Entradas con la etiqueta ‘kundalini yoga’

Yoga hatha

En consecuencia, ni la ideación, ni la especulación, ni la lógica inferencial, experimental o instrumental, en suma, ni cltta-vritti podrá responder esta pregunta. Los citta-vrittis tienen que cesar para que emerja la respuesta correcta.
El Sutra 17 encarna esta respuesta correcta. Dice que citta o la mente tiene una pasión innata por el vastu o los objetos del mundo objetivo. Esta pasión (uparaga) no es un vritti. Es un imperativo existencial. Es una necesidad existencial para la sobrevivencia misma de todos los seres animados, incluido el hombre. El hombre no quiere morir. Quiere vivir. Y vivir significa vivir en una relación significativa con el mundo objetivo. Es decir, vivir es estar relacionado vitalmente con el mundo objetivo de un modo que ilumina la trinidad existencial de unicidad, alteridad o conjuntividad.
El hambre nos impulsa a encontrar comida, la sed a encontrar agua, el sexo a buscar su satisfacción natural. Estos impulsos no son vrittis o lujos ideacionales. Implican un imperativo existencial que oculta en su seno todo el misterio de la vida y de la existencia en su totalidad.

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Yoga y mente

En esta cuarta y última parte se nos pone frente a frente con tres cosas: la corriente de la naturaleza, la sustancia con la que está hecha la mente y la necesidad absoluta de una transformación total de nuestra mente. La lógica que subyace en los Sutras 1 a 13 expresa lo siguiente:
1. Los hombres nacen con algunos poderes de grados variables. De hecho, todos los objetos de este mundo, animados e inanimados, están preñados de poderes o energía potencial. Sin averiguar ni tratar de entender la razón de ser de estos poderes innatos, los hombres tienden a usarlos para obtener lo mejor de sus vecinos y otros seres semejantes. Con este objeto están siempre en busca de poderes extraordinarios. Estos se llaman siddhis. El Sutra I dice que los siddhis son innatos, o cuando no son innatos, que se adquieren a través de hierbas medicinales, o a través de palabras cargadas con poderes mágicos, o a través de austeridad asociada con ésta o aquella disciplina, o a través de la meditación yóguica y del Samadhi. Estas cinco fuentes de siddhis parecen ser meramente ilustrativas y no exhaustivas. Podría haber otros modos a través de los cuales pudieran adquirirse poderes o capacidades extraordinarios, como, por ejemplo, a través de la ciencia y la tecnología —la locura de los tiempos modernos. La cuestión convincente de los siguientes Sutras es ésta: ninguna cantidad de tales siddhis o poderes extraordinarios, por cualquier medio que los adquiera, podrá resolver el problema de la sobrevivencia o del enriquecimiento de lo humano en el hombre. El único modo de enfocar los problemas que el hombre enfrenta perpetuamente es el modo de entender el significado existencial de tres cosas, a saber, la unicidad, la alteridad y la conjuntividad, y luego vivir y actuar a la luz de tal comprensión.

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Kundalini yoga

La palabra apavarga es un compuesto de varga con el prefijo apa. Apa significa “lejos de”. La palabra varga deriva de la raíz vrj que significa “elegir”. También tiene otros significados; pero no son propios de aquí. Por tanto, apavarga significa un “movimiento lejos de elegir”. Bhoga es invariablemente un producto de la tendencia a elegir, que da por resultado gustos y disgustos ínsitos. La expresión bhogapavargartha significa, pues, que el mundo objetivo y observable (lo “visto”) existe para ofrecer experiencias (bhoga) al hombre, y a través de bhoga, liberarle de todas las tensiones, confusión, conflicto y caos —un movimiento generado por bhoga. Apavarga significa, pues, un movimiento lejos de bhoga, lejos de la tendencia a elegir, que da por resultado bhoga.

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Kundalini yoga

No son ideas o ideales que haya que seguir desfallecidamente. Son hechos duros, arraigados escollos que deben verse y entenderse. Es esta precisión de la comprensión afilada como una navaja la que de por sí hará, de estos yamas, partes integrales de nuestro ser y nuestro vivir. Entonces, no será necesario un esfuerzo egocéntrico para tenerlas constantemente presentes. Serán tan naturales y sin esfuerzo como nuestra respiración para la que no se reclama esfuerzo ni práctica egocéntrica. La percepción misma del horror autoperpetuante que los opuestos de los yamas introducen en la vida humana, como se expresa en el Sutra 34, nos volvería naturalmente alertas, atentos y vigilantes acerca de involucrarnos en ellos. Y si, a pesar de nuestra vigilancia, aparecen en nuestra mente algunos de estos opuestos, el modo de combatirlos es descripto en el Sutra 33. Este es un modo de meditación que es autoiluminador y que dispersa todas las sombras arrojadas por cualquier género de pensamiento confuso nacido de los vrittis impulsados por el pasado, pertenecientes a la cons-ciencia condicionada.

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Hatha yoga

Las discusiones fatigosas [vitakarkas] toman cinco formas, a saber: violencia, falsedad, robo, no-austeridad del saber, y acumulación [los opuestos de los cinco yamas]. Estos son producidos por nuestras propias acciones, o por las acciones de los otros que fueron provocadas por nosotros, o por nuestra aprobación de aquellas acciones. Estas son motivadas por codicia, ira e insensibilidad en el nivel bajo, medio o alto. Y dan por resultado una interminable progenie de aflicción e ignorancia. El conocimiento de todo este proceso se llama prati-paksabhavanam [meditación para contrarrestar el envolverse en una discusión].
35. Ahimsápratishtháyám tatsannidhou valratgyágah Cuando uno se establece firmemente en la no-violencia, una atmósfera de no-hostilidad prevalece en nuestra vecindad, que induce a los demás a descartar la hostilidad.
36. Satyapratishtháyám Kriyáphalá shrayatvam Cuando uno se establece firmemente en la verdad, opera como base para el disfrute de la acción.
37. Asteyapratishtháyám sarvaral ñopasthánam
Cuando uno se establece firmemente en no-robar, todas las variedades de piedras preciosas se tornan disponibles en nuestra vecindad.
38. Brahmacarya-pratishtháyám vírya lábhah
Cuando uno se establece firmemente en la austeridad del saber, adquiere energía extraordinaria.

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Yoga ashtanga

Según el criterio del Yoga, el hombre deberá optar por el modo yóguico de vivir, o permanecer en avidya-khyati, que inevitablemente le dejará, de modo repetido, en dolor y aflicción interminables, y continuará enredándole en tensiones, confusión, conflicto y caos —todo lo cual se desarrollará en una amenaza para su misma sobrevivencia en este planeta. Por tanto, el hombre deberá adoptar un modo yóguico de vivir o extinguirse como muchas especies se extinguieron en el pasado, como resultado de no lograr adaptarse a la situación existencial siempre cambiante.

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Anusara yoga

Quien entiende la lógica interior de estos Sufras está equipado con nuevos ojos para mirarse y mirar al mundo y la interacción que sigue constantemente entre los dos. Entonces, su primera mirada cae en abhinivesa —el producto final de las tensiones. Ve cómo el sentimiento de importancia personal busca siempre la perpetuación personal, y quiere impartir permanencia, lo que, de hecho, es efímero. Todo pensamiento, todo sentimiento o deseo y toda actividad del hombre están dominados por un sentido de importancia personal. En este mundo, todo debe servir a los fines de la importancia personal, como si estuviéramos en el centro mismo de este universo vasto y misterioso. La visión que el hombre tiene del mundo entero está, pues, matizada por este sentimiento de la importancia personal. El mundo es bueno o malo, verdadero o falso, hermoso o feo, pero sólo en términos de importancia personal. Hasta la realidad última del mundo, cualquiera que sea, deberá conformarse a las exigencias y los deseos de la importancia personal del hombre de ser significativo o de otro modo. Así, descubrimos que no es la verdad ni la falsedad, el bien ni el mal, la realidad ni la ilusión, sino la autoperpetuante importancia personal (svara-savahi), ligada a nuestro cuerpo (tanvanubandhah), la que sigue siendo siempre el factor decisivo en la vida del hombre. Y esta cabal tontería le parece natural y espontánea.

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Bikram yoga

El movimiento de Pratiprasava no es un movimiento del tiempo. Mira todo lo que el tiempo juntó y ve a través de ello hasta sus mismas raíces. Si el tiempo y la naturaleza son procreativos (prasavatmaka), Pratiprasava es también creativo pero corre contra la procreación. De allí “contracreativo” —una traducción no muy feliz en nuestro idioma. Ha de entenderse en y a través de la acción que es Yoga (Krlya Yoga). Si no nos movemos junto con la acción de la percepción pura, la frase permanecerá vacía de todo significado.

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Anusara yoga

El Sutra 10 dice que las tensiones, que son sutilísimas, han de descartarse; y el único modo en que pueden descartarse es el del Pratiprasava. Esta palabra está compuesta de prasava con el prefijo prati. Prasava significa “engendramiento, generación, procreación”. Y prati significa “en oposición a, contra”. La Naturaleza lo procrea todo, incluida la especie humana. El hombre es producto de este poder procreador de la naturaleza. Pero el hombre es el único ser animado que es capaz de ser consciente de este poder procreador de la naturaleza. Es debido a esto que los antropólogos modernos son llevados por la misma lógica de la evolución a describir al hombre como “la evolución que se vuelve consciente de sí misma”. Ser así consciente es ser “quien ve”, quien percibe la totalidad del mundo objetivo, lo “visto”, como el producto de la naturaleza. Este poder extraordinario de la percepción es único en el hombre. Es un poder o una energía sin atributo de calidad o cantidad del que están dotados todos los objetos de la naturaleza. “Quien ve” nunca puede ser lo “visto”, el objeto, lo observado. Tampoco puede ser el “sujeto” dotado de ciertas características, el resultado del condicionamiento. Esta energía extraordinaria que es la “visión pura” es capaz de penetrar e ir hasta las mismas raíces de todo lo que es observable o que es lo “visto”.

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Yoga sutras

Sutras 30 a 33
30.   Vyádhi-styána-sansaya-pramádá-lasyá-virati-bhrántidarsaná-labdhabhúmikatvá-navasthitatváni cittavikshepáste-antaráváh
Enfermedad, inercia, duda, error, pereza, codicia, visiones ilusorias, sensación de fracaso al llegar al peldaño del Yoga, no-establecimiento en el sendero del Yoga, incluso tras haberlo tocado por un tiempo —estas nueve son las distorsiones y disipaciones de la mente, llamadas “antaráya” o impedimentos [con los que uno se encuentra] en el camino hacia el Yoga.
31.   Dukkha, dourmanasyá-ngamejayatva, shvásaprashvása vik-shepasahabhuvah
Dolor o aflicción, irritación causada por el incumplimiento del deseo, temblor del cuerpo, entrada y salida innatural del aliento, estas cuatro distorsiones acompañan a la mente dispersa.
32.   Tatpratishedhártham-ekatatvábhyásah
Para protegerse de estos impedimentos se sugiere el abhyasa unidireccional.
33.   Maitrí-karuná-mudito pekshánám sukha-dukkha-punyápun-ya visayánám bhávaná tashcitta prasádanam
Amistosidad, compasión, júbilo e indiferencia, con respecto a los objetos de felicidad, aflicción, virtud y no-virtud conducen a la pureza y la claridad de la mente.

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