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Complementos para practicar Iyengar Yoga

La Silla.
Es una gran ayuda para realizar torsiones, posturas de pie, flexiones hacia atrás y hacia adelante, entre otras. También nos permite estar en posiciones invertidas como Sarvangasana (la Vela) o Halasana (el Arado) por más tiempo que lo que normalmente podríamos estar. Esto brinda un mayor beneficio en cuanto a la salud, ya que en estas posturas se estimulan las glándulas tiroides y paratiroides, que controlan el peso y el nivel energético de nuestro cuerpo.

Forward Bender.
Favorecen la extensión de la columna hacia adelante, haciendo que ambos lados de la misma se estiren en forma pareja.

Sticky Mats o Alfombras de Goma.
Es la superficie ideal para practicar Yoga, ya que al ser de goma impiden el deslizamiento de manos y pies, logrando un mayor control del cuerpo durante las asanas.

Yoga mentalidad

Esta es la situación existencial en la que el hombre se haíia. Es un complejo triple de “yo soy”, alteridad y conjuntividad. O, para expresarlo de modo diferente, es una trinidad de unicidad, alienidad y afinidad. Si esto es así, ¿cómo podrá la unicidad o kaivalya implicar libertad? Ordinariamente, o visto no críticamente, parece que no implica sino dependencia. Y esto es exactamente lo que el hombre supone, directamente desde su nacimiento. Para empezar, se inicia con la dependencia de los padres, luego, de la sociedad y sus denominados dirigentes, y después, de la naturaleza y el mundo objetivo. Pero esta toma de dependencia y el modo de vivir dominado por ésta, introduce inevitablemente al hombre en tensiones, conflictos, dolor, aflicción y caos. Y sólo cuando el hombre se enfrenta con esta desesperación existencial es que es devuelto totalmente sobre sí mismo y obligado a enfrentar el hecho de su cabal unicidad. Esta es la percepción del primer aspecto de la triple situación existencial. Exige comprensión correcta del “yo soy” o unicidad, alienidad o alteridad, y conjuntividad o afinidad. Esta comprensión conduce a la disciplina del Yoga, como se la expone en las tres últimas partes. Esta exposición de la situación existencial nos permite entender el significado real del “yo soy”, de la alteridad y la conjuntividad en términos existenciales. Primero y principalmente, se parte en dos la unidad ideacional del “yo soy” (II-6). Nos pone frente a frente con el hecho de que el sentido del “yo soy” ligado al cuerpo es una entidad de factura natural, como cualquier otro objeto. Despojado del apoyo de nuestro complejo cuerpo-mente, el sentido del “yo soy” es podado de toda sustancia y atributos, y se reduce al estado de un mero conocimiento generado por palabras, que es vritti o ideación y, como tal, vacío de realidad (1-9). Desnudados de la cobertura del complejo cuerpo-mente y de sus operaciones ideacionales o mentales (vrittis), nos quedamos con la “visión pura”, de un momento al otro. En este estado, no hay una entidad egocéntrica para acumular y enredarse en experiencias y sus impresiones sobre la sustancia mental o las células cerebrales.

Yoga Darsana

Por último, la cuestión a tener siempre presente es que todo el movimiento del Yoga Darsana (la visión yóguica del mundo) converge en una sola consumación. Esto es kaivalya o la libertad total. Empieza a tomar forma (si se tiene alguna forma) con una sola percepción básica, descripta en el Sutra 35. Este Sutra nos dice que toda experiencia del hombre es bhoga, o autocomplacen-cia. Es así porque el hombre permanece inconsciente del hecho de que “quien ve” en su ser, la virilidad misma del hombre (pu-rusa), es totalmente distinto de su organismo psicosomático que constituye su ser. Este “ser” es lo “visto” y rio “quien ve”. Los dos nunca pueden ser una misma cosa, aunque están cerca uno del otro. Viven juntos. Pero aunque sean físicamente inseparables, existencialmente son siempre distintos entre sí. La percepción de esta verdad, que es instantánea y carente de secuencia temporal, es básica para la libertad (kaivalya). Es básica para una claridad radiante de la visión. Esa visión que nace de confundir a “quien ve” y a lo “visto” como si fueran una misma cosa es la visión nublada (avidya-khyati) de todos los hombres que no optaron fervorosamente por la disciplina del Yoga. Esta confusión da por resultado el bhoga o la autoindulgencia. Por un lado, la visión nacida de una clara distinción entre los dos, conduce a la correcta comprensión de la virilidad del hombre (purusa-jna-nam, Sutra 35). Esto ocasiona el aflojamiento de la esclavitud (Sutra 38), y es el paso primero y decisivo hacia la libertad.

Darshana Yoga

El Yogi ve a través y más allá de esta temporalidad de factura mental. Lo hace, primero, porque optó por la disciplina del Yoga; y segundo, porque vio las tres transformaciones antes mencionadas que tuvieron lugar en su mente y en su complejo de sentidos corporales. Su visión y su visión del mundo han experimentado, por tanto, una transformación radical o mutacional. Lo que ve como resultado de esta transformación, tanto en su mente como en su complejo de sentidos corporales, y a través de ellos en el mundo, es radicalmente diferente de lo que, como no-Yogis, vemos y comprendemos. La cuestión que el Yoga Darsana remacha es que todo hombre podrá ver lo que el Yogi ve si opta por la disciplina del Yoga y vive con ella totalmente. Esta cuestión ha de tenerse constantemente presente al tratar de entender lo que éstos y la mayoría de los otros Sutras están tratando de transmitir.

Yoga poses

Estos ocho aspectos del Yoga (H-29) constituyen juntos el óctuple modo yóguico de vivir. Este es el modo en el que una mente vieja, que duerme, despierta en una radiante claridad de visión. Ocasiona una transformación radical y total de la mente que hasta ahora ha estado atrapada en la oscuridad de avidya-khyati, en la radiación de viveka-khyatí. Es el pasaje del hombre desde la oscuridad del estado natural hacia la iluminación del estado cultural. Es una transformación mutacional de la visión del mundo, nacida de avidya, o la inconsciencia de “lo que es”, en la visión del mundo nacida de viveka, o la inteligencia discer-nítiva que ilumina “lo que es” con el esplendor exístencíal de la objetividad pura. Es una transformación radical del hombre, de factura natural, en un ser humano auténtico, de factura yóguica, en armonía con la existencia en conjunto.

Ashtanga

El Sutra 18 describe la naturaleza existencial del mundo observable, de lo “visto”. En realidad, el acto mismo de la percepción (viveka) inteligente, delicadamente sensible a todo dentro y fuera, revela la naturaleza del mundo objetivo. Vemos que nuestro organismo psicosomático es parte integral del mundo objetivo. Es como si el mundo objetivo entero estuviera comprimido en nuestro cuerpo, y manifestara su naturaleza a través de las funciones que siguen allí, un momento tras otro. Tomamos cons-ciencia del hecho de que “lo que está aquí existe por doquier; y lo que no está aquí no existe en ninguna parte”. En este estado, vemos nuestro cuerpo en un estado de descanso y su actividad es insignificante. Identificamos este estado como energía inactiva o inercia (sthiti). Entonces observamos una variedad de actividades en nuestro cuerpo y nuestra mente que son como si estuvieran cargados con energía que está libre de inercia. Identificamos esta “energía en acción” como kriya. Y, a través de la percepción de kriya, tomamos consciencia del hecho de que la energía que nos ayudó a identificar la inercia y la acción es de naturaleza ilumi-nacional (prakasa). Todo esto es posible debido a la “consciencia inelectiva”.

LA FLEXIÓN HACIA ATRÁS CON SOSTÉN DE LOS BRAZOS

Uno de los practicantes está en pie, con los pies juntos y los talones apoyados contra el borde externo del pie del otro, como se ve en la figura, y lleva los brazos atrás para sujetarse por las muñecas. Luego se arquea hacia delante, presionando firmemente los pies contra el suelo. Al abandonarse al estiramiento, extienda los músculos del dorso de las piernas, entrando y bajando el cóccix y elevando el pecho para alargar la columna. Tras esta postura practiquen la Pinza de Pie con Sostén de los Brazos.
beneficios: Esta postura expande el pecho, la espalda y los hombros. El hecho de estar apoyado y suspendido permite valerse de la gravedad para obtener un estiramiento mayor. La Flexión hacia Atrás con Sostén de los Brazos calienta los músculos de la espalda y fortalece la región lumbar y las caderas.

EL ESTIRAMIENTO DE LA ESPALDA CON APOYO EN LAS CADERAS II

Para realizar esta postura es necesario que sean ustedes capaces de cruzar las piernas en la postura del Loto sin ayudarse con las manos. Sigan las instrucciones para el Estiramiento de la Espalda con Apoyo en las Caderas I; el que hace el estiramiento cruza las piernas una vez adoptada la postura, lo que le permitirá percibir un estiramiento diferente.
BENEFICIOS: Esta postura combina los beneficios del Loto con los del Estiramiento de la Espalda con Apoyo en las Caderas I. Los músculos frontales de la pelvis y los de la parte alta de los muslos sufren un estiramiento mayor.

Los movimientos de la rodilla en ángulo recto

Foto 6

INCORRECTO: En la foto 4 la rodilla está hiperextendida, formando un ángulo que no llega a ser recto. Las posturas con la rodilla en ángulo recto no se han de practicar de esta manera, porque el movimiento es incorrecto y puede forzar la rodilla. Cuando se ejecutan estas posturas, la pierna debe mantenerse siempre en posición vertical.
ACEPTABLE: En la foto 5 no se ha hecho descender el muslo hasta lograr un ángulo recto, pero la pierna está casi vertical y la rodilla encima del tobillo. Esta posición es útil para los principiantes y para las personas con lesiones en las rodillas o rodillas débiles. Puede ayudar a fortalecer rodillas y muslos cuando adoptar la posición completa en ángulo recto representa demasiado esfuerzo.
CORRECTO: La foto 6 muestra la posición correcta, en preciso ángulo recto. Fíjese en que la pierna está en posición vertical y perpendicular tanto al muslo como al suelo. El muslo está paralelo al suelo y forma un ángulo recto con el tronco.

Foto 4 y 5