Entradas con la etiqueta ‘hacer yoga’

Para tener en cuenta antes de hacer yoga

Para tener en cuenta…
✓ Si tiene problemas en el sistema respiratorio como rinitis crónica o asma-, haga los ejercicios de respiración únicamente con la supervisión de un instructor capacitado que esté al tanto de su enfermedad.
✓ No realice ejercicios de este tipo en lugares con aire excesivamente frío o caliente.
✓ Evite la práctica en áreas con polución, incluyendo ambientes cerrados en donde se fume o se esté quemando una varita de incienso.
Prefiera siempre lugares naturales como los parques, o sitúese cerca de una ventana abierta:
los iones negativos que se encuentran en el aire son buenos para su salud. Los iones positivos que son producidos por la pantalla de la televisión o la computadora (ordenador), en cambio, son los que generan la fatiga, los dolores de cabeza y ciertos problemas respiratorios.
✓ No fuerce su respiración, manténgase relajado mientras realiza su práctica.
✓ No haga más repeticiones de las que le indique su maestro o instructor.
✓ No vista ropa ajustada ni use cinturones.

Hacer yoga

Los restantes Sutras del grupo que consideramos han de entenderse del mismo modo. No es necesario entender todos estos caminos de alternativa. Cualquiera de éstos que impulse nuestro interés apasionado es bastante para esa finalidad.

Por las consideraciones precedentes debería ser evidente que el Yoga no es una doctrina dogmática ni un cerrado sistema filosófico o ideológico. Por el contrario, todos esos sistematizados procesos de pensamiento son un obstáculo para el Yoga. Todo lo que el Yoga le exige al hombre es un interés apasionado por algo que lo vincula vitalmente con cualquier objeto real (vastu). Esto se aclara absolutamente en el Sutra 39. El “interés apasionado” es esencial porque sin él no podrá haber base real de exploración seria de la naturaleza existencial de la relación del hombre con el hombre y el mundo objetivo. Los hombres que no puedan ponerse a tomar un interés apasionado por ningún objeto real deberán, por desgracia, cancelarse como algo menos que humano. Seguirán viviendo como troncos de madera muerta lanzados de acá para allá por los vientos externos sobre las aguas de la vida.

Yoga asanas

El hombre y el mundo presentan un desconcertante complejo que desafía la comprensión. El hombre como el observador, tratando de entender al mundo observable, deberá primero desentrañar el misterio que subyace en la relación observador-observado. De lo contrario, su investigación en la naturaleza y la estructura del mundo conjuraría un cuadro del mundo en el que el hombre no halle lugar. Permanecería como un manipulador excéntrico del mundo, como un extraño en el cuadro del mundo conjurado por la ciencia moderna.
Pero el hecho indiscutible es que el hombre es parte integral del mundo en el que halla su ser. Consiguientemente, la cuestión central de la investigación ha de ser la naturaleza de la relación hombre-mundo dentro de la estructura del mundo en su totalidad. Esta relación hombre-mundo es la que forma el tema del Yoga Darsana.

Yoga vida

Hemos visto que los vrittis son de dos clases, dolorosos e indoloros (1-5). Los vrittis se vuelven dolorosos como resultado de la propia identificación con ellos (vrittisarupya, 1-4). La identificación es enredo con los vrittis. La no-identificación da por resultado desenredo. El optar por el “no-elegir” da por resultado la no-identificación. Cuando cesa la elección, se retarda el impulso del pasado, impregnado de vrittis. Este proceso de retardar los vrittis da por resultado un desenredo gradual de ellos, porque, habiendo cesado de elegir, uno se vuelve mero espectador de los vrittis. Ser un mero espectador es ser “quien ve” (drasta). Cuando uno permanece meramente como “quien ve”, ve que los vrittis (nacidos de impregnaciones pasadas) aparecen, están un rato y desaparecen. Y luego viene una etapa en la que uno ve que la desaparición o la ausencia de los vrittis continúa por un rato. Este intervalo vacío de vrittis se llama sthiti —estado de detención. Este es un “suceso” enteramente nuevo, no de naturaleza fenoménica (en la que la continuidad de los acontecimientos permanece ininterrumpida), sino de un orden del ser completamente diferente. Y debido a este “suceso” extraordinario, en este sthiti se produce un enérgico interés —un intervalo vacío de vrittis y, por tanto, de tiempo.  Este interés enérgico en sthiti se llama abhyasa.