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Los siete chakras del reiki

Las ruedas de la energía.
El ser humano posee un cuerpo pránico o energético constituido por una enorme red de canales – o nadis- por los cuales circula la energía; y un cierto número de centros de acumulación, transformación y redistribución de la energía, llamados chakras (ruedas) o padmas (lotos). Su forma es circular y están en continuo movimiento. Los nadis se corresponden con los nervios y vasos sanguíneos, y los chakras con los plexos nerviosos. Los tres nadis principales corren paralelos a la columna vertebral y son: sushumna o central, ida y píngala. En su papel de transformadores de energía pránica, los chakras se encargan de convertirla en energía psíquica y fisiológica. En el rol de distribuidores, regulan su empleo por intermedio de los nadis. Los chakras son siete:
muladhara (centro bajo) Svadhisthana (plexo epigástrico) Manipura (plexo solar) Anahata (plexo cardíaco) Vishudda (plexo laríngeo) Ajna o frontal (plexo cavernoso) Sahasrara (corteza cerebral)

Armonización de chakras

Armonización de chakras:
Armonizar los chakras suele ser un buen modo de llevar a cabo una sesión básica de reiki, aunque existen sistemas que trabajan sobre otros diecisiete centros. La técnica es sencilla, pues se tratan los chakras de a pares, de afuera hacia adentro, del siguiente modo:
• Coloque sus manos sobre el Г y 6o chakras del paciente, es decir sobre el chakra raíz y el frontal. El objetivo es que entre ambos se cree un circuito armónico, por eso usted deberá dejar sus manos apoyadas hasta que perciba una sensación similar en ambas manos, tal vez un agradable cosquilleo o un suave calor.
• Repita la operación pero ahora entre los chakras 2° y 5o, es decir el sexual y el de la garganta. También aquí debe generarse una corriente suave y armónica de energía.
• Finalmente apoye sus palmas en los chakras 3° y 4o, es decir en el del plexo solar y el cardíaco. Además del flujo regular es probable que usted note cómo la respiración del paciente se estabiliza.
• Ahora coloque su mano izquierda debajo del ombligo de su paciente y lentamente vaya deslizando su mano derecha sobre todo su cuerpo, sin tocarlo, comenzando por la cabeza hasta llegar a los pies. Al llegar a los pies permanezca unos segundos y deslice esta vez la mano hasta llegar a la cabeza. Repita tres veces en total.

Los 7 chakras

1° Chakra raíz
El primer chakra, el centro coccígeno, está relacionado con la cantidad de energía física que poseemos y con el deseo de vivir en la realidad física. Tanto las depresiones como la agresividad extrema se relacionan con el exceso o la deficiencia de energía de este sector. La impaciencia, la dependencia y los problemas para administrar el tiempo son otras manifestaciones psicológicas de disfunciones en este chakra, tal como lo son a nivel físico las enfermedades en el intestino grueso, ano, columna vertebral, dientes o huesos.
2° Chakra sexual
Debemos pensarlo como un sistema de dos polos: uno es el centro púbico, el delantero, y su compañero es el centro sacro, en el tramo inferior de la columna.
Los síntomas más comunes del mal funcionamiento del chakra son la falta de fuerza, el miedo a la proximidad de otras personas, rechazo al sexo, obsesión por la limpieza, dificultades intelectuales, intelectualidad exagerada, excesiva valoración de las sensaciones momentáneas, desequilibrios del ritmo cardíaco, dolores menstruales, aislamiento, frigidez, impotencia o la imposibilidad de relacionarse con el entorno. Las manifestaciones físicas más comunes de los bloqueos del chakra sexual son las enfermedades relacionadas con los líquidos corporales: sangre, linfa, saliva, y bilis, o con los órganos que procesan esos líquidos: ríñones, vejiga y ganglios linfáticos. En muchos casos se observa además una marcada propensión a contraer infecciones.
3° Chakra del plexo solar
Lo que se expresa a través del chakra del plexo solar es la individualidad: yo quiero, luego soy. Los trastornos funcionales de este centro se traducen en ambición de poder, rigidez dogmática, miedo a la disolución de la individualidad, envidia, codicia, y posesividad excesiva. El par de este chakra es el centro diafragmático, situado detrás del plexo solar, asociado con la actitud que tenga uno hacia su propia salud física. También se conoce como centro de curación y está relacionado con la curación espiritual. Las manifestaciones psíquicas de este par de chakras bloqueados son extremada ambición, consumismo excesivo y envidia. Las manifestaciones físicas suelen ser gastropatías, infecciones del duodeno, disfunciones del páncreas, trastornos hepáticos, biliares y alteraciones de las glándulas salivares.
4° Chakra del corazón
Éste es el chakra del amor. Cuando este centro se halla en fcncionamiento, nos amamos a nosotros mismos y a nuestros ; inyuges, familiares, _ is, conocidos y a todas las criaturas de la tierra. Pero si se :.: quea, la persona tiene dificultades para amar sin esperar nada a cambio. Generalmente para sanar este chakra se debe : menzar por trabajar el del
solar, ya que a nivel psicológico quien no se ama a sí
o difícilmente logre aceptar al prójimo. Los bloqueos de
^ntro suelen encontrarse tanto en personas muy críticas, egoístas, frías y exigentes como en personas que aman en forma Exiante y se sacrifican por los demás permanentemente. A nivel físico las disfunciones energéticas ocasionan molestias cardíacas, disfunciones de la glándula timo, enfermedades pulmonares, problemas de circulación sanguínea, espasmos, cáncer y sida.
5° Chakra de la garganta
Situado en la parte anterior de la garganta, este chakra rige la .uitoexpresión. Sabemos que su funcionamiento es apropiado si, cuando se alcanza la madurez, dejamos de culpar a los demás de nuestras propias carencias vitales. Este centro muestra también cuál es el estado de la persona al recibir lo que le llega. Sus disfunciones pueden manifestarse como actitudes demagógicas o tiránicas. El par de este chakra se denomina centro cervical o profesional, y está situado a la altura de la garganta pero en la zona cervical. Corres ponde al lugar de\ “yo con respecto a    Jdad. Si este chakra se bloquea provoca mucho miedo al fracaso en todos los ámbitos de la vida y en el plano afectivo se traduce como un gran miedo al rechazo. Sus bloqueos se manifiestan frecuentemente con ronqueras, afonías, dolores de garganta, tartamudez, dificultades en el habla, el aprendizaje o la comunicación. Su mal funcionamiento también ocasiona trastornos del crecimiento debido a su conexión con la glándula tiroidea.
El trabajo reiki con este chakra puede facilitar el crecimiento armónico de los niños, tanto físico como psíquico. 6° Chakra frontal
El chakra frontal es el asiento de la intuición y se lo conoce también como el Tercer Ojo. A esa altura, exactamente en el centro de la cabeza, existe una región cerebral sensible a la luz que en etapas tempranas del desarrollo humano ayudaba a distinguir entre el día y la noche. Es interesante que hace miles de años los místicos hayan descubierto que el Tercer Ojo era el centro de la iluminación espiritual, concepto que hoy en día siguen sosteniendo. Un chakra frontal activo está asociado con la videncia, con la capacidad para distinguir los colores del aura, con los dones proféticos. A la altura del chakra frontal pero en la nuca se encuentra el centro ejecutivo mental. Este cono energético está asociado con la puesta en práctica de las ideas creativas que se generan en el centro de la frente. Si el centro ejecutivo está abierto, uno sabe cómo lograr que sus ideas se materialicen. Las funciones racionales son producto de este chakra y su par. es decir del frontal y el ejecutivo mental. Por eso los problemas de aprendizaje, memoria y deducción lógica revelan que estos centros están debilitados. Algunas consecuencias de los bloqueos del chakra frontal son inestabilidad en el trabajo o en los afectos, falta de dirección en la vida, confusión, pesadillas frecuentes, terrores nocturnos, dolores de cabeza, defirió místico, fanatismo religioso y visiones.
7° Chakra coronario
La coronilla es el centro de la espiritualidad y así lo han entendido muchas religiones. Pensemos, por ejemplo, en la tonsura de los frailes en este sector o en el uso ritual de sombreros entre los judíos para llevar cubierta la coronilla. Así como el chakra raíz mira hacia la tierra, el chakra coronario mira hacia el cielo, y ambos son los únicos centros energéticos que no tienen un par, aunque algunos tratados consideran que el chakra 1 ° y el 1° funcionan como los dos polos de un circuito mayor y que por lo tanto forman una pareja complementaria. Cuando este centro está cerrado, la persona no se siente parte del universo, y si bien esta disfunción es difícil de captar, de expresar y también de revertir, es tal vez la que genera mayores crisis al ser. Su desarrollo depende de la purificación de los otros seis centros.

Chakra de la frente

3. El chakra de la frente.
Coloque una mano encima de la otra y luego ubique las manos delante de su frente. Sienta cómo el flujo de energía de sus manos se concentra en un punto entre sus cejas. Podrá sentir que su percepción se vuelve más nítida, su intuición más fuerte y sus pensamientos se vuelven más claros.

Chakra del corazón

2. El chakra del corazón.
Coloque sus manos como se ve en la foto y déjelas descender desde su frente hasta su corazón. Experimente cómo fluye de sus manos al centro de su corazón, una corriente de cálida energía que se extiende y produce una sensación muy agradable y placentera.

Chakra del sacro

1. El chakra del sacro.
Junte sus manos y llévelas del centro del pecho hacia abajo. Coloque los dedos en paralelo, girando las manos. El cuenco que forman sus manos está situado un poco por debajo del ombligo. Experimente la nueva energía vital, fuerza interior y confianza en sí mismo que le da el Reiki.

Energia de los chakras

El fortalecimiento de los chakras.
De manera práctica, podemos restringirnos a los tres centros de energía más importantes: los chakras del sacro, del corazón y de la frente, pero esté atento también en su autocuración a la guía que le indica su intuición. Si está sufriendo una enfermedad o crisis grave, será necesario que trate todos sus chakras.

Sanacion energetica

Los mecanismos de sanación.
Mediante ejercicios de concientización, utilizando determinados símbolos y mantras, pero sobre todo, con la guía de un maestro de Reiki, pueden abrirse canales de energía. Cuando dichos canales se han abierto, la persona que ha alcanzado esta posibilidad se encuentra en disposición de recibir y de dar una cantidad mucho mayor de energía vital universal, es decir, se encuentra en situación de transmitir a otras personas energía curativa, pero también de desarrollarse en el plano personal. Una vez abierto el canal del Reiki, la energía vital fluye para siempre por él, ya que el canal nunca vuelve a cerrarse. Dicién-dolo de otro modo: el Reiki no puede “olvidarse”. Como quien sabe manejar un auto y pasa años sin hacerlo hasta que un día vuelve a ponerse al volante y en pocos minutos vuelve a manejar como si no hubiera transcurrido el tiempo.
La energía vital, la fuerza del Reiki, llena el universo. Esa energía recibe diferentes nombres: Dios, amor, chi, fuerza trascendental, etcétera. El libre fluir de la energía da por resultado salud, integridad y armonía; los bloqueos en el flujo de esa energía producen enfermedad, fragmentación y desarmonía. En el hombre, la energía fluye con una fuerza característica a través de determinadas “vías”, los nadis o meridianos, y se concentra en determinados centros, los llamados “chakras”. El uso que la acupuntura hace de ellos es un buen ejemplo de esto.

Qué es el reiki

Autocuración por el Reiki.

El Reiki es una  disciplina oriental milenaria, que brinda la posibilidad de curarse psíquica, física y espiritualmente mediante la técnica de la imposición de manos.

Practicar el Reiki significa aprender a ser un canal, dejar pasar la energía a través de nosotros para que llegue allí donde sea particularmente necesaria.

Los siete chakras del cuerpo humano

Danza de los siete chakras.

La siguiente ejercitación puede realizarse de manera individual o en pareja, uno frente al otro. Su objetivo es desbloquear y energizar los chakras. Para ello, se mueven las zonas del cuerpo que se corresponden a cada núcleo energético -desde el primero al séptimo- y esos movimientos hacen que la energía recorra paso a paso los chakras eliminando con ello bloqueos y defensas.
• Colocar una música que sea del agrado de quien o quienes van a realizar la danza.
• Rotar la pelvis hacia delante y hacia atrás, de manera tal que parezca que se está dibujado con ella la figura de un ocho.
• Sin dejar de realizar el movimiento anterior, continuar efectuando movimientos sensuales que impliquen la zona genital como si se estuviese haciendo el amor.
• Agregar movimientos en la zona del ombligo, hacia atrás y hacia delante.
• Sumar movimientos de apertura de brazos y pecho.
• Añadirle giros del cuello, de manera tal que la cabeza se mueva hacia los costados, hacia delante y hacia atrás.
• Percibir cómo todo el cuerpo se mueve de manera libre y armoniosa al compás de la música y focalizar la energía en la zona del sexto chakra, o sea, en el entrecejo.
• Aminorar un poco la velocidad y el ritmo de la danza y conectarse con la idea de fluidez. No hay tiempo, ni mente, ni espacio: todo es energía que se mueve hacia la armonía.
• Finalizar la danza cuando se desee hacerlo.