Archivo de la categoría ‘yoga’

El yoga coreográfico

Cierta vez un famoso bailarín improvisó algunos movimientos instintivos y sofisticados. Ese lenguaje corporal no era propiamente un ballet, pero sin duda había sido inspirado en la danza. La belleza de la técnica emocionaba a todos los que la veían. Al comienzo, el método no tenía nombre. Era algo espontáneo y sólo encontraba eco en el corazón de aquellos que también habían nacido con el don de una sensibilidad refinada. Los años pasaron y el bailarín consiguió transmitir buena parte de su conocimiento. Hasta que un día, el Maestro pasó a los planos invisibles. Su arte, sin
embargo, no murió. Los discípulos más leales lo preservaron intacto y asumieron la misión de transmitirlo. En algún momento de la historia ese arte tomó el nombre de integridad, integración y unión: en sánscrito, Yoga. Su fundador y creador ingresó en la mitología con el nombre de Shiva y con el título de Natarája, rey de los bailarines.
Estos hechos ocurrieron hace cinco mil años en el Noroeste de la India, que era habitado por los drávidas. El Yoga fue producto de una civilización no guerrera, naturalista y matriarcal, que a partir del 1500 a.c fue invadida por un pueblo que era su opuesto: guerrero, místico y patriarcal. Cerca de mil doscientos años después de la invasión, el Yoga fue arianizado mediante la célebre obra de Pátañjali, el Yoga Sútra. Se inauguró así una relectura del Yoga que, a partir de entonces, pasó a ser conocido como Yoga Darshana o Yoga clásico. Lo más interesante de ese proceso es que, de no haber sido por Pátañjali probablemente el Yoga habría desaparecido de la historia. En el siglo XX, el Yoga sufrió otro duro golpe: lo descubrió Occidente… y fue occidentalizado. Se volvió utilitario, consumista, algo amorfo y monótono. El Swásthya Yoga es preclásico, preario, prevédico, proto-histórico, con todas sus características originales preservadas y algo más: su ejecución que recuerda una danza.

Estiramientos contra la pared

Estas son posturas de descanso que, a la vez, abren suavemente la pelvis para el momento del parto. Permiten mantener la columna recta mientras se realizan estiramientos de las piernas.

Piernas extendidas:
1- Tiéndase con la cola y las piernas extendidas apoyadas contra la pared.
2- Con suavidad, manteniéndolas extendidas, ábralas lo más que pueda hasta que se sienta cómoda.
3- Vuelva a la posición original.

La Mariposa:
Tiéndase con la cola y los pies contra la pared. Junte las plantas. Con las manos haga presión sobre las rodillas para bajarlas y acercarlas a la pared. Descanse disfrutando de la postura.

La postura vrikasana del arbol

Este ejercicio tiene un efecto muy notable de dominio sobre el sistema nervioso; otorga serenidad y equilibrio.
Posición de partida. De pie, con los brazos junto al cuerpo. Todo el peso del cuerpo descansa sobre la pierna derecha.
b- levante el pie izquierdo haciéndolo deslizar a lo largo de la pierna derecha -en la parte interna, hasta que el talón llegue al extremo inferior de la ingle derecha. Junte las manos frente al pecho como si estuviera orando (pronam mudra).

Luego de algunas segundos, eleve las manos poco a poco manteniéndolas unidas. Mientras realiza este movimiento, inspire lentamente, de modo que el final coincida con el punto de máxima elevación de las manos. Permanezca en esta posición durante unos instantes.
Descienda los brazos y coloque las manos nuevamente frente al pecho, conservando siempre las palmas juntas. Exhale y coloque el pie izquierdo en la posición inicial y relájese. Debe dirigir la atención al entrecejo o algún punto fijo; esto le facilitará el mantenimiento del equilibrio. Si no puede hacerlo, acerqúese a una pared y ayúdese con ella. No realice esfuerzos innecesarios, vaya aflojando los músculos que no intervienen en la postura.

Respiracion alternando las fosas nasales

Respiración alternando la fosa nasal: Anuloma Viloma.

El principal beneficio de practicar este ejercicio es que fortalece el sistema respiratorio. Sirve, además, para equilibrar e igualar la corriente pránica que pasa por ambas fosas nasales; y se constituye en un estímulo, una toma de conciencia del hemisferio cerebral lógico (izquierdo) y el expresivo (derecho). Este tipo de respiración calma y equilibra la mente. Comience el ejercicio exhalando lentamente y a fondo. Tape la fosa nasal derecha con el dedo pulgar, luego…

a) Inhale por la izquierda.
b) Con los dedos meñique y/o anular tape la fosa nasal izquierda.
c) Exhale por la derecha
d) Inhale por la fosa nasal derecha.
e) Tape la fosa nasal derecha con el dedo pulgar.
f) Exhale por la fosa nasal izquierda.
Repita tres veces, pudiendo aumentar gradualmente la cantidad. Finalice siempre en el paso C, exhalando por la derecha. Conviene combinarlo con una limpieza nasal con agua y sal.

La respiración profunda yoguica

Difiere de la abdominal (en la cual el trabajo de intercambio gaseoso se realiza en los alvéolos bajos, mientras permanecen inactivas la partes alta y media de los pulmones). En ella, las fosas de la nariz permanecen completamente inactivas. Se inhala poniendo en acción el área situada en la pared del fondo de la garganta, que se llama área faríngea. Esta es la principal diferencia entre ía respiración profunda y la respiración corriente. La respiración profunda se realiza comenzando a llenar las partes inferior, media y alta de los pulmones; al exhalar, se elimina el aire en orden inverso. Para saber si está respirando correctamente, siéntese con las piernas cruzadas y ponga una mano sobre su vientre y la otra sobre la caja torácica. Aspire lentamente, sienta cómo se expande el abdomen y después el tórax, y por último sienta cómo el aire llena la parte superior del pecho. Al exhalar,    el aire abandonará primero el fondo de los pulmones, uego la zona media, y finalmente la parte inferior. Practique este tipo de respiración de manera regular. Es muy importante tener en cuenta que cuando se realiza, la aspiración tiene lugar en tres etapas:

1-El diafragma se desplaza hacia abajo, hacia el vientre, haciendo que entre aire en la parte inferior de los pulmones.
2- Los músculos intercostales expanden la caja torácica e introducen el aire en la zona pulmonar media.
3- El aire entra a la parte superior del pecho, lo que se denomina respiración clavicular.

La expansión del yoga

Experimentados desde hace miles de años, los métodos de Yoga no han podido ser superados ni siquiera en los tiempos modernos. Gran parte de los descubrimientos recientes en el campo de la dietética y de la cultura física eran conocidos ya por estos primeros yoguis, con la única diferencia de que ellos guardaban dichas prácticas en absoluto secreto. En 1893, durante el Congreso de las Religiones que tuvo lugar en Chicago, EE.UU., un joven monje, el swami Vivekananda, deslumhró al público con su mensaje sobre el Yoga. Tan grande fue la repercusión que lograron las palabras de este maestro que, a partir de ese momento, Occidente empezó a interesarse en su práctica.

La prehistoria de los yoguis

La prueba arqueológica más antigua de la que se tiene conocimiento se remonta a la civilización del valle del Indo, aproximadamente unos 3000 a.C, y se trata de unos sellos que muestran figuras humanas en posturas yóguicas. La primera evidencia escrita que hace mención a esta filosofía de vida data de 2500 a.C, encomiándose en la extensa colección que constituyen los Vedas. Más tarde vuelven a aparecer alusiones en las Upanis-hads (Upa: cercano; ni: debajo; shads: sentarse; 800 a.C); y en el Bhagavad Gita (500-200 a.C), quizá la más conocida de las escrituras yóguicas.
Quien magistralmente ordena y sistematiza todos estos antiguos conocimientos por primera vez y en forma escrita fue Patanjali en sus Yoga-Sutras (aproximadamente en el siglo II a.C).
En el siglo XI d.C, el sabio Go-rakshanata divide a los ocho pasos que propone Patanjali para acceder a la meta final del perfeccionamiento en Yoga en dos partes: el Hatha Yoga (los primeros cuatro) y el Raja Yoga (los cuatro últimos).

Los primeros yoguis

En la antigua India, los yoguis primitivos constituían un grupo de místicos y científicos (los rishis o sabios iluminados) para los cuales la relación entre el hombre mortal y el espíritu inmortal captaba todo su interés. Dedicaron sus vidas y esfuerzos para encontrar la forma o la técnica más eficaz que le permitiera al ser humano lograr dicho objetivo.
Estudiaron cuidadosamente, durante décadas enteras, los efectos de distintas posturas, ejercicios, respiraciones y dietas alimenticias en los cuerpos de la gente. También observaron, pacientemente, cómo respiraban y se relajaban los animales; evaluaron sus métodos de adaptación a los cambios de clima y de ambiente; sus reacciones en los casos de enfermedad y de peligro. A fuerza de paciencia, y probablemente sirviéndose de facultades clarividentes, ellos lograron descubrir ciertos procesos biológicos que podían ser dirigidos conscientemente a sostener su estado de salud, su vigor y la prolongación de la duración de la vida. Cuando por fin consiguieron dar con las experiencias que necesitaban, sistematizaron los resultados de sus hallazgos y los llamaron “Ciencia del Yoga”.

El origen del yoga

Esta disciplina milenaria nacida en la India se organiza en varias “ramas” que ofrecen un sistema completo de salud, ordenadas para delinear normas específicas de estilo de vida, higiene y desintoxicación, así como prácticas físicas y psicológicas que conducen a un desarrollo personal más integrado. Según una antigua leyenda de la India, los dioses Brahma (el creador), Vishnu (el preservador) y Shiva (el que disuelve la oscuridad) se reunieron para discutir qué se podía hacer para que los seres humanos se acercaran más a la divinidad. Y fue el dios Shiva quien dijo: “Enseñémosle Yoga“. Y es por ello que se lo reconoce a Shiva como el primer yogui.
La palabra “Yoga” deriva de la raíz sánscrita yuj, que significa “unirse” o “unión”. El objetivo de todos los yoguis es vincular al hombre – Infinito – con lo Infinito, con la Conciencia Cósmica, con la Verdad, con Dios, con la Luz o como quiera llamarse a la Ultima Realidad, cuando el cuerpo, la mente y el espíritu llegan a unirse en un tixlo armonioso. En su país de origen suele decirse que es el matrimonio del espíritu con la materia.
El Yoga es una ciencia práctica de vida que ha evolucionado a lo largo de miles de años y sigue haciéndolo de acuerdo con las necesidades del hombre de hoy. En los últimos años, la investigación médica ha empezado a prestar atención a los efectos del Yoga. Por ejemplo, hay estudios que han demostrado que la relajación en la postura llamada Savasana regula la presión alta; y que la práctica asidua de las asanas (posturas) y del prana-yama (respiración yóguica) pueden •aliviar dolencias tan diversas como la artritis, la arteriosclerosis, la fatiga crónica, el asma, las várices y las afecciones cardíacas. Quizá sea por su espiritualidad que muchas veces es confundido con una religión, siendo esto un grave error, ya que es una filosofía práctica de vida, cuyo fin es hacernos reencontrar con nuestras propias y naturales fuentes, de las cuales cada uno de nosotros proviene.
Puede ser practicado por cualquier persona, sin distinción de sexo, raza, color o religión, ya que no busca alejar a nadie de sus propias convicciones, sino ayudarlo a mejorar como ser humano.

Preguntas sobre yoga

¿ES BUENO DUCHARSE INMEDIATAMENTE DESPUÉS DE LA CLASE?
No es aconsejable debido a que, durante la clase de Yoga, se trabaja con energía y con los centros que en nuestro cuerpo la almacenan (choleras), por lo cual, si nos duchamos oí finalizar la práctica podemos “lavarla”, perdiendo parte de los beneficios obtenidos.

¿CUAL ES LA MEJOR HORA PARA HACERLO?
La mejor hora para ejercitar el Yoga es por la mañana, antes de desayunar, ya que es importante hacerlo con el estómago vacio.

¿CON QUÉ FRECUENCIA SE DEBEN TOMAR LAS CLASES DE YOGA?
Lo ideal es tomar clases dos veces por semana en forma grupal, sumadas a unos quince minutos de práctica diaria en casa. Aunque hay otras escuelas y corrientes que proponen algunas diferencias.
¿SE PUEDE COMER ANTES DE LA PRÁCTICA?
Para realizar las asanas, hay que dejar pasar por lo menos dos horas desde el momento del último alimento ingerido.

¿QUÉ ANTIGÜEDAD SE LE ADJUDICA AL YOGAP
Tuvo su origen en la India hace muchos años; según el profesor akmán Max MtíHer, tiene unos seis mil arios de edad, pero otras fuentes dan a entender que es más antiguo aún.
¿ES BUENO DUCHARSE
INMEDIATAMENTE DESPUÉS DE LA CLASEP
No es aconsejable debido a que, durante la clase de Yoga, se trabaja con energía y con los centros que en nuestro cuerpo la almacenan (choleras), por lo cual, si nos duchamos oí finalizar la práctica podemos “lavarla”, perdiendo parte de los beneficios obtenidos.
¿QUÉ TIPO DE ROPA DEBE USARSE?
Debe ser amplia y cómoda; lo ideal es que sea de color blanco o azul, y que esté confeccionada en algodón, sobre todo en el caso de los alumnos avanzados.
¿QUIÉNES PUEDEN PRACTICARLO?
El Hatha Yoga (el más difundido en Occidente) puede ser practicado por cualquier persona que desee mejorar su estado físico, mental y espiritual. Normalmente no debe comenzarse antes de los seis años ni después de los ochenta, aunque hay mucha gente que empieza después y obtiene todavía buenos resultados. Se puede continuar con la práctica durante toda la vida.

¿PUEDE PRACTICARSE DURANTE EL PERÍODO MENSTRUAL?
Lo mejor es abstenerse durante el día de mayor flujo menstrual.