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Yoga ashtanga

Según el criterio del Yoga, el hombre deberá optar por el modo yóguico de vivir, o permanecer en avidya-khyati, que inevitablemente le dejará, de modo repetido, en dolor y aflicción interminables, y continuará enredándole en tensiones, confusión, conflicto y caos —todo lo cual se desarrollará en una amenaza para su misma sobrevivencia en este planeta. Por tanto, el hombre deberá adoptar un modo yóguico de vivir o extinguirse como muchas especies se extinguieron en el pasado, como resultado de no lograr adaptarse a la situación existencial siempre cambiante.

Yoga pilates

Cuando esta visión del mundo conduce al hombre a una interminable aflicción, éste empieza a cuestionar la tradicional o conformista visión del mundo nacida de la consciencia condicionada. Este cuestionamiento es el que da nacimiento a la inteligencia discernitiva (viveka). Y cuando empezamos a vivir a la luz de esta inteligencia existencial, nuestro nuevo modo de vivir se desarrolla en ocho aspectos de la vida como una totalidad integral. Esto se llama astanga-Yoga o el óctuple modo yóguico de vivir. Estos ocho aspectos del moyo yóguico de vivir se enumeran en el Sutra 39. Y en los siguientes Sutras se explica, breve pero precisamente, el significado de cada uno de estos ocho aspectos.

Ashtanga

El Sutra 18 describe la naturaleza existencial del mundo observable, de lo “visto”. En realidad, el acto mismo de la percepción (viveka) inteligente, delicadamente sensible a todo dentro y fuera, revela la naturaleza del mundo objetivo. Vemos que nuestro organismo psicosomático es parte integral del mundo objetivo. Es como si el mundo objetivo entero estuviera comprimido en nuestro cuerpo, y manifestara su naturaleza a través de las funciones que siguen allí, un momento tras otro. Tomamos cons-ciencia del hecho de que “lo que está aquí existe por doquier; y lo que no está aquí no existe en ninguna parte”. En este estado, vemos nuestro cuerpo en un estado de descanso y su actividad es insignificante. Identificamos este estado como energía inactiva o inercia (sthiti). Entonces observamos una variedad de actividades en nuestro cuerpo y nuestra mente que son como si estuvieran cargados con energía que está libre de inercia. Identificamos esta “energía en acción” como kriya. Y, a través de la percepción de kriya, tomamos consciencia del hecho de que la energía que nos ayudó a identificar la inercia y la acción es de naturaleza ilumi-nacional (prakasa). Todo esto es posible debido a la “consciencia inelectiva”.

Anusara yoga

Estos Sutras nos dicen cómo “quien ve” y lo “visto” revelan su naturaleza existencial a quien está libre de tensiones, y cuya percepción está iluminada por el emerger de la inteligencia existencial (vivekai.
Todos sabemos que existimos. Y también sabemos que el mundo en el que nos hallamos existe también. Es evidente que la existencia debe ser necesariamente una manifestación de la energía cósmica. Manifestar es “revelar”, “mostrar claramente al ojo o a la mente”. La energía “que se revela al ojo o a la mente”
es la existencia manifestada como el mundo en el que vivimos. No puede haber existencia sin energía y no puede haber afirmación o negación respecto de la energía a menos que se revele al ojo o a la mente como el mundo manifiesto.

Anusara yoga

Quien entiende la lógica interior de estos Sufras está equipado con nuevos ojos para mirarse y mirar al mundo y la interacción que sigue constantemente entre los dos. Entonces, su primera mirada cae en abhinivesa —el producto final de las tensiones. Ve cómo el sentimiento de importancia personal busca siempre la perpetuación personal, y quiere impartir permanencia, lo que, de hecho, es efímero. Todo pensamiento, todo sentimiento o deseo y toda actividad del hombre están dominados por un sentido de importancia personal. En este mundo, todo debe servir a los fines de la importancia personal, como si estuviéramos en el centro mismo de este universo vasto y misterioso. La visión que el hombre tiene del mundo entero está, pues, matizada por este sentimiento de la importancia personal. El mundo es bueno o malo, verdadero o falso, hermoso o feo, pero sólo en términos de importancia personal. Hasta la realidad última del mundo, cualquiera que sea, deberá conformarse a las exigencias y los deseos de la importancia personal del hombre de ser significativo o de otro modo. Así, descubrimos que no es la verdad ni la falsedad, el bien ni el mal, la realidad ni la ilusión, sino la autoperpetuante importancia personal (svara-savahi), ligada a nuestro cuerpo (tanvanubandhah), la que sigue siendo siempre el factor decisivo en la vida del hombre. Y esta cabal tontería le parece natural y espontánea.

Bikram yoga

El movimiento de Pratiprasava no es un movimiento del tiempo. Mira todo lo que el tiempo juntó y ve a través de ello hasta sus mismas raíces. Si el tiempo y la naturaleza son procreativos (prasavatmaka), Pratiprasava es también creativo pero corre contra la procreación. De allí “contracreativo” —una traducción no muy feliz en nuestro idioma. Ha de entenderse en y a través de la acción que es Yoga (Krlya Yoga). Si no nos movemos junto con la acción de la percepción pura, la frase permanecerá vacía de todo significado.

Anusara yoga

El Sutra 10 dice que las tensiones, que son sutilísimas, han de descartarse; y el único modo en que pueden descartarse es el del Pratiprasava. Esta palabra está compuesta de prasava con el prefijo prati. Prasava significa “engendramiento, generación, procreación”. Y prati significa “en oposición a, contra”. La Naturaleza lo procrea todo, incluida la especie humana. El hombre es producto de este poder procreador de la naturaleza. Pero el hombre es el único ser animado que es capaz de ser consciente de este poder procreador de la naturaleza. Es debido a esto que los antropólogos modernos son llevados por la misma lógica de la evolución a describir al hombre como “la evolución que se vuelve consciente de sí misma”. Ser así consciente es ser “quien ve”, quien percibe la totalidad del mundo objetivo, lo “visto”, como el producto de la naturaleza. Este poder extraordinario de la percepción es único en el hombre. Es un poder o una energía sin atributo de calidad o cantidad del que están dotados todos los objetos de la naturaleza. “Quien ve” nunca puede ser lo “visto”, el objeto, lo observado. Tampoco puede ser el “sujeto” dotado de ciertas características, el resultado del condicionamiento. Esta energía extraordinaria que es la “visión pura” es capaz de penetrar e ir hasta las mismas raíces de todo lo que es observable o que es lo “visto”.

Yoga bikram

La paradoja de la vida humana nace de un conflicto entre conocimiento o visión en su pureza, por un lado, y conocimiento generado por predilecciones personales, por el otro. El conocimiento o visión nacido de predilecciones personales se llama avi-dya-khyati en el Sutra 5. Este es el conocimiento nacido de las tensiones (klesa) que generan reacciones en cadena, que dan por resultado dolor y aflicción interminables (Sutra 15).

Ashtanga yoga

La cuestión es: ¿qué significa la palabra bija o semilla? El Yoga habla de dos semillas que crecen en el suelo de la mente: i) la semilla contenida en vritti-sarupya (las identificaciones), que crece en un bosque salvaje y anárquico de tensiones, conflictos, caos y aflicción interminable; ii) la semilla contenida en vrlttl-nirodha (el estado firme), que crece y florece en un Samadhi basado en la semilla —un estado del ser vacío de todo movimiento de la mente en cualquier dirección. Este es un estado preñado de la energía íntegra del ser del hombre, que, antes de que se opte por no efectuar elecciones, se disipó y derrochó en tensiones, terminando repetida e inevitablemente en aflicción sin fin.

Yoga salud

Estos cuatro géneros de Samapattis caen bajo un solo título, llamado sabija Samadhi. La pregunta aquí es: ¿por qué este Samadhi se asocia con una “semilla” (bija)? ¿Qué se indica exactamente con la palabra bija o semilla? ¿Cómo el nirvitarka Samapatti, en el que las cosas se ven como son en su radiación exis-tencial, puede ser producto de alguna semilla? Y asimismo, ¿cómo el nirvicara Samapatti, en el que los elementos sutiles que subya-cen en todos los objetos macizos se ven disolver en una especie de vaciedad del espacio, puede decirse que esté asociado o sostenido por alguna “semilla”? Los siguientes Sutras arrojan alguna luz sobre estas perturbadoras preguntas.