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La comunicacion corporal

La senda que abrió McLuhan.
Marshall McLuhan (1911-1980), nacido en Edmonton, Canadá, ha sido uno de los más destacados investigadores sobre medios de comunicación y vida cotidiana. El siguiente es un extracto bibliográfico que nos acerca a su pensamiento: Sus principales ideas parten de la estructura y función de los sentidos y especialmente de la ratio entre los diversos sentidos entre sí y con el mundo. Supone que en un estadio anterior la cultura fue predominantemente auditiva. Con ello, todos los sentidos participaban en un punto de vista plural que en rigor no es “punto de vista” sino inmersión de los sentidos en el mundo.
Con la invención de la escritura y luego sobre tod o con la imprenta se acentúa y extrema el punto de vista visual que resulta ser lineal y neutral. La letra y la interiorización de la letra alteran la proporción de participación de los sentidos y cambian la estructura entera de la mente y de la cultura. La escritura y la imprenta son sólo dos — aunque son posiblemente los dos más importantes— desarrollos tecnológicos que producen el paso del mundo mágico al mundo “civilizado”. Siguiendo a Harold Adams Innis y coincidiendo con autores como Robert Ezra Park y Siegfried Gidion, McLuhan establece una separación entre dos modos de “sentir” la realidad, que son otros dos tantos modos de realidad. Por un lado está la razón, el pensamiento lineal, el punto de vista que ofrece una perspectiva, la argumentación, etc. Por otro lado, está la imaginación, el pensamiento metafórico, el entrecruzamiento de perspectivas, la paradoja, etc.
Lo que McLuhan llama la “galaxia Gutenberg” representa la máxima expansión y desarrollo del primer modo, lo que da origen al modo tipográfico. Así, hay una estrecha relación entre el modo de ser humano y la tecnología adoptada o inventada.
La época actual, la época electrónica, con la nueva tecnología en la que figuran de modo prominente la televisión, la propaganda, y en general la proliferación de medios de comunicación, parece ser una extensión de la época técnica moderna. Sin embargo, McLuhan considera que es el principio de una nueva época que de algún modo restituye al hombre a su estado “primitivo” y va a convertir al mundo en una “aldea global” electrónica.
El medio —medio de comunicación— va predominando sobre el mensaje que el medio transmite, o se supone que transmite, de modo que cabe decir que “el medio es el mensaje”-
Los medios pueden ser calientes o fríos. Un med io caliente es uno que extiende un solo sentido y posee una definición alta. Semejante medio está lleno de datos y no hace casi necesaria la intervención del hombre, que se limita pasivamente a acogerlos. Tal ocurrió con la escritura, la imprenta, el arte representativo, la geometría euclidiana, etc. Un medio frío es uno que extiende todos los sentidos y posee definición baja. Tal había ocurrido primitivamente con la palabra, y tal sucede con las nuevas tecnologías como la televisión. En vez de darse todo el mensaje, linealmente y claramente, sin intersticios, se da el mensaje simultáneamente, y pluralmente, con muchos intersticios. De hecho el mensaje se da mínimamente y por ello propende a confundirse e identificarse con el medio. La red electrónica que envuelve al hombre por todas partes es la condición necesaria para su “re-tribalización” y reinstauración en un medio global.

Aprender a ser optimista

SER OPTIMISTAS:
El ser humano no pasa por el mundo sin llevar adelante algunos procesos: interactúa y responde a los estímulos positivos o negativos del entorno. Esta reacción no es sólo mental, cada vez se dispone de más pruebas científicas a favor de que son respuestas con transmisores involucrados que desencadenan tempestades neuroquímicas cuyas consecuencias se dejan de sentir más allá de las neuronas. Podríamos decir que el temporal neuroquímico tiene consecuencias globales sobre el organismo.
Optimismo es positividad. Una persona optimista es quien, por regla general, espera que los acontecimientos futuros de la vida tengan un desenlace positivo. Suele atribuir a causas externas los acontecimientos malos que, además, considera temporales y no atribuibles a factores generales y estables.
Características de un ser optimista
La filosofía de vida de la persona optimista le hace esperar que las cosas le salgan bien y, por lo tanto, se predispone a ello.
• Confía que conseguirá algo y, por lo tanto, lo intenta.
• No se rinde tan fácilmente ante un fracaso o una dificultad.
Ante los obstáculos, cualquier ser humano puede decidir si sigue adelante y se compromete para tratar de superar la situación o si se rinde. La decisión depende, en gran parte, de si los resultados deseables se consideran alcanzables. Además, naturalmente, de la experiencia anterior o los intentos previos (y sus resultados). Si las personas se sienten indefensas permanentemente en situaciones adversas, la esperanza queda socavada y las perspectivas se enturbian.

El resultado de la encuesta. En los países industrializados, las encuestas indican que las personas de hoy en día ganan mucho más dinero que sus padres o abuelos. Sin embargo, no son más felices que ellos.
Lo que importa a la hora de ser feliz no es la cantidad de ingreso económico, sino la autonomía que logra la persona.

Hallar la felicidad

La felicidad no es permanente. La neurología tiene una explicación para esto: somos capaces de valorar un estímulo por contraste con una situación inmediatamente anterior o inmediatamente posterior, distinta en intensidad o en calidad. Si pudiéramos tener una sensación de felicidad constante, seríamos incapaces de continuar sintiendo placer por agotamiento neuronal. Lo mismo ocurre cuando entramos a un sitio con un olor insoportable: al cabo de un tiempo nos acostumbramos y dejamos de sentirlo.
Como la felicidad es pasajera, no nos aburrimos ni nos acostumbramos. En la vida real, la sensación de felicidad es siempre algo pasajero. Desde el punto de vista neurológico, esto tiene la ventaja de impedir que dejemos de apreciarla por aborrecimiento, al tiempo que permite recordar un período de bienestar pasado y esperar otros en el futuro.
IMPULSOS Y NECESIDADES:
Las preocupaciones y preferencias humanas se han modificado en muy poco tiempo evolutivo. Estamos adaptándonos a una nueva situación y, como cualquier período de cambio, eso comporta inseguridad, miedo y ansiedad que se traducen en respuestas somáticas variadas. Actualmente existen “nuevos miedos”. Vivimos una época en la que conviven las nuevas necesidades y los nuevos miedos (por ejemplo, a perder el trabajo, o a la inseguridad) con las necesidades y los miedos más ancestrales, como la delimitación del territorio o la propiedad. Con todo, el ser humano experimenta una suma de impulsos, frente a la amenaza de ver impedida una de sus necesidades:
• Los impulsos primarios, también llamados instintos, están dirigidos a asegurar que el organismo tenga oxígeno, agua y alimentos. También existe un impulso sexual, destinado a asegurar la reproducción de la especie.
Tenemos, del mismo modo, la necesidad de dormir y la necesidad de calor.
Algunas de estas necesidades son automáticas, mientras que otras requieren de cierta preocupación. De todas maneras, al vivir en una sociedad ordenada son pocas las preocupaciones que tenemos en este sentido.
Los impulsos aprendidos. Tienen un interés indudable, porque son el motor directo de muchas conductas. Los seres humanos aprendemos a ser poderosos, creativos, sociables, competitivos, a buscar la aprobación o a querer superarnos a nosotros mismos y a los demás.

Cambiar tu vida

Un método para vencer la resistencia.

A. Escuche y analice los propios discursos y comportamientos.
B. Revise la lista anterior para intentar reconocer el tipo de resistencia manejada.
C. Si la resistencia continúa, describa el comportamiento sin evaluarlo.
D. Mantenga la calma, para que las preocupaciones salgan a la superficie y puedan descubrirse.
E. Dé la bienvenida a la resistencia, ya que conduce a los problemas más profundos, y a los cambios más positivos.
F. Confíe más en lo que ve que en lo que oye. Ponga atención en los mensajes no verbales que envía su cuerpo, son mucho más difíciles de fingir.
G. Anote las frases que reitera inconscientemente. La repetición es una señal de resistencia.
H. Dé nombre al comportamiento observado.

Ejercicios para la memoria

Claves para dejar de lado el “no me acuerdo”
Cuando se conoce a una persona:

1)   Es preciso entender bien el nuevo nombre.                                                                                                                                                   2) Repetir el nombre en voz alta mientras se la saluda.
3) Tratar de crear alguna asociación o imagen mental entre el nombre y la persona.
Para recordar un dato:
1) Concentrarse bien.
2) Realizar asociaciones espontáneas y subjetivas.
3) Dibujar imágenes mentales distintivas.
4) Repasar la memoria a corto y a largo plazo.
Para facilitar la memoria:
1) Prestar atención.
2) Simplificar lo que se va a recordar.
3) Buscar y encontrarle un sentido a lo que se va a recordar.
Para tratar los trastornos de la memoria:
1) Algunos casos pueden ser tratados con fármacos recetados por un médico.
2) Otros pueden ser rehabilitados apoyándose en las funciones preservadas.
3) 0 pueden ser mejorados mediante ejercicios de memorización.
La memoria: nuestro archivo personal
Para comprender mejor el funcionamiento de la memoria es conveniente compararla con un archivo de modo que:
1) Los estantes del archivo son la memoria a largo plazo, donde está ubicada todo la información acumulada.
2) La mesa de trabajo es la memoria a corto plazo, donde son procesados los datos que llegan de la memoria a largo plazo y del exterior.
3) Los libros y papeles sueltos que se caen son la información que se pierde o que se rechaza en la memoria a corto plazo.
4) Los documentos que se amontonan y no se clasifican son los datos que se poseen, pero que no se pueden recuperar.
5) Los biblioratos etiquetados de los estantes son la información que, una vez codificada en la memoria a corto plazo, es traspasada a la memoria a largo plazo.
6) Las etiquetas pegadas al nuevo material son el proceso de codificación, del que depende el recuerdo. Éste sólo se produce cuando se accede a los datos almacenados.

Potenciar la memoria

Cómo potenciar la memoria y dejar de lado el… “No me acuerdo”.

A partir de los treinta años se inicia una paulatina pérdida de la memoria, que se acentúa pasados ¡os cincuenta años. Pero, ¡no es irreversible! La memoria es nuestra capacidad de con-l servar lo vivido y lo aprendido para que
posteriormente pueda ser recordado. Su misión es orientar el comportamiento presente en función del tiempo pasado. La memoria funciona a través del registro ambiental, el registro sensorial, y el almacenamiento de datos a corto y a largo plazo.
REGISTRO AMBIENTAL: nos permite percibir la información que existe en el ambiente en el que nos movemos. REGISTRO SENSORIAL: permite registrar los datos por cualquiera de nuestros cinco sentidos.
ALMACENAMIENTO A CORTO PLAZO: codifica, establece y almacena las estrategias de recuperación.
ALMACENAMIENTO A LARGO PLAZO: lo que se guarda de manera permanente.
Contrariamente a lo que se cree, la memoria no es un órgano que emite recuerdos. Recor-dar no es como mirar un álbum de fotos donde están fijadas las secuencias; es un proceso activo y dirigido que selecciona los datos más representativos, almacenándolos de una manera codificada para, posteriormente, poder recuperarlos.
Estrategias simples para no olvidar
Para recordar un acontecimiento en particular:
Recrear los detalles. Cuantas más asociaciones y juegos de palabras se hagan, más rutas se crearán para recuperarlo.
Para recordar frases difíciles:
Establecer uno mismo relaciones, inventar siglas.
Para recordar un nombre: Pensar cómo se llama su pareja, cuál es su trabajo, recordar alguna situación con él.          Para recordar párrafos:
Memorizarlos utilizando más de un sentido, por ejemplo vista y oído en el caso de una canción.
Para recordar informaciones complejas: Dividir la información en partes.

Atención y memoria.                                                                                                                                                                                                       Para recordar un suceso en particular se debe estar —primero que nada— atento, concentrándose en ello y estando seguro de haberlo captado en su totalidad. Con un simple ejemplo clarificaremos el tema: cuando no se sabe dónde se ha estacionado nuestro auto, no es que se lo haya olvidado, sino simplemente que no se estaba prestando la debida atención al lugar en sí, ocupado por las maniobras que implica estacionar o por charlar con un acompañante. Es por eso que no se registró la ubicación del coche.
Es muy común que este hecho se repita una y otra vez en la vida diaria, ya que nuestra capacidad de atención es limitada. Cuando se discute acaloradamente con alguien, es imposible concentrase al mismo tiempo en recordar el lugar donde se dejó las llaves de nuestra casa u otro dato concreto por el estilo.

Que es hipocondria

Cómo superar la hipocondría.
Aprender a entender la angustia innecesaria por creernos enfermos es la manera adecuada de dejarla atrás, y una muestra de que es posible enfocar la vida con optimismo. El hipocondríaco, el enfermo imaginario, es una persona temerosa de su salud, que está convencida de sufrir dolencias diversas y se preocupa por los síntomas, encontrando siempre nuevos motivos de preocupación cuando se han descartado los anteriores. Éstas son las razones que lo llevan a recurrir a especialistas y a hacerse más análisis, revisaciones y pruebas diagnósticas que la mayoría de las personas que lo rodean.
En ciertos casos, el hipocondríaco evita cualquier contacto con médicos o especialistas, ante la posibilidad de que sus sospechas sean confirmadas. La segunda característica saliente de la hipocondría es la existencia real de dolores, ciertas sensaciones desagradables y un malestar general. Hay que tener en cuenta que los que temen por su salud no se quejan caprichosamente. Por el contrario, se sienten muy mal, pero sucede que sus dolores no están suficientemente justificados por ningún grave problema (aunque les sea imposible entenderlo).
Cómo diferenciar el dolor real de las quejas permanentes
Es muy difícil, pero se puede distinguir si el comportamiento del que se queja permanentemente responde a una reacción habitual en la sociedad en la que vive y en su cultura, o si traspasa estos márgenes y se ubica en la categoría de las personas exageradamente alarmistas.
En todos los casos, el hipocondríaco es sincero y desentrañar la realidad de su sufrimiento es la manera adecuada de ayudarlo.
Explicaciones frecuentes de los dolores hipocondríacos
Se expresa en el cuerpo un conflicto psicológico.
Se convierten en dolores los que en realidad son impulsos agresivos hacia las demás personas, o ciertas necesidades de dependencia.
Las personas que los sufren suelen tener baja la autoestima, y tienen más sensibilidad que otros ante sus sensaciones internas.
Los hipocondríacos tratan de llamar la atención con sus dolores.

No todos los dolores son causados por una enfermedad:
Algunos dolores y molestias físicas pueden ser producto de las tensiones musculares.
También de malos hábitos respiratorios.
Una persona puede sentirse estresa-da, inclusive por algo que le interesa y considera positivo.
Un malestar puede ser una reacción absolutamente normal a un entorno difícil, que complica todo mucho más.
Si el ánimo está decaído, se notarán más las molestias.
Para ciertas molestias, hay que aceptar que a veces no se encuentra una explicación convincente, simplemente no sabemos por qué suceden.
Cómo superar la hipocondría
Es necesario contener las demandas excesivas de tensión y acción compulsivas que nacen como formas de escapar.

Aprender y desaprender

Técnicas para fluir con la corriente de la energía emocional.
* Respiración: el primer paso para lograr la conexión con la sabiduría es la respiración consciente, para lo cual se debe realizar la respiración dia-fragmática a fin de que el aire penetre la estática estructura del yo ficticio.
* Relajación: la tensión muscular es un factor que inhibe el flujo de corriente de la energía, de las iciones y de los sentimientos. Por eso, es funda-ntal estar relajados para practicar yoga.
* Sentimiento: este paso de la técnica requiere de i estado muy activo. No se limita a la acción de
tir, sino que es preciso experimentar activamente nuestras sensaciones, nuestra energía y nuestras emoles. Sentir en forma activa significa dirigir nuestra nción hacia cada uno de los momentos de nuestra encia, sin pensar en lo que nos está sucediendo en momento y sin emitir opiniones ni juicios sobre lo que experimentamos, conectándonos con todo nuestro verdadero ser interior.
* Permiso: en tanto no tratemos de controlar nuestra experiencia con la propia energía, estaremos en libertad para entregarnos a la ola de sentimientos, sensaciones, y energía sin ningún tipo de limitaciones. En este momento de completa libertad podemos entregarnos a la vida tal como es. Debemos permitir que el proceso se lleve a cabo sin  mas que comprenderlo.
Aprender y desaprender.
Una parte importante de la práctica del yoga que se hace sobre la colchoneta comprende un proceso de
aprendizaje y desaprendizaje, es decir, exponer y desaprender los malos hábitos de la percepción y aprender a rectificar el potencial perceptivo humano hacia nuevas formas. Durante un período extenso de práctica, este fenómeno se presenta en tres formas principales: Desarrollar los instrumentos de percepción: recibir e interpretar los mensajes del cuerpo, estar en armonía con nuestras sensaciones.
* Devolver el control consciente a los grandes centros del cerebro: no es el movimiento en sí lo que importa sino la calidad de atención que se preste a la postura. En realidad, el yoga produce cambios en el cuerpo a partir de la reeducación del cerebro. Los movimientos lentos, sin prisa, amplían la capacidad de sensación de la mente y propician el espacio para un proceso de reaprendizaje profundo.
* Penetrar en lo más profundo del cuerpo: a medida que la percepción se redefine,
aumenta la conciencia sobre todos nuestros órganos, músculos y glándulas.

Panchakarma ayurveda

Panchakarma o terapia purífícadora:
En el proceso curativo de Ayurveda ocupa un lugar destacado la terapia purificadora llamada Panchakarma, mediante la cual se pretende eliminar sustancias que producen enfermedades en el cuerpo y en el alma (ama). Tiene esta terapia tres fases características:
1. Disolver el “ama” del cuerpo con una dieta a base de sustancias oleosas y diuréticas.
2. Eliminar las sustancias impuras por medio de masajes especiales.
3. Aplicación de recubrimientos, enemas y aplicaciones de agua.
El “ama mental”, según los sabios ayurvédicos, es producto de: / Emociones negativas: enfado, miedo, autocrítica constante, codicia, resentimiento. / Tensiones psicológicas: problemas familiares o laborales, pérdida de dinero, divorcio, muerte de un ser querido. / Letargo. Inercia mental. / Ambiente nocivo. / Contacto con la negatividad de otra persona. / Formas violentas de entretenimiento.

La paranoia

El origen de la paranoia.

Una personalidad paranoide cree que los demás siempre son los enemigos. Suspicaz y desconfiado en extremo, el paranoico no llega a la enfermedad mental, pero la paranoia se puede transformar en un mal crónico y sistemático, que sin dudas atenta contra su felicidad.
Existen diferentes tipos de paranoia. La más frecuente es un trastorno psicológico interpretativo caracterizado por ideas delirantes de persecución, injusticia o celos, que evolucionan de forma progresiva con una lógica aparente. Puede tener distintos niveles de gravedad y asociarse a otras psicosis.
En la esquizofrenia paranoica, las ¡deas delirantes son aun más absurdas e incoherentes. En el caso de una personalidad paranoide, hay una predisposición a desarrollar estos trastornos, y la diferencia con la paranoia en sí es su menor intensidad. Se han elaborado dos teorías acerca de las causas de este problema. Sigmund Freud interpretó que se debe a una homosexualidad reprimida. La libido proyectada en alguien del propio sexo es inadmisible, de modo que la atracción se convierte en odio y, al comprobar que no hay motivo para ello, el paranoico piensa que el otro es quien lo odia. Según Freud, la paranoia se cura cuando la persona asume por completo su homosexualidad.
Teorías más modernas atribuyen la paranoia a un trato sádico en la infancia. De esta forma, la víctima se va llenando de resentimiento y desconfianza, lo que hace que en la edad adulta emerja el trastorno cuando se vive una situación de conflicto.