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Bikram yoga

La naturaleza de los cinco vrittis, ahora bajo discusión, ha de entenderse a la luz de esta extraordinaria visión de los Yogis. A este respecto, a muchos puede parecerle más bien extraño cómo el sueño (nidra) puede llamarse vritti, que se describe como una forma que asume la elección. La elección es un acto voluntario de la mente o de la consciencia y, como tal, no puede aplicarse al sueño que se supone que es involuntario, y en él permanecemos inconscientes de todo, incluido el propio yo. Si la visión del Yoga ha de considerarse auténtica, entonces parecería que una mente cualitativamente nueva y totalmente radical (dhyánaja cit-ta), que la disciplina del Yoga hace nacer, es una mente eternamente despierta, alerta y tan delicada y penetrantemente sensible que ve y corta de través todo lo que la sustancia mental individualizada y dividida de los hombres en general puedan jamás esperar que verán. En tal mente yóguica, el sueño se convierte en asunto de elección. Personalmente, vi a unos pocos hombres que entran en sueño profundo en cuestión de segundos y despiertan a una hora señalada. Consiguientemente, la descripción de los vrittis, y de todas las otras cuestiones conexas que aparecen en los Yoga Sutras, ha de relacionarse con la visión del Yoga (Yoga Darsanam). Y esta visión no es cuestión que haya de basarse en la fe o en la autoridad de Patanjali u otros Yogis. Por otro lado, es cuestión de experimentar con citta-vritti-nirodha y averiguar la verdad o lo contrario de esta visión yóguica. Esto es lo que los Yoga Sutras nos cuentan con pormenores precisos.

Ashtanga yoga

Todo movimiento de la mente, o el surgimiento de cualquier onda en las tranquilas aguas de la mente, es vritti. Vritti es la mente en interacción. Vritti es la fuente de toda experiencia y todo conocimiento. De hecho, vritti, conocimiento y experiencia son sólo sombras de una misma cosa. Inicialmente, en algún punto del tiempo desconocido para el hombre, la mente nació como producto del movimiento evolutivo de la naturaleza. Esta natural sustancia mental es común a todas las especies sensibles que difieren todas una de otra. Pero los miembros de cada especie (jati) tienen una mente común. Sus respuestas a la interacción con la naturaleza son de tipo uniforme. En una etapa posterior de la evolución el hombre apareció en escena. Reveló una tendencia natural a utilizar a la naturaleza para sus propios fines, como un granjero utiliza el agua que corre de un río natural cavando un canal desde el lecho de ese río para irrigar sus campos (IV-3). Este fue el comienzo del emerger de una mente individualizada en contraste con el instinto rebañego de otras especies sensibles. En el Homo sapiens, la sustancia mental natural común a todos los hombres empezó a dividirse en mentes individuales, de acuerdo con la tendencia electiva que funciona en cada
individuo. Estas mentes individualizadas, de factura humana, fueron, y aún continúan siendo, los productos del sentido del “yo soy”, común a todos los individuos (IV-2 a 5).
Esta descripción de cómo nacieron mentes individuales diferentes se basa evidentemente en la visión (darsana) de los Yogis que vieron la necesidad de optar libremente por la negación de la electividad, y de ese modo llegaron a tener una mente cualitativamente diferente de todas las otras mentes individuales. Esta nueva mente, que emerge en los Yogis, se denomina como dhya-naja citta, mente nacida de la meditación. Se vio que esta nueva mente estaba exenta de los tres géneros de actividades —brillante, oscura y mixta— común a todos los hombres que no optaron por la disciplina del Yoga

Yoga

Sutras 1 a 4
1.   Atha Yogánusásanam
Y ahora, la disciplina del Yoga…
2.   Yogascittavrttínirodha
El Yoga es el estado del ser en el que el movimiento ideacional electivo de la mente se retarda y llega a detenerse.
3.   Tadá drastuh svarúpevasthánam
Entonces, cuando el movimiento de la mente llega a detenerse] quien ve se establece en su identidad existencial.
4.   Vrttisárúpyamitaratra
En todos los otros estados del ser, reina suprema la identificación con el movimiento ideacional electivo.

Estos cuatro Sutras nos dan la quintaesencia misma del Yoga. Nos hablan acerca de los requisitos básicos de la disciplina que es el Yoga —Yogánusásanam.
La palabra anusasanam deriva de la raíz sas con el prefijo anu. Sas significa enseñar, instruir. Y anu significa: seguir. Seguir la enseñanza del Yoga es aprender acerca del Yoga. Al aprender lo acompaña necesariamente cierta disciplina, una atenta austeridad. Y atención implica quietud y estar libre de distracción. A menos que se esté en semejante estado mental, sería imposible aprender. Este es el primer requisito para la disciplina del Yoga.

Empezar por donde uno está

El único lugar desde el que se puede empezar es exactamente allí donde uno está. El yoga considera que la competición y la comparación son una pérdida inútil de energía. Cree que el júbilo de la excelencia en la acción es una fuente de energía más poderosa que la competición. Es cierto que para aprender usted debe compararse con una persona más adelantada, pero compararse con alguien para llegar a la conclusión de que uno es inferior o superior resulta contraproducente. Lo mejor es que no haga caso del imperativo occidental de competir y clasificarse. No se deje influir por la idea de que con sus limitaciones físicas es imposible empezar. Es probable que descubra que sus imágenes mentales de lo que es capaz y de lo que no es capaz de hacer le limitan más que su cuerpo. En yoga, de lo que se trata es de aprender en cada momento. Lo que no pudo usted hacer ayer quizá le sea posible hoy, y tal vez hoy no pueda hacer algo que ayer sí podía. Por eso tiene que prestar tanta atención al momento. Piense en el dicho “Empieza por donde estás y mantente allí”. Y no se trata de estancamiento, porque el cambio y el crecimiento son constantes. La frase alude a tener la sabiduría de sacar el mejor partido posible del presente.