EL LOTO RUGIENTE
Siéntense en la postura del Loto Abrazado. Inhalen y, simultáneamente, abran la boca, estiren la lengua hacia abajo, dirijan los ojos hacia arriba, tensen todo el cuerpo y, con un movimiento rápido y vigoroso, exhalen por la boca. Mantengan la posición tensa, sin volver a respirar, durante quince segundos. Después inhalen, hagan algunas respiraciones normales y repitan el, ejercicio. Si lo practican hasta poder hacerlo instantáneamente, los efectos de este procedimiento se intensificarán.
BENEFICIOS: En esta postura sentirán una oleada de energía. El Loto Rugiente es bueno para la garganta; le proporciona un masaje y favorece la circulación en ella. Además, aligera el espíritu.




