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Anusara yoga

Quien entiende la lógica interior de estos Sufras está equipado con nuevos ojos para mirarse y mirar al mundo y la interacción que sigue constantemente entre los dos. Entonces, su primera mirada cae en abhinivesa —el producto final de las tensiones. Ve cómo el sentimiento de importancia personal busca siempre la perpetuación personal, y quiere impartir permanencia, lo que, de hecho, es efímero. Todo pensamiento, todo sentimiento o deseo y toda actividad del hombre están dominados por un sentido de importancia personal. En este mundo, todo debe servir a los fines de la importancia personal, como si estuviéramos en el centro mismo de este universo vasto y misterioso. La visión que el hombre tiene del mundo entero está, pues, matizada por este sentimiento de la importancia personal. El mundo es bueno o malo, verdadero o falso, hermoso o feo, pero sólo en términos de importancia personal. Hasta la realidad última del mundo, cualquiera que sea, deberá conformarse a las exigencias y los deseos de la importancia personal del hombre de ser significativo o de otro modo. Así, descubrimos que no es la verdad ni la falsedad, el bien ni el mal, la realidad ni la ilusión, sino la autoperpetuante importancia personal (svara-savahi), ligada a nuestro cuerpo (tanvanubandhah), la que sigue siendo siempre el factor decisivo en la vida del hombre. Y esta cabal tontería le parece natural y espontánea.

Bikram yoga

El movimiento de Pratiprasava no es un movimiento del tiempo. Mira todo lo que el tiempo juntó y ve a través de ello hasta sus mismas raíces. Si el tiempo y la naturaleza son procreativos (prasavatmaka), Pratiprasava es también creativo pero corre contra la procreación. De allí “contracreativo” —una traducción no muy feliz en nuestro idioma. Ha de entenderse en y a través de la acción que es Yoga (Krlya Yoga). Si no nos movemos junto con la acción de la percepción pura, la frase permanecerá vacía de todo significado.

Anusara yoga

El Sutra 10 dice que las tensiones, que son sutilísimas, han de descartarse; y el único modo en que pueden descartarse es el del Pratiprasava. Esta palabra está compuesta de prasava con el prefijo prati. Prasava significa “engendramiento, generación, procreación”. Y prati significa “en oposición a, contra”. La Naturaleza lo procrea todo, incluida la especie humana. El hombre es producto de este poder procreador de la naturaleza. Pero el hombre es el único ser animado que es capaz de ser consciente de este poder procreador de la naturaleza. Es debido a esto que los antropólogos modernos son llevados por la misma lógica de la evolución a describir al hombre como “la evolución que se vuelve consciente de sí misma”. Ser así consciente es ser “quien ve”, quien percibe la totalidad del mundo objetivo, lo “visto”, como el producto de la naturaleza. Este poder extraordinario de la percepción es único en el hombre. Es un poder o una energía sin atributo de calidad o cantidad del que están dotados todos los objetos de la naturaleza. “Quien ve” nunca puede ser lo “visto”, el objeto, lo observado. Tampoco puede ser el “sujeto” dotado de ciertas características, el resultado del condicionamiento. Esta energía extraordinaria que es la “visión pura” es capaz de penetrar e ir hasta las mismas raíces de todo lo que es observable o que es lo “visto”.

Yoga sutras

Sutras 30 a 33
30.   Vyádhi-styána-sansaya-pramádá-lasyá-virati-bhrántidarsaná-labdhabhúmikatvá-navasthitatváni cittavikshepáste-antaráváh
Enfermedad, inercia, duda, error, pereza, codicia, visiones ilusorias, sensación de fracaso al llegar al peldaño del Yoga, no-establecimiento en el sendero del Yoga, incluso tras haberlo tocado por un tiempo —estas nueve son las distorsiones y disipaciones de la mente, llamadas “antaráya” o impedimentos [con los que uno se encuentra] en el camino hacia el Yoga.
31.   Dukkha, dourmanasyá-ngamejayatva, shvásaprashvása vik-shepasahabhuvah
Dolor o aflicción, irritación causada por el incumplimiento del deseo, temblor del cuerpo, entrada y salida innatural del aliento, estas cuatro distorsiones acompañan a la mente dispersa.
32.   Tatpratishedhártham-ekatatvábhyásah
Para protegerse de estos impedimentos se sugiere el abhyasa unidireccional.
33.   Maitrí-karuná-mudito pekshánám sukha-dukkha-punyápun-ya visayánám bhávaná tashcitta prasádanam
Amistosidad, compasión, júbilo e indiferencia, con respecto a los objetos de felicidad, aflicción, virtud y no-virtud conducen a la pureza y la claridad de la mente.

Kundalini Yoga

Tal como biológicamente dos impulsos básicos, la propia conservación y la procreación dominan la vida humana en el nivel fisiológico, así también psicológicamente dos tendencias básicas (vrittis)  parecen dominar la vida humana en el nivel cultural. Una es un sentido de asombro; y la otra es un sentido de adoración. El de asombro da origen a un espíritu de libre investigación que hace nacer las ciencias, las artes, la literatura y la filosofía, que todas juntas tejen cierta pauta cultural.  Por el otro lado, el sentido de adoración se acompaña generalmente de un sentimiento de sumisión total a ese “algo misterioso” que yace más allá de la comprensión humana. Este “algo misterioso y que inspira reverencia” se significa con la palabra “Dios”. Tal sentido de adoración y sumisión total a “Dios” constituye un sentimiento religioso, en torno del cual se fundan las religiones organizadas. También produce experiencias místicas que, bastante extrañamente, parecen ser similares sin tener en cuenta épocas, lugares, razas y circunstancias.

Hatha yoga

Desde este Sutra hasta el Sutra 39, se sugieren siete caminos de alternativa hacia abhyasa-vairagya (Sutra 12) para producir cit-ta-vritti-nirodha, que florece en Samadhi. Tal como para los que no optan o no optarían por la no-elección, se sugiere el camino de la fe (Sutra 20), así también se sugieren estas siete opciones para todos los que se encuentran con impedimentos imprevistos para permanecer imperturbados en el estado de nirodha (o sea, un estado de la mente vacía de todo vritti). De estas siete opciones, el presente grupo de Sutras se ocupa de la denominada “reverencial consciencia de Dios” —isvarapranidhana.

EL HÉROE II

En pie, sitúense con el borde externo del pie posterior haciendo presión contra el del compañero, y con una separación de un metro veinte a un metro cincuenta entre las piernas. Tómense de las muñecas mientras descienden al ángulo recto. Sitúen las muñecas sobre los pies que están juntos y mantengan una tracción constante con los brazos para añadir fuerza a la posición y vencer la tendencia a inclinarse hacia adelante. Repitan la postura cambiando de lado.
BENEFICIOS: Esta postura ayuda a corregir un error muy frecuente en el Héroe I, consistente en no mantener el torso erguido y en ángulo recto con el muslo. Ambos practicantes pueden usar el apoyo del otro para intensificar los efectos de la postura del Héroe II, y obtener más elevación en el pecho.

LA BOMBA

Pónganse en pie dándole la espalda a su compañero, a una distancia de unos sesenta centímetros, con unos noventa centímetros de separación entre los pies. Inclínense hacia adelante para sujetar al otro por las muñecas, pasando por entre sus propias piernas. Estiren el torso hacia delante, arqueándolo ligeramente según la flexibilidad de cada uno, y estiren la parte posterior de las piernas. Mantengan la postura durante medio minuto y comiencen después un movimiento lento de vaivén, como un bombeo, en el cual uno de los compañeros se arquea más hacia arriba, tirando de su pareja por entre las piernas, y luego el otro repite el mismo movimiento, haciendo bajar al primero. Inhalen al arquearse hacia arriba y exhalen al ceder a la tracción hacia abajo.
BENEFICIOS: La separación de las piernas y el arqueamiento del tronco que exige esta postura proporcionan un especial estiramiento al dorso de las piernas, las caderas, la parte interior de las piernas y la columna. El movimiento de bombeo calienta y fortalece muy rápidamente estas zonas, y el hecho de estar ambos sujetándose las muñecas les permite un intenso estiramiento muscular.

El movimiento de la energía

El yoga reconoce la existencia de un cuerpo energético que anima y activa el cuerpo físico. El cuerpo energético se carga y se vitaliza mediante la práctica de las posturas yóguicas, y por eso es importante aprender a mantenerlas en forma dinámica. No permita que se oscurezca la conciencia del movimiento y de la postura; mantenga el fluir de la energía para que el cuerpo esté vivo y radiante. Aun cuando el cuerpo físico no pueda alcanzar por completo una postura, usted podrá percibir la posición y la acción correctas si mueve adecuadamente su energía corporal. Por ejemplo, cuando las instrucciones le indiquen que debe extender o hacer torsión de la columna y no pueda llevar el movimiento hasta el final, sienta cómo su cuerpo energético se extiende o realiza la torsión que completa la postura. Al fin, el cuerpo físico lo seguirá.

Acerca del tiempo

El aprendizaje de los elementos básicos del hatha yoga no tiene por qué ser muy largo. Su duración depende de la seriedad con que se practique y del estado físico en que uno se encuentre al comenzar. No se llega nunca a un estado en el que uno pueda afirmar: “Ahora ya he aprendido, ya he terminado.” Ya que el cuerpo se encuentra en permanente cambio, el aprendizaje del yoga puede constituir una experiencia que dure toda la vida. La esencia del yoga está fuera del marco temporal que nos limita y en el cual nos hallamos atrapados. Practique el yoga sin estar pendiente del tiempo, con la atención puesta por completo en el momento. Entonces el yoga se convertirá en un proceso de aprendizaje continuo, que se despliega y evoluciona jubilosamente.