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El yoga

El Kriya Yoga no es cuestión de hacer sino de estar consciente de todo lo que podamos estar haciendo. Esta consciencia yóguica purifica todas las actividades egocéntricas, de las que de esta manera se elimina totalmente el contacto venenoso del egotismo o del mezquino egoísmo. Es de esta manera que el modo egocéntrico de vida, empujado por el pasado, nacido de una consciencia condicionada, es transformado radicalmente por el Kriya Yoga en un modo yóguico de vivir en el presente.
El Sutra 2 nos cuenta lo que ocurre como resultado del Kriya Yoga. Ocurren dos cosas: por un lado, a través de la meditación (bhavana) nos acercamos cada vez más al Samadhi; y, por el otro, nuestro enredo en las tensiones (klesas) se reducen en tal medida que los klesas no actúan más como impedimentos.

El yoga

Pero con el nacimiento de la nueva inteligencia cargada de Realidad (Rtam), hay ahora un mundo completamente diferente, que no tiene dimensiones. Es como si el cohete de la nueva inteligencia estallara y nos lanzara dentro del mundo sin dimensión de la Realidad.
En este mundo de la realidad, la vieja inteligencia asociada con las palabras, las verbalizaciones y las inferencias no tienen cabida alguna porque se la ve cabalmente irrelevante para la realidad, la única por la que se interesa la inteligencia recién nacida (Sutra 49). La acción de esta nueva inteligencia incendia cuanto residuo se demore en la mente, perteneciente a impregnaciones provenientes del pasado sin principio. La mente así totalmente limpia del pasado, y sin que quede nada ahora con respecto de lo cual sea menester tomar decisión alguna, negativa o positiva, florece espontáneamente en un Samadhi sin semilla.

El yoga

Por tanto, el Yoga sostiene que, puesto que el apasionado interés dado por la naturaleza en vastu es obligación para la sobrevivencia misma del hombre, es esto lo que deberá formar el tema sustancial básico del interrogante del hombre, con el fin de descubrir la naturaleza y el significado de la relación del hombre con el mundo. Es de este interés apasionado por vastu del que depende el acto del hombre de experimentarlo y conocerlo todo. En ausencia de tal interés apasionado ordenado existencialmente, no habría experimentación ni conocimiento de nada. El mundo como vastu deberá permanecer cognoscible o incognoscible, dependiendo del apasionado interés del hombre, o de su falta de interés, por vastu.