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Armonización de chakras

Armonización de chakras:
Armonizar los chakras suele ser un buen modo de llevar a cabo una sesión básica de reiki, aunque existen sistemas que trabajan sobre otros diecisiete centros. La técnica es sencilla, pues se tratan los chakras de a pares, de afuera hacia adentro, del siguiente modo:
• Coloque sus manos sobre el Г y 6o chakras del paciente, es decir sobre el chakra raíz y el frontal. El objetivo es que entre ambos se cree un circuito armónico, por eso usted deberá dejar sus manos apoyadas hasta que perciba una sensación similar en ambas manos, tal vez un agradable cosquilleo o un suave calor.
• Repita la operación pero ahora entre los chakras 2° y 5o, es decir el sexual y el de la garganta. También aquí debe generarse una corriente suave y armónica de energía.
• Finalmente apoye sus palmas en los chakras 3° y 4o, es decir en el del plexo solar y el cardíaco. Además del flujo regular es probable que usted note cómo la respiración del paciente se estabiliza.
• Ahora coloque su mano izquierda debajo del ombligo de su paciente y lentamente vaya deslizando su mano derecha sobre todo su cuerpo, sin tocarlo, comenzando por la cabeza hasta llegar a los pies. Al llegar a los pies permanezca unos segundos y deslice esta vez la mano hasta llegar a la cabeza. Repita tres veces en total.

Entrar y bajar el cóccix

Foto 7 y 8

INCORRECTO: He aquí una instrucción que se encuentra con frecuencia en la explicación de las posturas: “Entrar y bajar el cóccix“. En la foto 7, el cóccix y las caderas sobresalen hacia atrás y causan desequilibrio en la espalda. Este movimiento incorrecto puede provocar dolor lumbar al realizar flexiones hacia atrás, y en las posturas en pie impide que la energía fluya hacia arriba por el cuerpo. Se produce una compresión en la parte inferior de la espalda, y la columna no está adecuadamente extendida.
CORRECTO: La foto 8 muestra el movimiento correcto. El cóccix está bajo y vuelto hacia adentro, la pelvis abierta, la columna extendida, y todo ello permite que la energía fluya. En las flexiones hacia atrás, el peso del cuerpo quedará distribuido de forma nivelada a lo largo de las piernas y de la columna.