un escape ideacional de lo existencial. Este es un momento crítico que la vida le presenta al hombre en forma de aflicción.  Aflicción o dolor es, naturalmente, una amenaza para la sobrevivencia. Afrontar esta amenaza con una consciencia condicionada es invitar cada vez más a la aflicción, porque fue la consciencia originalmente condicionada la que dejó al hombre en la aflicción de la que ahora busca escapar. Consiguientemente, el modo en que escape o se libere de ella es cuestionar la naturaleza y estructura de la consciencia que repetidamente le hace caer en la aflicción. Cuestionar esta consciencia condicionada y condicionante es cesar de complacerse en una electividad ideacional. Y optar libremente por “no-elegir” es embarcarse en un viaje de vritti-nirodha o Yoga.

Kripalu yoga

Khyati significa darsana, consciencia de la visión, a diferencia de la consciencia nacida del enredo psíquico con el mundo fenoménico íntegro. El cuerpo del hombre, su organismo humano, es un producto de prakrityapur, la corriente de la Naturaleza. Si el organismo humano no llevase consigo algo distinto de los gunas que subyacen en el mundo fenoménico que incluye al organismo humano, el hombre nunca sería consciente de sí mismo ni del mundo en el que halla su ser. Esta consciencia es la “visión pura” (drisimatrata, 11-20). Y es a esta “visión pura” que se la llama drista, “quien ve”, en Yoga.

Yoga pilates

La persistencia en este abhyasa, como se expresa en el Sutra 14, da por resultado el que se eche un firme fundamento para el Yoga.
De allí, en más, esta persistencia en abhyasa, un estado en el que uno es mero espectador (quien ve), produce una pérdida del deseo de todo lo que uno experimentó u oyó en el pasado. Tal pérdida de deseo o apetito por los objetos de experiencias y objetos indicados por palabras, es de hecho un desenredo de la identificación con los vrittis. Tal estado de desenredo se llama vairagya.
Pero el desenredo de los vrittis es una cosa, y el desenredo de las tres energías (gunas) que subyacen en el mundo fenoménico, es otra, porque estas tres energías o gunas actúan constantemente dentro de nuestro ser psicosomático. Nuestro organismo psicosomático funciona del modo que lo hace debido a la actividad de estos gunas. Tal percepción extraordinaria implica el desenredo total de “quien ve” respecto del mundo fenoménico íntegro. Ahora sólo existe “visión pura” del mundo fenoménico, junto con las tres energías que lo mantienen andando perpetuamente. Tal “visión pura” es también energía; pero es distinta de las tres energías o gunas del mundo fenoménico. Esta “energía de visión pura” se llama purusa. Esto es el Hombre en su autenticidad existencial. Es a esta percepción a la que se la llama purusa-khyati en el Sutra 16.

Instrucciones generales

1.   Practique en un ambiente limpio, ordenado y libre de distracciones. No practique al sol en las horas que más calienta.
2.  Es mejor efectuar las posturas en pie sobre una superficie dura, no resbalosa y bien nivelada. Las otras posturas -con ayuda, de flexión hacia atrás, invertidas, de flexión hacia adelante, sentadas y torsiones- pueden practicarse sobre una manta, estera o alfombra.
3.   Por regla general, las posturas se han de mantener entre treinta segundos y un minuto. Las flexiones hacia adelante y las posturas invertidas, entre dos y cinco minutos. Aumente gradualmente el tiempo de mantenimiento de las posturas. Los estudiantes adelantados pueden mantenerlas durante más tiempo y repetirlas más veces.
4.  Al mantener una postura, no exceda su capacidad de salir de ella en forma controlada.
5.   Practique siempre con atención. No ejecute las posturas de manera descuidada o mecánica. Preste atención a la posición de todas las partes del cuerpo, a la corrección de los movimientos, la respiración, la alineación y la simetría adecuadas.
6.   El modo en que uno se mueve para hacer y deshacer cada postura forma parte de ella. Evite los movimientos torpes y espasmódicos. A medida que progrese, sus movimientos se suavizarán y adquirirán más gracia, hasta ser capaz de pasar con total fluidez de una postura a otra.
7.   Cuando mantenga una postura con su pareja y sientan que el intercambio y el fluir de energía empiezan a disminuir, cambien de postura o descansen.
8.   Puede suceder que uno no cuente siempre con un compañero. Las instrucciones generales y muchas fotografías pueden servir para practicar solo, que también tiene su valor; se ha de procurar mantener la regularidad de la práctica.
9.   Cuando uno empieza a llevar la tonicidad y fuerza de los músculos más allá del límite habitual, y a usar grupos musculares nuevos, es normal encontrarse un poco dolorido. Esta sensación puede aliviarse con un baño caliente, algunos estiramientos o un masaje en profundidad, pero el mejor tratamiento es la práctica regular. Si usted tiene algún problema de salud, o hace mucho tiempo que no se ejercita regularmente, debe consultar a su médico antes de iniciar un programa de yoga. La mayor parte de la gente puede practicarlo con seguridad, puesto que se trata de un ejercicio equilibrado, de comprobada eficacia para personas de todas las edades y del más diverso estado físico.

Acerca del tiempo

El aprendizaje de los elementos básicos del hatha yoga no tiene por qué ser muy largo. Su duración depende de la seriedad con que se practique y del estado físico en que uno se encuentre al comenzar. No se llega nunca a un estado en el que uno pueda afirmar: “Ahora ya he aprendido, ya he terminado.” Ya que el cuerpo se encuentra en permanente cambio, el aprendizaje del yoga puede constituir una experiencia que dure toda la vida. La esencia del yoga está fuera del marco temporal que nos limita y en el cual nos hallamos atrapados. Practique el yoga sin estar pendiente del tiempo, con la atención puesta por completo en el momento. Entonces el yoga se convertirá en un proceso de aprendizaje continuo, que se despliega y evoluciona jubilosamente.