Archivo de la categoría ‘Posturas de flexión hacia delante’

Postura de desperezamiento

Es una postura de acción sobre todo el cuerpo.

Técnica:
• Extiéndase en el suelo boca abajo, con los brazos a lo largo del cuerpo.
• Coloque las palmas de las manos sobre el suelo, a la altura del pecho.
• Introduzca las puntas de los pies hacia dentro.
• Eleve el tronco en el aire y deposite todo el peso del cuerpo sobre las manos y los pies.
• Las nalgas quedan ligeramente proyectadas hacia arriba y la cara mirando al frente.
• Mantenga la postura el tiempo adecuado, con lamente muy atenta, y después proceda a deshacerla con lentitud.
Concentración: En todo el cuerpo.
Tiempo: De cuarenta segundos a un minutos. Dos veces.
Observaciones: A diferencia del hamsasana, los brazos se mantienen flexionados, al igual que las piernas.
Efectos:
• Aumenta la capacidad de acción, rendimiento y resistencia de todo el organismo, fortaleciendo todos sus músculos y nervios.
• Mejora el riesgo sanguíneo.
• Tonifica los músculos pectorales de manera altamente eficaz.
• Fortalece las manos y las muñecas.
• Previene contra la psicastenia.
• Induce a la relajación profunda.
• Potencia la acción cardíaca.

La postura del cuervo kakasana

Es una postura de acción sobre todo el cuerpo, pero de manera especial para los brazos.
Técnica:
• Coloqúese en cuclillas.
• Separe considerablemente las rodillas.
• Coloque las palmas de las manos en el suelo.
• Desplace todo el peso del cuerpo hacia adelante y eleve las piernas en el aire, de manera tal que todo el cuerpo queda sobre las palmas de manos.
• Mantenga la cara hacia adelante, regule la respiración, sostenga la postura el tiempo indicado y deshágala con lentitud para relajarse
Concentración: En los brazos.
Tiempo: De diez a treinta segundos. Se ejecuta la postura dos o tres veces.
Observaciones: Es una postura difícil y que exige cierta fuerza de los brazos, por lo que no resulta factible para personas mayores, niños o mujeres. Hay que proceder con cautela.
Efectos:
• Fortalece excepcionalmente las manos, las muñecas, los músculos de los brazos, los pectorales, los dorsales, trapecio y deltoides.
• Aumenta la capacidad de resistencia de todo el organismo.
• Mejora el riesgo sanguíneo.
• Favorece el funcionamiento del hígado y del bazo.
• Previene contra trastornos reumáticos.
• Tonifica todos los pares de nervios espinales.
• Estimula la musculatura del cuello.

La postura del ciervo o mrigasana

Esta es una postura de acción muy directa sobre el cuello.
Técnica:
• Siéntese en el suelo con las piernas juntas y estiradas.
• Flexione la pierna izquierda e introduzca el pie bajo la nalga izquierda.
• Flexione la pierna derecha e introduzca el pie bajo la nalga derecha.
• Incline lentamente el tronco hacia adelante, en tanto estira los brazos hacia atrás, como se indica en la ilustración correspondiente.
• Despegando las nalgas de los talones, incline el tronco hasta que la barbilla permanezca firmemente apoyada en el suelo, en tanto los brazos continúan bien estirados hacia atrás.
• Mantenga la postura el tiempo indicado; regule la respiración, deshaga la postura, extiéndase y relájese.
Concentración: En el cuello.
Tiempo: De diez a treinta segundos, aumentando el tiempo siempre de manera gradual. Se puede ejecutar la postura dos o tres veces.
Observaciones: Proceda con cuidado. No debe forzar excesivamente cargando demasiado el peso del cuerpo sobre el cuello.
Efectos:
• Dota la flexibilidad a todos los músculos del cuello, a la vez que los fortalece y los irriga de abundante sangre.
• Favorece toda la garganta y la lengua.
• Tonifica los músculos de los bazos y de los hombros.
• Energetiza el cerebro.
• Ejerce un beneficioso masaje sobre los órganos abdominales, mejorando su funcionamiento.
• Favorece la glándula tiroides y el plexo laríngeo.
• Tonifica todos los músculos y nervios de los muslos.

Titthibasana

TITTHIBA: Significa insecto parecido a la luciérnaga; ASANA: postura.
En esta asana se trabaja la fuerza de los miembros superiores y el equilibrio.
Beneficios: estimula la zona abdominal y ejercita la concentración de la mente.

Saludo del gato parte 4

Inhalando llevamos el cuerpo hacia adelante (notamos la gran tensión que se instala en la musculatura de la cadera y piernas, también la presión que se produce en la zona del bajo vientre, masajeándolo suavemente).
Exhalando volvemos hacia atrás; inhalando regresamos hacia adelante. Repetimos varias veces y luego efectuamos todo con la pierna izquierda.
Respiracionesprofundas en gato en descanso.
Posición de partida, gato en cuatro patas.
Pierna derecha estirada hacia el costado derecho.
Inhalando elevamos la pierna lo más alto que se
oeda (convertimos, por un atojen perro,  Regresar hacia la izquierda.
Con la mano izquierda tomamos el pie derecho mientras inhalamos.
Exhalando elevar pierna y brazo lo más alto que se pueda arqueando al máximo la columna vertebral. Repetir dos o tres veces al ritmo respiratorio y luego efectuarlo todo con brazo y piernas contrarios.
Gato en cuatro patas.
Pasamos brazo derecho y cabeza por debajo del brazo izquierdo, apoyamos hombro y cabeza sobre el piso y elevando el brazo izquierdo, torsionando la columna vertebral, hasta apoyarlo en su totalidad en el piso. Trabajar cervicales llevando la cara hacia la izquierda. Repetirlo todo con el lado opuesto.
Normalizamos el ritmo cardíaco en gato en descanso.
Apoyando la coronilla en el piso tomamos los pies con las manos elevándolos hasta apoyar los talones en los glúteos. Este esfuerzo empuja el cuerpo hacia adelante trabajando vigorosamente las cervicales.
Llevamos los codos contra las rodillas, las palmas apoyadas en el piso con los dedos en garras en su máximo esfuerzo.
Inhalamos, elevamos la cabeza y reteniendo la respiración sacamos bien la lengua afuera y hacia abajo, desorbitando los ojos por el esfuerzo. Exhalar, inhalar, retener y repetir en total siete u ocho veces (su garganta se lo agradecerá. Obsérvese en un espejo y verá la gran irrigación sanguínea que ha recibido su cara y toda la cabeza, con todos los beneficios que esto otorga).
Decúbito ventral, los codos debajo del pecho, las manos apoyadas firmemente en el piso con las palmas hacia abajo.
Inhalando levante el cuerpo sin mover del lugar las manos y las rodillas.
Exhalando lleve el cuerpo bien atrás hasta que el pecho toque el piso, los brazos completamente estirados.
Inhalando mueva la columna vertebral llevando la cadera lentamente hacia la izquierda.
Exhalando llevamos la cadera hacia la derecha. Repetimos varios movimientos, luego descansamos en gato en descanso y ya tiene usted su cuerpo caliente y bien preparado como para comenzar la sección de Yoga que más le agrade

Saludo del gato parte 3

Exhalando lentamente bajamos la pierna y la pasamos por entre las manos tratando de enderezar la rodilla lo máximo posible.

Inhalando levantamos los dedos poniendo al pie en ángulo recto con la pierna.

Exhalando bajamos el cuerpo suavemente hacia la pierna.

Inhalando desarmamos llevando la pierna derecha detrás de la izquierda, abrazándola.

Exhalando llevamos el cuerpo hacia atrás tratando de sentarnos sobre los talones.

 

EL TORNILLO DE SUJECIÓN

Adopten la postura de Equilibrio con las Plantas en Alto. Uno de los practicantes desliza los pies hacia abajo para presionar con fuerza contra los tendones de Aquiles o las pantorrillas del otro, al tiempo que se arquea hacia atrás, tirando del otro hacia delante para hacerle presionar las piernas contra el cuerpo y la cabeza. Ambos compañeros deben conservar la columna tan extendida como les sea posible. Mantengan la postura y después inviértanla.
BENEFICIOS: En esta postura uno de los practicantes efectúa un buen arqueamiento hacia atrás, en tanto que tira del otro hacia delante. Este estiramiento, semejante al que se obtiene con un tornillo de sujeción, ejerce sobre el practicante que realiza la flexión hacia delante una tracción mucho más intensa que cuando uno practica la misma postura en solitario.

EL EQUILIBRIO CON LAS PLANTAS EN ALTO

Siéntense ambos frente a frente, con las rodillas dobladas y las piernas recogidas. Cogidos de las manos, pónganse en equilibrio sobre las nalgas y presionen las plantas de los pies contra las de su pareja. Después levántenlas, enderezando las piernas. Tiren de las manos de su compañero, presionen los pies contra los del otro, apuntando con los dedos hacia arriba, y eleven el pecho.
BENEFICIOS: Esta postura mejora el equilibrio y estira las piernas, los tobillos y el empeine.

LA PINZA CON AYUDA II

Sigan las instrucciones para la Pinza con Ayuda I, esta vez con el practicante que se reclina sentado en Loto o en Medio Loto. El que se flexiona extiende los brazos hacia atrás para unir suavemente las manos sobre el abdomen de su compañero, como se ve en la foto. Mantengan la postura, y después cámbienla de modo que el que se recostaba extienda las piernas y se incline hacia delante mientras que el que se flexionaba cruza las piernas y se recuesta.

LA PINZA CON AYUDA I

Siéntense ambos dándose la espalda. Uno de los practicantes adopta la postura de la Pinza, y el otro se recuesta hacia atrás y estira los brazos por encima de la cabeza para sujetar al primero por los dedos de los pies o por los brazos. Mantengan los pies flexionados y dejen que la espalda se estire al hacer presión hacia abajo sobre el compañero. Sostengan la postura durante unos minutos y después enderécense y cambien suavemente de posición, de modo que el que estaba doblado se recueste y el que estaba recostado realice la flexión hacia delante.
beneficios: El practicante que se recuesta cuenta para la flexión hacia atrás con un apoyo suave que le ayuda a abrir la columna, los músculos intercostales, los hombros y las axilas. El que se flexiona recibe una presión hacia abajo y hacia delante que le permite adoptar la postura relajando y estirando los músculos.