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Estructuración Corporal

Bien, ¿qué reglas podemos aprender para aplicar toda este palabrerío?
¿Cómo nacen, se hacen y se clasifican más 1 000 000 de posturas?

Antiguamente, y hasta 1960, los profesores de Yoga y otras disciplinas corporales tenían que memorizar las posturas sin ninguna guia, regla, o método de memorización que les permitiera generar variantes posturales. La EstructuraciónCorporales la Ciencia de las Figuras o Posturas que puede asumir uncuerpohumano. Su desarrollo científico de aprendizaje es utilizado tanto por la Psicología Somática, la Psicosomática o el Yoga Integral.
Esta ciencia corporal se basa en la estructuración sistemática de posturas humanas que se clasifican, gracias a la conjugación de sellos o gestos, que dibujan una figura cualquiera que además recibe un nombre particular. Para esto, la Estructuración tiene reglas precisas. La primera regla es saber que un Cuerpo Humano tiene cinco componentes que establecen según su relación geométrica nombre, clase y variante de una postura. Estos componentes son:
Cabeza, Tronco, Brazos, Piernas y Pies.

El Yoga como una terapia

La Yogaterapia se basa al igual que la Logoterapia en la tridemensionalidad existencial del ser humano: mente, cuerpo y espíritu. La diferencia fundamental con la psicoterapia y fisioterapia es que no parcializa su campo a la relación mente y conducta, o la terapia meramente mecánica del cuerpo y sus funciones, sino que toma al ser humano como una unidad indivisible y dirige de este modo su objetivo al campo emocional humano, y por ende a su mundo afectivo.
El ser humano es en definitiva lo que siente (Espíritu), por encima de lo que piensa (Mente) y hace (Cuerpo).
El Sentir humano tiene un lenguaje expresado por medio de emociones, sentimientos y pasiones que se somatizan y mentalizan, para comunicarse con su entorno. La evolución histórica de la Yoga-terapia ha partido desde los campos diversos y comunes de la psicología, medicina y fisioterapia, para ser aplicada según los casos con diversas metodologías. Esta metodologías tiene de común la realización de técnicas psicofisicas que buscan trabajar el campo emocional del individuo, eliminando las corazas musculares que pueden ser causa de un posible conflicto. Si bien fue el Dr. Cari Jung quien propuso la creación de un Yoga Occidental ya cuando presidía la Asociación Internacional de Psicoanálisis, fue el Dr. Caycedo quien primero utilizó la palabra Yogatera-pia, vocablo que acuñó como propio el Dr. Auriol en su libro Yoga y Psicoterapia, en el cual plantea cierta metodología de yogaterapia propiamente dicha.

YOGATERAPIA contra el estrés

YOGATERAPIA contra el estrés

Estrés es una palabra derivada del latín. Durante el siglo XVII significaba “adversidad” o “aflicción”. Pero al final de siglo XVIII cambió su significado etimológico por el de “presión” o “fuerza”. En Yoga aprendemos que el estrés es una energía.
Hoy podemos decir que el estrés está ligado al esfuerzo y la tensión psicofísica del ser humano. El austríaco-canadiense Hans Selye fue el primero en concebir el estrés y escribir sobre este fenómeno en los seres vivos. Podemos afirmar que el estrés es una respuesta física y mental natural que nos sirve para afrontar situaciones que demandan un esfuerzo y así adaptarnos al entorno.
Existe estrés positivo, llamado eustress, así como un estrés negativo, llamado distress, los cuales causan reacciones fisiológicas similares: hay sudor en manos y pies, se acelera el ritmo cardíaco, la presión arterial sube, así como el nivel de tensión muscular aumenta. En el plano emocional, el eustress ayuda y es un motivo de lucha contra una situación adversa mientras que en el distress el individuo se acobarda y trata de huir de la situación, pudiendo llegar a padecer una crisis de pánico.
El estrés tiene tres etapas: la primera fase es de alerta, estado de alarma y tendencia a la huida, generándose cambios fisiológicos y bioquímicos en el cuerpo para producir el máximo de energía suficiente para escapar y salir corriendo.
La segunda fase es de adaptación o resistencia, y esta se produce cuando se mantiene la situación de estrés y se van
acumulando en el cuerpo las sustancias químicas producidas en la primera fase. El producto de esta situación química es el mantenimiento del estado de alerta sin que se produzca relajación y por consiguiente se aumente o mantenga la tensión muscular.
La tercera fase posible es el agotamiento, y es producido cuando el estrés se convierte en crónico (distress) y se mantiene por un tiempo demasiado largo. La sensación interna y espiritual es de estar en el límite y verse superado, nos hace descansar mal, no dormir, no relajarnos, estar apurados para todo, teniendo una sensación de angustia permanente, ansiedad, depresión, pánico, falta de ánimo y un constante deseo de huida.
Yoga y la Yogaterapia para el estrés nos enseñan que un cambio espiritual del individuo obedece a la relación psicofísica que éste tiene consigo mismo y fundamentalmente con su entorno. La emoción es un cambio fisiológico generado por una causa interna (imagen o idea) o extema que una vez que esta causa desaparece, este cambio fisiológico igual persiste y se sigue manifestando estableciendo un tipo de tensión muscular sobre la cual se afirma la tensión emocional.

Conceptos esenciales del Hatha Yoga

Conceptos esenciales del Hatha Yoga
Las raíces del Hatha Yoga se remontan al período védico y prevédico. Está estrechamente relacionado con la tradición tántri-ca y está basado en la teoría de que las corrientes de prana fluyen con una modalidad particular en nuestro cuerpo, y determinan el estado en que sentimos, pensamos o actuamos. Las corrientes de prana fluyen a través de canales determinados llamados nadis, que forman plexus en distintas regiones que se denominan chakras o padmas.
Todo funcionamiento inadecuado del cuerpo y mente se considera que se debe a la perturbación en el pasaje de las corrientes de prana a través de uno o más de estos canales. Así, toda perturbación mental tiene una base física en el cuerpo como unidad y todo desorden físico tiene su fundamento en la mente. Las perturbaciones suceden, entonces, como resultado de alguna anormalidad en las nadis.
El Hatha Yoga se ocupa de este problema abriendo el pasaje natural de estas nadis para que el flujo de las corrientes pránicas se libere y luego las dirija y regule para producir un cambio adecuado en su funcionamiento.
Luego de obtener la purificación de las nadis, se indica el modo de dirigir las corrientes pránicas a través de canales particulares y de fijan prana en puntos específicos, El Hatha Yog;a parece estar principalmente relacionado con el establecimiento de un equilibrio dinámico y con la faciliación del pasaje de las corrientes pránicas. Este equilibrio se establece a través de un largo proceso que construye la práctica de procesos purificadores denominados sat kriyas.
El tono muscular es equilibrado a través de posturas con determinadas características y las direitmias viscerales son corregidas a través de varios pranayamas y mudras.

Yoga hatha

Nos acercamos ahora al final del viaje. Se puso en marcha con la palabra atha, y ahora termina con la palabra Iti. Atha e iti significan, respectivamente, el comienzo y el final.
La lógica de la disciplina del Yoga que se puso en marcha con el Sutra 1 termina en el movimiento creativo que corre contra el movimiento temporal del mundo objetivo. Este movimiento creativo se llama libertad (kalvalya). Establece al hombre en su identidad existencial, que ahora permanece eternamente cargada con la Energía Que Ve (citisakti). Y este es el final (Iti) de la disciplina del Yoga.
Los Sutras que ahora consideramos describen lo que ocurre cuando nuestra mente, a través de la disciplina del Yoga, recuperó su cualidad existencial de no moverse hacia “quien ve” o hacia lo “visto”, los dos polos de la situación existencial. Como vimos, la situación existencial está compuesta por tres factores básicos: “quien ve”, lo “visto” o el mundo objetivo, y el medio a través del cual “quien ve” recibe los objetos del mundo objetivo y así se relaciona con éste en el sentido existencial. Para que esta relación sea real, significativa y totalmente satisfactoria deberá estar siempre en armonía con la situación existencial. Todas las otras formas de relaciones, que para la mayoría son conjuradas por el movimiento ideal electivo de la mente, no son relaciones, sino fantasmas de apariencia onírica de creer en lo que se desea, cualesquiera sean las formas que asuman y cualquiera sea la responsabilidad social que alcancen.

Yoga hatha

En consecuencia, ni la ideación, ni la especulación, ni la lógica inferencial, experimental o instrumental, en suma, ni cltta-vritti podrá responder esta pregunta. Los citta-vrittis tienen que cesar para que emerja la respuesta correcta.
El Sutra 17 encarna esta respuesta correcta. Dice que citta o la mente tiene una pasión innata por el vastu o los objetos del mundo objetivo. Esta pasión (uparaga) no es un vritti. Es un imperativo existencial. Es una necesidad existencial para la sobrevivencia misma de todos los seres animados, incluido el hombre. El hombre no quiere morir. Quiere vivir. Y vivir significa vivir en una relación significativa con el mundo objetivo. Es decir, vivir es estar relacionado vitalmente con el mundo objetivo de un modo que ilumina la trinidad existencial de unicidad, alteridad o conjuntividad.
El hambre nos impulsa a encontrar comida, la sed a encontrar agua, el sexo a buscar su satisfacción natural. Estos impulsos no son vrittis o lujos ideacionales. Implican un imperativo existencial que oculta en su seno todo el misterio de la vida y de la existencia en su totalidad.

Yoga y la naturaleza

2. El Sutra 2 expresa que las transformaciones mutacionales de las especies son ocasionadas por la “corriente de la naturaleza” (prakrtyapura). El hombre mismo pertenece a una de tales especies. No le es dado ocasionar una transformación radical en su organismo biológico de factura natural. Todo lo que le es dado es ver, entender y hacer las paces con esta situación exis-tencial. Pero no puede hacer esto a menos y hasta que ocasione una transformación radical en su propio ser sobre la base de lo que se le da.

Hatha yoga

Así, el hombre vive en un mundo de palabras —una descripción verbal que él tiende a igualar con la realidad. Las palabras usurpan el lugar de la realidad, del mundo objetivo. El hombre se familiariza, pues, con el mundo a través de palabras. Y tanto se familiariza con este mundo de factura mental que todo lo que esté más allá de él, o fuera de sus cerradas fronteras, lo supone irreal o ilusorio. Es como presentarse a un extraño dando el nombre por el que ese extraño es conocido, el nombre de la familia, de la casta, la clase, el lugar, el país, la religión o el credo al que pertenece; de allí en más, el extraño es una persona conocida, junto con su historia personal verbal. Sea un objeto inanimado como un río o una montaña, o un ser animado como un perro, un gato, un pez en el agua o un pájaro con alas, o un ser humano —en todos éstos hay un nombre, una palabra, una descripción verbal que determina la naturaleza y la estructura del conocimiento humano. Y el desarrollo del conocimiento resulta ser un desarrollo de una mera retórica —reaccionaria, reformista o revolucionaria. Atrapado en esta trampa, el hombre olvida que la palabra no es la cosa, la descripción no es lo descripto. Y allí radica todo el trastorno del que el hombre se convirtió en el cebo.

Hatha yoga

Mientras estamos bien establecidos en asana, observamos naturalmente que tal como nuestro cuerpo en un estado firme revela la esencia del principio de la inercia (sthiti) de las tres energías de la naturaleza, el ritmo de la respiración, que naturalmente continúa en el cuerpo en todo tiempo, revela la esencia del principio activo (kriya) de esas tres energías. Esto es acción en el sentido existencial, en contraposición a las actividades impulsadas por los movimientos ideacionales de la mente. En realidad, estos últimos no son, hablando en propiedad, acciones sino reacciones ante la situación existencial. La acción, en el sentido existencial o en el sentido yóguico, es la acción que sigue a la percepción pura de “lo que es”. Todo retraso temporal entre tal percepción y acción es el resultado de avidya y de las actividades nacidas de avidya.

Hatha yoga

Las discusiones fatigosas [vitakarkas] toman cinco formas, a saber: violencia, falsedad, robo, no-austeridad del saber, y acumulación [los opuestos de los cinco yamas]. Estos son producidos por nuestras propias acciones, o por las acciones de los otros que fueron provocadas por nosotros, o por nuestra aprobación de aquellas acciones. Estas son motivadas por codicia, ira e insensibilidad en el nivel bajo, medio o alto. Y dan por resultado una interminable progenie de aflicción e ignorancia. El conocimiento de todo este proceso se llama prati-paksabhavanam [meditación para contrarrestar el envolverse en una discusión].
35. Ahimsápratishtháyám tatsannidhou valratgyágah Cuando uno se establece firmemente en la no-violencia, una atmósfera de no-hostilidad prevalece en nuestra vecindad, que induce a los demás a descartar la hostilidad.
36. Satyapratishtháyám Kriyáphalá shrayatvam Cuando uno se establece firmemente en la verdad, opera como base para el disfrute de la acción.
37. Asteyapratishtháyám sarvaral ñopasthánam
Cuando uno se establece firmemente en no-robar, todas las variedades de piedras preciosas se tornan disponibles en nuestra vecindad.
38. Brahmacarya-pratishtháyám vírya lábhah
Cuando uno se establece firmemente en la austeridad del saber, adquiere energía extraordinaria.