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Cuidado al elegir un maestro o guru

Two Indian tibetan monk lama

Hace 15 o 20 años atrás, si   Ud.   deseaba aprender Tai Chi o Kung   Fu,   debía acudir a un maestro y permanecer con él (en el mejor de los casos), o con alguno de sus discípulos, tomando clases por largos períodos de tiempo. Clases muchas veces repetitivas, sin innovación o creatividad, donde lo que el maestro decía no se objetaba, se hacía.
También, muchas veces, se aprendían movimientos y gestos sin ninguna explicación de por qué o para qué los hacía o cuáles eran los objetivos perseguidos, o cuáles eran los beneficios o fundamentos de esa práctica.
Si usted quería llegar a instruir a alguien, en algunas escuelas, se exigían 15 años de práctica para poder ser instructor. Cuando alguien planteaba preguntas sobre el manejo energético, la respuesta habitual era: … “eso es para los avanzados, Ud. practique…”, y cuántos practicaron y practicaron y nunca les llegó esa enseñanza para “elegidos”.
En una escuela autóctona de Pakua un instructor le planteó a su maestro preguntas sobre los símbolos representativos del Pakua, su maestro le dijo que más adelante cuando estuviese preparado se lo respondería… Años de práctica después volvió con sus planteos y, hete aquí, que la respuesta fue: “Lea él I-Ching”; cuando insistió en sus planteos lo separaron de la escuela.
Cuántos maestros sustentaron su posición en un poder cuasi divino y conocimientos secretos que luego transmitirían a los elegidos y, desde esa posición, reclamaron o exigieron se les rindiera pleitesía por su conocimiento. Y los que los siguieron debieron adoptar una actitud servil para permanecer cerca del emisario de turno que, habitualmente, por más años que transcurrieran a su lado, fieles   a   sus   enseñanzas,   ese conocimiento secreto nunca les fue transmitido por una razón: no existía, usaban ese ardid para atrapar a incautos que divinizaban su persona. He conocido maestros de Tai-Chi y Kung-Fu, que aunque cobraban sus clases muy bien, hacía que 2 veces al mes sus alumnos fueran a limpiar el “Kwon” (lugar de práctica) que no era otra cosa que su casa. En fin…
Y otro que, cuando un alumno obtuvo graduación en China, intentó quitarle el título obtenido. Así como muchos maestros de Yoga Tradicional, induista o Gurús basados en la filosofía del Karma Yoga, muchas veces redujeron a la gente a la semi esclavitud de trabajar sin cobrar para el maestro, escudados en el “servicio” al gurú que, supuestamente, hacía avanzar espiritualmente al alumno… y económicamente al maestro.
En fin, esto forma parte de la historia. Hoy día Ud. puede tomar clases o formarse con total libertad, sin misticismos absurdo, con gente capacitada. No olvidemos cuántos fueron los inmigrantes chinos que llegaron con el objetivo de poner restaurantes y dedicarse al rubro gastronómico, y terminaron enseñando artes marciales apoyados en el furor televisivo que en ese momento tenía la serie de televisión Kung-Fu, protagonizada por David Carradine. En esa época hubo maestros argentinos que decían haber estudiado Kung-Fu en Shaolín y, lo peor, era que la gente les creía.
Volviendo a esas escuelas que exigían tantos años de formación, existían dos razones para ello:
1. La práctica era restringida y selectiva. Es decir, el maestro iba enseñando lentamente haciendo repetir cantidad de veces la misma técnica hasta el cansancio.
2. La formación era de Tai-Chi-Chuan es decir Tai-Chi-Marcial, para combate y defensa, no enfatizando en la parte terapéutica y deportiva que es la que nos ocupa.
Quitando malezas del camino, vemos que es bastante más simple el poder aprender y enseñar sin oscurantismos. Una cosa es importante: siempre pensar, razonar, preguntar, sentir. Saber lo que se hace y por qué, para qué sirve, ver lo que se obtiene y sentir si todo esto es compatible con nuestro paisaje interno. Hace años Sifu Andrés Lucas Valdré me dijo una frase… “Maestro tipo para alumno tipo”… esta frase tiene vigencia aún hoy, 20 años después.
Uno debe aprender siempre lo que más que pueda y con todos los profesores que pueda, para así poder discernir lo que quiere hacer. Recordando que para hacer hay que SER.

Conozcamos el tai chi pai lin

 

El significado del tai chi Pai Lin.

por el Maestro Liu Pai Lin.
Práctica para la longevidad:
El tai chi Pai Lin es un conjunto de prácticas que promueven la unión y el equilibrio del cuerpo físico, visible, y del espíritu, invisible.
El tai chi Pai Lin es una medicina natural. La mayoría de las prácticas físicas dan fuerza y robustez aparente, mas no promueven la longevidad. Ellas tienden hacia un extremo, entrenando sólo el cuerpo. Del mismo modo, la medicina común trata apenas el físico visible, ignorando el cuerpo energético invisible. Esa es la principal razón para explicar las dolencias y la muerte prematura de la mayoría de las personas.
Movimiento y serenidad
El tai chi Pai Lin es un entrenamiento de ayuda mutua entre movimiento y serenidad. Con la serenidad se entrena el corazón; con el movimiento se entrena la flexibilidad del cuerpo.
En la serenidad, sin agitación, todas las dolencias pueden ser curadas, porque las dolencias de más difícil cura son de origen emocional.
Por eso, los practicantes cultivan la flexibilidad y la serenidad, teniendo siempre una sonrisa en el rostro. Por lo tanto, la flexibilidad no es sólo del cuerpo sino, principalmente, del corazón.
Las personas cambian de apariencia al tener una sonrisa interior: las feas se vuelven bellas; las viejas se vuelven jóvenes. Eso lleva a la verdadera unión —de corazón— entre los hombres.
Si huele una flor y se un» a ella por la sonrisa, usted se transforma en una flor. No existe separación. Sin separación, sin conflicto, sin disputa, la sociedad vive en paz.
¿Qué es Pai Lin?
Pai Lin quiere decir Cien Años, en chino. Escogí ese nombre para expresar mi sentimiento de que todos pueden tener una vida centenaria y saludable. Por lo tanto, Pai Lin no es sólo mi propio nombre, sino el de todos los que se dediquen de corazón a estas prácticas.
El ideograma Pai significa unión del hombre con el cielo, el reconocimiento de la naturaleza e integración con ella. Representa la propia grandeza del hombre y su equivalencia con la grandeza del universo.
En la serenidad, el practicante reconoce su verdadera belleza natural y despierta su inteligencia superior. En la serenidad, descubre la abundancia de la naturaleza: todo lo que necesita puede serle dado, sin que sea necesario pedir o robar a su semejante.
El cielo fue muy pródigo con Brasil; pero el brasileño que no practica la serenidad no puede usufructuar de esa dádiva divina.
El ideograma Lin significa respeto, deseo de longevidad, flexibilidad, juventud y permanencia.
¿Por qué una vida larga? Para que toda la potencialidad del ser humano se pueda desenvolver física y espiritualmente. El valor de la vida debe ser expresado, el propio brillo sólo se ve cuando se refleja en los otros. La ayuda al prójimo es la propia alegría, el sentido de la propia vida…A
El Maestro Liu Pai Lin es conocido como una de las mayores autoridades en medicina oriental y tai chi chuan en varios países del mundo. Nació en Tientsin, República Popular de China, el 8 de diciembre de 1908.
Desde muy pequeño comenzó a aprender los secretos taoístas con su tío abuelo Liu Yun Pu, que era uno de los médicos y maestros de artes marciales más reconocidos de la época. A partir de los 14 años, siguió recibiendo las enseñanzas de diferentes linajes del taoísmo (Puerta del Dragón, Montaña Dorada y Montaña Kuen Lun).
Durante toda su vida, por cada lugar que pasó, siempre dejó sentadas las bases para futuras escuelas, suministrando cursos de medicina china, entrenamientos taoístas y tai chi chuan.
Llega al Brasil en 1975, radicándose en San Pablo. Comienza a dar clases de tai chi chuan y medicina natural china. Y, en 1981, organiza el Instituto Pai Lin de Cultura y Ciencia Oriental, formando un gran número de profesores y masajistas y ayudando a miles de personas, orientándolos para mejorar sus condiciones de salud y prolongar sus vidas. A lo largo de todos estos años de trabajo, el maestro Liu Pai Lin adquirió muchos títulos y honores, entre los cuales se encuentran:
Presidente honorario de la Asociación Internacional de tai chi chuan. Taipe, Formosa, Taiwan.
Presidente honorario de la Asociación Neolatina de Acupuntura. San Pablo, Brasil.
Primer hombre de medicina oriental de la actualidad. Tokio, Japón.
Ciudadano paulistano, Medalla Anchieta, Cámara Municipal de San Pablo, Brasil.