EL HÉROE II
En pie, sitúense con el borde externo del pie posterior haciendo presión contra el del compañero, y con una separación de un metro veinte a un metro cincuenta entre las piernas. Tómense de las muñecas mientras descienden al ángulo recto. Sitúen las muñecas sobre los pies que están juntos y mantengan una tracción constante con los brazos para añadir fuerza a la posición y vencer la tendencia a inclinarse hacia adelante. Repitan la postura cambiando de lado.
BENEFICIOS: Esta postura ayuda a corregir un error muy frecuente en el Héroe I, consistente en no mantener el torso erguido y en ángulo recto con el muslo. Ambos practicantes pueden usar el apoyo del otro para intensificar los efectos de la postura del Héroe II, y obtener más elevación en el pecho.


