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LIBERTAD Y CREATIVIDAD

LIBERTAD Y CREATIVIDAD
Sutras 25 a 34
25. Viseshadarsina átmabhávabhávaná nivrittih
En el caso de aquel cuya visión se volvió únicamente ideacional discernitiva, la autocomplacencia centrada en la yoidad llega a su fin.
26. Tadá vivekanimnam kaivalya-prágbháram cittam
Entonces, la mente tiende hacia los objetos sólo a la luz de la inteligencia discernitiva y se vuelve orientada hacia la libertad.
27. Tacchidreshu pratyayántaráni sanskárebhyah
En los agujeros de la mente continúan demorándose varias experiencias debido a impresiones pasadas.
28. Hánameshám klesavaduktam
Ellas [las impresiones de experiencias pasadas] deben descartarse del mismo modo que se descartan las tensiones.
29. Prasankhyáne-pyakusídaya sarvathá vivekakhyáterdharma-meghah samádhih
Quien no se comporta como un prestamista a pesar de la plenitud de las cosas que comanda, y quien permanece establecido en la inteligencia discernitiva, alcanza el Samadhi, que se llama dharmamegha.
30. Tatah klesa-karmanivrittih
De ese modo llegan a su fin las tensiones y la actividad nacida de la tensión.
31. Tadá  sarvávaranamalánetasya jñánasyá-nantyájjñeyamal-pam
Entonces, queda poco por conocer o entender porque toda la impureza que cubre a la cognición se elimina y la cognición se vuelve infinita.
32. Tatah kritárthánám parináma-krama-samáptirgunánám En el caso de los que de esta manera se volvieron totalmente
autosatisfechos, llegan a su fin las secuencias del movimiento de causa-efecto, impulsado por las tres energías [gimas].
33. Kshanapratiyogí parinámáparánta-nirgráhyah kramah
El movimiento secuencial [krama] es el que se percibe solamente después que el efecto es hecho nacer por los momentos del tiempo que desaparecieron. Krama es, pues, ksanapratigoyi [o sea, cuando krama está allí, ksana no está allí].
34. Purushárthasúnyánám gunánám pratipeasavah kaivalyam svarúpapratishthá vá citisakatiriti
La creatividad que corre contra el movimiento de las tres energías [gunas] que se volvieron sin sentido para purusa [la virilidad del hombre], se llama libertad, establecimiento en la identidad de uno o la Energía que ve.  [Este es el final del Yoga]

Yoga

Sobre la base de esta situación existencial, sería lógico decir que si podemos ver a través y más allá del objeto o de la masa de impregnaciones en nuestra sustancia mental, entonces la secuencia de momentos y acontecimientos que desaparecieron luego de dejar detrás sus efectos, podría percibirse y rastrearse directamente hasta sus orígenes. Es sobre la base de esta extraordinaria percepción que el Yogi se vuelve capaz de conocer las encarnaciones pasadas de su mente o de su yo egocéntrico.
Todo esto y mucho más que aparece después en los siguientes Sutras tal vez parezca fantástico y hasta increíble. Pero si seguimos cuidadosamente la lógica interior de los Yoga Sutras, la posibilidad de todas estas extraordinarias percepciones de la Realidad (que, de todos modos, sigue siendo siempre la “Gran Incógnita” para todas las mentes condicionadas) se abre ante el ojo de nuestra mente. Después de todo, la Realidad no es cuestión de conocer, sino de ser y ver. Y el Yoga es una disciplina que coloca al hombre en un estado del ser en que se posibilita la única percepción directa de “lo que es”, de la Realidad. Lo que se describe en esta parte es el mundo de la Realidad, perceptible solamente por los ojos del Yogi.

Yoga

El Yogi es un hombre que experimentó una transformación radical que le permite ver y descubrir lo que un no-Yogi nunca podrá hacer. Un no-Yogi tiene también ojos para ver, pero su visión está cubierta y condicionada por avidya-khyati. El Yogi, por el otro lado, es quien salió de la oscura prisión de avidya-khyati, y medíante esta acción revolucionaria dio con el reino luminoso de viveka-khyati. Ahora, su visión está libre de todos los condicionamientos. Y su visión del mundo es iluminada por la sabiduría resplandeciente.

Yoga

Quien atraviesa este proceso prodigioso del camino óctuple del vivir yóguico se convierte en un ser humano auténtico, que ve al mundo como éste es en su pureza existencial. Tal persona se establece en su identidad esencial en la que la visión pura y la acción real marchan juntas. Tal acción perceptiva es creación. Es capaz de transformar radicalmente las oscuras fuerzas de la naturaleza en autoiluminadas energías creativas en libertad total.

Bikram yoga

El Sutra 29 enumera los ocho aspectos del modo yóguico de vida. Cada uno de estos aspectos se explica en los Sutras 30 a 55 de la Parte II, y en los Sutras 1 a 3 de Ja Parte III. Estos Sutras hablan, en su mayoría, por sí mismos. Pero será necesario indagar en esta “Flor de Ocho Pétalos del Yoga” con el fin de captar su inmensa significación para la vida humana. Por tanto, añadiremos unos pocos comentarios sobre la Flor de Ocho Pétalos del Yoga en el próximo capítulo.

Bikram yoga

Con el emerger de viveka (Sutra 15), o la inteligencia discernitiva, nace un estilo de vida completamente nuevo, que se llama el modo yóguico de vivir (Yoganganusthana, Sutra 28). Viveka-khyati (Sutra 26) significa visión o una visión del mundo (khyatl) nacida de viveka o inteligencia discernitiva (Sutra 15). Los hombres nacen y se educan en avidya-khyati que es la característica inherente de la corriente evolutiva de la naturaleza (prakrityapura, IV-2). Por tanto, su modo total de vivir es determinado o condicionado por avidya-khyati. Avidya-khyati es una visión o una visión del mundo en la que somos incapaces de distinguir lo real de lo ideacionai, lo fáctico de lo anhelado. Los dos se mezclan y así reina suprema la confusión sobre la vida humana. Debido a esta confusión suponemos como permanente lo que de hecho es efímero; como puro lo que de hecho es impuro; y como placentero lo que de hecho es doloroso (Sutra 5). Avidya-khyati es, pues, una visión del mundo dado vuelta en el que hay una deformación total de la realidad que existe, de la situación existencial.

Yoga

La palabra apavarga es un compuesto de varga con el prefijo apa. Apa significa “lejos de”. La palabra varga deriva de la raíz vrj que significa “elegir”. También tiene otros significados; pero no son propios de aquí. Por tanto, apavarga significa un “movimiento lejos de elegir”. Bhoga es invariablemente un producto de la tendencia a elegir, que da por resultado gustos y disgustos insitos. La expresión bhogapavargartha significa, pues, que el mundo objetivo y observable (lo “visto”) existe para ofrecer experiencias (bhoga) al hombre, y a través de bhoga, liberarle de todas las tensiones, confusión, conflicto y caos —un movimiento generado por bhoga. Apavarga significa, pues, un movimiento lejos de bhoga, lejos de la tendencia a elegir, que da por resultado bhoga.
El Sutra 19 dice que drsya o lo “visto” o los objetos del mundo, son únicos o no únicos, y tienen señales visibles por las que se los puede identificar, o son sin tales señales. Esta es, asimismo, una expresión del hecho nacido de la percepción que se liberó de tensiones.

Yoga

En el nivel humano, es evidente que la energía cósmica que se revela a nuestros ojos o nuestra mente es como si estuviera polarizada en dos: “quien ve” y lo “visto”. El hombre supone que él es el “quien ve” y que lo que se esparce ante sus ojos o la mente es el mundo o lo “visto”. Pero cuando enfrenta esta pregunta: ¿qué es la naturaleza de “quien ve” y de lo “visto”?, nos confundimos. Para la disciplina del Yoga esta es la pregunta de todas las preguntas. No puede haber respuesta real a ninguna pregunta a menos que se entiendan claramente los tres factores básicos que subyacen siempre en toda pregunta seria. Estos tres factores son: i) la naturaleza de lo “visto”; ii) la naturaleza del “quien ve”, y iii) la naturaleza de la relación existencial entre “quien ve” y lo “visto”. A menos que haya una clara comprensión de cada uno de estos tres factores que subyacen en toda pregunta acerca de la vida o la existencia, nada reinará supremo sino confusión sobre la vida humana.

Yoga

Pratiprasava demuele, pues, la ciudadela de abhlnlvesa, exponiendo a la vista su cabal horror. Esta percepción nos pone frente a frente con dvesa, un sentimiento congénito de odio hacia todo lo que hiere nuestro sentido de importancia personal —un sentimiento de ser herido, que, cuando se lo alimenta en lo interior, toma la forma autojustificadora de abhivinesa. La exposición de dvesa nos pone frente a frente con raga, un recuerdo moroso de experiencias placenteras. Vemos cómo alimenta el sentido de importancia personal, y en última instancia va a fortalecer a abhivinesa. Una pequeña afrenta a raga, proveniente del mundo externo, se convierte de pronto en dvesa —un odio hacia todo lo que amenace a raga. A raga se lo ve, pues, como el otro lado de la moneda —la moneda que tiene dos caras, una de raga y la otra de dvesa.

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La disciplina del Yoga desafía esta suposición profundamente atrincherada. Señala que el conocimiento personal, por expansivo que sea, y sin importar cuánto lo justifique o fortalezca la observación, el análisis, la experimentación y el pensamiento sistematizado, es todavía básicamente ilusorio o falso. Esto es así porque, a fin de ser una observación objetiva y realista, deberá ser pura y clara como un cristal. No deberá ser distraída, desviada ni deformada por nada, dentro o fuera, y el acto de observación misma deberá ser libre, y no impedido por motivo alguno o noción preconcebida porque todo motivo o noción preconcebida está obligado a influir en ella y matizarla, y así deformarla. Nada que se haya observado a través de una visión deformada, y luego analizado, experimentado y puesto dentro de la armazón de una pauta sistematizada de pensamiento, podrá corresponder jamás a una realidad objetiva. El hecho de este asunto es que una mente condicionada, que es una mente sobrecargada de impregnaciones pasadas y de los gustos y disgustos ínsitos que resultan inevitablemente de ellos, es básicamente incapaz de observación pura. Como lo señalan más tarde los Sutras, todo acto nacido de una mente condicionada es un acto nacido de tensiones que matizan nuestra visión del mundo. Y los actos nacidos de tensiones (incluidos los actos de observación, análisis, experimentación y sistematización de pensamientos) son actos que deben generar inevitablemente más tensiones, y así sucesivamente ad infinltum. Por tanto, dicen los Sutras, las tensiones deben cesar para que la observación sea pura y clara como un cristal y capaz de ver las cosas como son en su autenticidad existencial.