Entradas con la etiqueta ‘filtros solares’

Soluciones en protección solar

Cómo proteger la piel del sol.

El sol es saludable en su justa medida y el verano nos tienta al abuso. Sin embargo, si queremos broncearnos o sencillamente gozar de este nuevo período del año que trae al sol como aliado, la cantidad y la calidad de las exposiciones solares deben tenerse en cuenta. Envejecimiento prematuro, eritema y cáncer son algunos de los trastornos que pueden prevenirse disfrutando del sol con precaución.

El verano nos invita a disfrutar del sol y de todos sus beneficios. Fuente de energía, nuestra estrella más cercana posibilita la vida en la Tierra y nos mantiene activos. De hecho, la luz solar es responsable de que nuestro ánimo se mantenga alto y el organismo funcione de la mejor manera. Además, el sol ayuda en la formación de vitamina D y aporta beneficios terapéuticos en diversas enfermedades, como la osteoporosis. Lamentablemente, en los últimos años la contaminación provocó la disminución de la capa de ozono, la sustancia que nos protege de las radiaciones ultravioletas (UV). De esta forma, el sol comenzó a ser una potencial amenaza para la salud de los seres que habitamos el planeta. Los rayos UV se vuelven más dañinos cada vez y afectan principalmente la piel. Eritemas, envejecimiento cutáneo, problemas estéticos e incluso cáncer de piel, son algunos de los problemas que puede acarrear la exposición prolongada y sin protección al sol.
Existen tres tipos de rayos ultravioletas
• UVA: son los responsables de la pigmentación inmediata de la piel (proceso del bronceado). Penetran menos profundamente en ella, provocan eritemas, enrojecimiento, manchas y envejecimiento cutáneo porque destruyen el colágeno que aporta elasticidad a la piel.
Su radiación posee mayor energía, pero penetra poco en la piel. Sus efectos aparecen a largo plazo y son los causantes de las quemaduras, del incremento del grosor cutáneo y del cáncer de piel.
son las radiaciones más agresivas. Sin embargo, no llegan a traspasar la capa de ozono porque la atmósfera los retiene.

DAÑOS EN LA PIEL
Si queremos gozar del sol y de una linda piel, debemos tener conciencia de que los rayos UV son realmente dañinos:
■ Producen radicales libres que oxidan las estructuras de la piel. Disminuyen la producción de colágeno y elastina que le dan tersura y elasticidad a la piel.
Reducen su capacidad defensiva.
Las consecuencias de la exposición a los rayos ultravioletas son muchas: Surgen micosis, herpes y otros problemas.
Disminuye la síntesis epidérmica de vitamina D.
« Con el tiempo se pierde la capacidad de retención de humedad y, por último, puede producirse cáncer de piel. Los daños solares se acumulan de forma progresiva en la piel. Es decir, cada gran quemadura que se produce puede provocar trastornos a futuro. En ese sentido, son las quemaduras de la infancia las que mayores problemas pueden ocasionar.

EL CUERPO SE DEFIENDE
El organismo se defiende de los rayos ultravioletas a través de distintos mecanismos. Uno de ellos es la formación de melanina, el característico bronceado que adquirimos tras una exposición prolongada al sol. El otro es la secreción de sudor. También se produce un aumento del grosor de la piel, que impide de forma eficaz la penetración de los rayos UV.
Las defensas naturales no están preparadas para tolerar la exagerada radiación. Esta llegada de radiaciones excesiva, se produce a causa de la disminución de la capa de ozono. El cuerpo, no puede defenderse de semejante exposición, cuando lo exponemos día tras día al sol, desmedidamente. Aunque nuestra estrella puede aportar beneficios para a salud, nada tiene de saludable permanecer bajo su influencia durante horas, mientras duran nuestras vacaciones.
Enrojecimiento, tirantez, irritación, alergias y melanomas son algunas de las afecciones más frecuentes. Cuando la exposición solar es mayor a la que nuestro cuerpo puede tolerar por sus propios medios, surgen este tipo de trastornos. Esta situación hizo que se incrementen del 29% al 60% las consultas sobre afecciones dermatológicas en las últimas décadas.

LA IMPORTANCIA DE LA PROTECCIÓN
Existe en el mercado una gran variedad de protectores solares. Estos productos actúan de dos formas: desviando todas las radiaciones solares y evitando que penetren en la epidermis (pantallas o filtros físicos)
absorbiendo parte de las radiaciones solares (filtros químicos).