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Bikram yoga

Todo el mundo objetivo (incluido nuestro cuerpo), se ve, pues, que está compuesto por las tres energías (gunas), denominadas praksa, kriya y sthiti. Como hombres modernos, hallamos asombrosa esta descripción del mundo objetivo. En el nivel físico, se descubre que todos los objetos están sujetos naturalmente a la inercia, que es la resistencia al cambio. Y la ciencia moderna nos dice, como resultado de cuidadosa observación y experimentos inteligentes, que todos los cuerpos de este mundo tienden a permanecer en un estado de reposo, o en un estado de movimiento uniforme, hasta que son activados por fuerzas externas a ellos. Esta es la moderna ley científica de la inercia. En el nivel físico, la acción proviene de la distribución despareja de fuerzas gravita-cionales. En el nivel biológico, la acción proviene de fuerzas vitales que cargan a la materia inorgánica con la energía de la vida. Y en el nivel psicológico, llevando consigo al pasado, la ac-
ción proviene de los movimientos ideacionales electivos de la mente.

Anusara yoga

Estos Sutras nos dicen cómo “quien ve” y lo “visto” revelan su naturaleza existencial a quien está libre de tensiones, y cuya percepción está iluminada por el emerger de la inteligencia existencial (vivekai.
Todos sabemos que existimos. Y también sabemos que el mundo en el que nos hallamos existe también. Es evidente que la existencia debe ser necesariamente una manifestación de la energía cósmica. Manifestar es “revelar”, “mostrar claramente al ojo o a la mente”. La energía “que se revela al ojo o a la mente”
es la existencia manifestada como el mundo en el que vivimos. No puede haber existencia sin energía y no puede haber afirmación o negación respecto de la energía a menos que se revele al ojo o a la mente como el mundo manifiesto.

Anusara yoga

Quien entiende la lógica interior de estos Sufras está equipado con nuevos ojos para mirarse y mirar al mundo y la interacción que sigue constantemente entre los dos. Entonces, su primera mirada cae en abhinivesa —el producto final de las tensiones. Ve cómo el sentimiento de importancia personal busca siempre la perpetuación personal, y quiere impartir permanencia, lo que, de hecho, es efímero. Todo pensamiento, todo sentimiento o deseo y toda actividad del hombre están dominados por un sentido de importancia personal. En este mundo, todo debe servir a los fines de la importancia personal, como si estuviéramos en el centro mismo de este universo vasto y misterioso. La visión que el hombre tiene del mundo entero está, pues, matizada por este sentimiento de la importancia personal. El mundo es bueno o malo, verdadero o falso, hermoso o feo, pero sólo en términos de importancia personal. Hasta la realidad última del mundo, cualquiera que sea, deberá conformarse a las exigencias y los deseos de la importancia personal del hombre de ser significativo o de otro modo. Así, descubrimos que no es la verdad ni la falsedad, el bien ni el mal, la realidad ni la ilusión, sino la autoperpetuante importancia personal (svara-savahi), ligada a nuestro cuerpo (tanvanubandhah), la que sigue siendo siempre el factor decisivo en la vida del hombre. Y esta cabal tontería le parece natural y espontánea.

Yoga Darshana

Pero, a pesar de más de dos millones de años de existencia del hombre en esta tierra maravillosa, y más de trescientos años de pasmosos descubrimientos en el campo de la ciencia y la tecnología, la pregunta básica sobre la naturaleza y el significado de la relación del hombre con el hombre y con la naturaleza sigue siendo un gran signo de interrogación. De hecho, nunca fue formulada ni considerada con seriedad alguna. Las únicas personas que la formularon y la siguieron sin tregua fueron los videntes védicos y budistas. Y las percepciones de estos videntes y sus implicaciones de largo alcance, y casi devastadoras, son lo que forma el tema del Yoga Darsana.

Yoga sutras

Sutras 30 a 33
30.   Vyádhi-styána-sansaya-pramádá-lasyá-virati-bhrántidarsaná-labdhabhúmikatvá-navasthitatváni cittavikshepáste-antaráváh
Enfermedad, inercia, duda, error, pereza, codicia, visiones ilusorias, sensación de fracaso al llegar al peldaño del Yoga, no-establecimiento en el sendero del Yoga, incluso tras haberlo tocado por un tiempo —estas nueve son las distorsiones y disipaciones de la mente, llamadas “antaráya” o impedimentos [con los que uno se encuentra] en el camino hacia el Yoga.
31.   Dukkha, dourmanasyá-ngamejayatva, shvásaprashvása vik-shepasahabhuvah
Dolor o aflicción, irritación causada por el incumplimiento del deseo, temblor del cuerpo, entrada y salida innatural del aliento, estas cuatro distorsiones acompañan a la mente dispersa.
32.   Tatpratishedhártham-ekatatvábhyásah
Para protegerse de estos impedimentos se sugiere el abhyasa unidireccional.
33.   Maitrí-karuná-mudito pekshánám sukha-dukkha-punyápun-ya visayánám bhávaná tashcitta prasádanam
Amistosidad, compasión, júbilo e indiferencia, con respecto a los objetos de felicidad, aflicción, virtud y no-virtud conducen a la pureza y la claridad de la mente.

Kundalini yoga

En consecuencia, podría sostenerse, tentativamente y no dogmáticamente, que mientras el sentido de asombro es más intelectual que emocional, el de adoración es más emocional que intelectual. Los dos no pueden separarse, pero son claramente distinguibles. Los dos juntos componen la energía psíquica de un ser humano, y la dicotomía asumida entre los dos resulta una variedad de personalidades separadas (o formas de esquizofrenia).
El enfoque del Yoga sobre la vida humana es integral, en contraposición al analítico. Este último enfoque divide inevitablemente al hombre, dentro y fuera.

Kundalini Yoga

Tal como biológicamente dos impulsos básicos, la propia conservación y la procreación dominan la vida humana en el nivel fisiológico, así también psicológicamente dos tendencias básicas (vrittis)  parecen dominar la vida humana en el nivel cultural. Una es un sentido de asombro; y la otra es un sentido de adoración. El de asombro da origen a un espíritu de libre investigación que hace nacer las ciencias, las artes, la literatura y la filosofía, que todas juntas tejen cierta pauta cultural.  Por el otro lado, el sentido de adoración se acompaña generalmente de un sentimiento de sumisión total a ese “algo misterioso” que yace más allá de la comprensión humana. Este “algo misterioso y que inspira reverencia” se significa con la palabra “Dios”. Tal sentido de adoración y sumisión total a “Dios” constituye un sentimiento religioso, en torno del cual se fundan las religiones organizadas. También produce experiencias místicas que, bastante extrañamente, parecen ser similares sin tener en cuenta épocas, lugares, razas y circunstancias.

Hatha yoga

La memoria (smriti) es un registro de las experiencias pasadas. Y puesto que toda experiencia es una respuesta egocéntrica a lo que se está viendo, es decir, es producto de la propensión electiva ínsita, la memoria o la rememoración de lo que se experimentó en el pasado, es también un vritti.
Vikalpa es un vritti peculiarísimo e importantísimo que tiene consecuencias de largo alcance. Se supone que las palabras tienen significados que corresponden a las cosas objetivas que indican. Pero subsiste el hecho de que las palabras no son cosas. La palabra perro no es el animal que se denomina perro. Pero el poder que la palabra ejercita en la mente humana es tan grande y se arraigó tan profundamente en la psiquis que el hombre ha llegado a creer que la palabra es fuente de conocimiento objetivo. En realidad, el conocimiento generado por la palabra está vacío de toda sustancia o realidad objetiva. Palabras como Dios, religión, atma, brahma, yo, y demás, parecen conjurar imágenes que de hecho no tienen fundamento en el mundo objetivo. Empero, para la mente condicionada del hombre las palabras transmiten el conocimiento de significados como si fueran realidades objetivas, y pocos hombres, si hay algunos, pueden vencer esta creencia, o más bien este prejuicio. La experiencia de la cosa que se llama “perro” no está en la misma base que la experiencia de la cosa que se llama “yo”. Esta última experiencia o conocimiento está vacía de toda realidad, dice el Sutra definiendo vikalpa.

Bikram yoga

La naturaleza de los cinco vrittis, ahora bajo discusión, ha de entenderse a la luz de esta extraordinaria visión de los Yogis. A este respecto, a muchos puede parecerle más bien extraño cómo el sueño (nidra) puede llamarse vritti, que se describe como una forma que asume la elección. La elección es un acto voluntario de la mente o de la consciencia y, como tal, no puede aplicarse al sueño que se supone que es involuntario, y en él permanecemos inconscientes de todo, incluido el propio yo. Si la visión del Yoga ha de considerarse auténtica, entonces parecería que una mente cualitativamente nueva y totalmente radical (dhyánaja cit-ta), que la disciplina del Yoga hace nacer, es una mente eternamente despierta, alerta y tan delicada y penetrantemente sensible que ve y corta de través todo lo que la sustancia mental individualizada y dividida de los hombres en general puedan jamás esperar que verán. En tal mente yóguica, el sueño se convierte en asunto de elección. Personalmente, vi a unos pocos hombres que entran en sueño profundo en cuestión de segundos y despiertan a una hora señalada. Consiguientemente, la descripción de los vrittis, y de todas las otras cuestiones conexas que aparecen en los Yoga Sutras, ha de relacionarse con la visión del Yoga (Yoga Darsanam). Y esta visión no es cuestión que haya de basarse en la fe o en la autoridad de Patanjali u otros Yogis. Por otro lado, es cuestión de experimentar con citta-vritti-nirodha y averiguar la verdad o lo contrario de esta visión yóguica. Esto es lo que los Yoga Sutras nos cuentan con pormenores precisos.

Yoga

Sutras 1 a 4
1.   Atha Yogánusásanam
Y ahora, la disciplina del Yoga…
2.   Yogascittavrttínirodha
El Yoga es el estado del ser en el que el movimiento ideacional electivo de la mente se retarda y llega a detenerse.
3.   Tadá drastuh svarúpevasthánam
Entonces, cuando el movimiento de la mente llega a detenerse] quien ve se establece en su identidad existencial.
4.   Vrttisárúpyamitaratra
En todos los otros estados del ser, reina suprema la identificación con el movimiento ideacional electivo.

Estos cuatro Sutras nos dan la quintaesencia misma del Yoga. Nos hablan acerca de los requisitos básicos de la disciplina que es el Yoga —Yogánusásanam.
La palabra anusasanam deriva de la raíz sas con el prefijo anu. Sas significa enseñar, instruir. Y anu significa: seguir. Seguir la enseñanza del Yoga es aprender acerca del Yoga. Al aprender lo acompaña necesariamente cierta disciplina, una atenta austeridad. Y atención implica quietud y estar libre de distracción. A menos que se esté en semejante estado mental, sería imposible aprender. Este es el primer requisito para la disciplina del Yoga.