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Sutras yoga

En consecuencia, la situación existencial siempre cambiante exige una transformación radical en la mente misma, y no meramente en alguno de los aspectos de la visión del mundo nacida de avldya-khyati. Los cambios en éste o en aquel aspecto deberán permanecer necesariamente fragmentarios; nunca podrán tocar el núcleo de la cuestión. Este núcleo es la cualidad de la mente. Y, por tanto, si la transformación ha de ser real y radical, deberá tener lugar en este núcleo central. Los cambios periféricos tuvieron lugar a través de la prolongada historia del hombre. Pero dejaron totalmente intacto el punto central de la situación existencial humana. Las tensiones, la confusión, el conflicto y el caos siempre en aumento continúan inclusive hoy en día amenazando al hombre y a la vida. Sólo los “videntes” yóguicos, en el sentido de los Yoga Sutras, son quienes vieron dónde y cómo el cambio radical debe ocurrir para sacar al hombre de su aprieto suicida o criminal.

Kundalini yoga

El óctuple modo yóguico de vivir es el que ocasiona una transformación radical en la mente del hombre que está dominado por avidya-khyati. En ausencia de tal transformación radical, el hombre deberá continuar estando dominado por una visión del mundo nacida de avidya-khyati. Cualesquiera sean las facetas de maravillosa apariencia de esta visión del mundo histórica, tradicional y conformista —secular o religiosa, física o metafísica, científica o ideológica, temporal o trascendental—, ninguna de ellas le podrá permitir jamás al hombre establecer una relación vital y significativa con la situación existencial. Ocasional y erráticamente, los hombres dominados por tal visión del mundo (nacida de avidya-khyati), pueden llegar a algunos descubrimientos tácticos en éste o en aquel campo de la vida. Pero toda visión del mundo fundada en tales descubrimientos desunidos e inconexos deberá necesariamente permanecer fragmentaria y, como tal, deberá dar necesariamente por resultado tensiones, confusión, conflicto y caos que generan una amenaza siempre creciente para la sobrevivencia humana. Y esto sigue siendo así hasta hoy en día.

Yoga ashtanga

Según el criterio del Yoga, el hombre deberá optar por el modo yóguico de vivir, o permanecer en avidya-khyati, que inevitablemente le dejará, de modo repetido, en dolor y aflicción interminables, y continuará enredándole en tensiones, confusión, conflicto y caos —todo lo cual se desarrollará en una amenaza para su misma sobrevivencia en este planeta. Por tanto, el hombre deberá adoptar un modo yóguico de vivir o extinguirse como muchas especies se extinguieron en el pasado, como resultado de no lograr adaptarse a la situación existencial siempre cambiante.

Yoga pilates

Cuando esta visión del mundo conduce al hombre a una interminable aflicción, éste empieza a cuestionar la tradicional o conformista visión del mundo nacida de la consciencia condicionada. Este cuestionamiento es el que da nacimiento a la inteligencia discernitiva (viveka). Y cuando empezamos a vivir a la luz de esta inteligencia existencial, nuestro nuevo modo de vivir se desarrolla en ocho aspectos de la vida como una totalidad integral. Esto se llama astanga-Yoga o el óctuple modo yóguico de vivir. Estos ocho aspectos del moyo yóguico de vivir se enumeran en el Sutra 39. Y en los siguientes Sutras se explica, breve pero precisamente, el significado de cada uno de estos ocho aspectos.

Bikram yoga

Con el emerger de viveka (Sutra 15), o la inteligencia discernitiva, nace un estilo de vida completamente nuevo, que se llama el modo yóguico de vivir (Yoganganusthana, Sutra 28). Viveka-khyati (Sutra 26) significa visión o una visión del mundo (khyatl) nacida de viveka o inteligencia discernitiva (Sutra 15). Los hombres nacen y se educan en avidya-khyati que es la característica inherente de la corriente evolutiva de la naturaleza (prakrityapura, IV-2). Por tanto, su modo total de vivir es determinado o condicionado por avidya-khyati. Avidya-khyati es una visión o una visión del mundo en la que somos incapaces de distinguir lo real de lo ideacionai, lo fáctico de lo anhelado. Los dos se mezclan y así reina suprema la confusión sobre la vida humana. Debido a esta confusión suponemos como permanente lo que de hecho es efímero; como puro lo que de hecho es impuro; y como placentero lo que de hecho es doloroso (Sutra 5). Avidya-khyati es, pues, una visión del mundo dado vuelta en el que hay una deformación total de la realidad que existe, de la situación existencial.

Musica yoga

LA FLOR DE OCHO PETALOS DEL YOGA (1)

Sutras 26 a 29
26. Viveka-khyátiraviplavá hánopáyah
La visión nacida de la inteligencia discernitiva, que está libre de andar a la deriva en diferentes direcciones, es el modo de negar [la confusión causada por avidya].
27. Tasya saptadhá prántabhúmih prajñá
La sabiduría nacida de la inteligencia discernitiva, que es el modo de negar, se extiende hasta las siete regiones [del óctuple modo yóguico de vivir].
28. Yogángánushthánádasuddhi-kshaye jñanadíptirá viveka-khyátlh
Cuando las impurezas se eliminan por la adopción del óctuple camino del Yoga, la visión de la inteligencia discernitiva adquiere brillo extraordinario.
29. Yama-niyamá-sana-pránáyáma-pratyáhára-dháraná-dhyána-samádhayo-shtávangáni
Yama, nlyama, asana, pranayama, pratyahara, dharana, dhya-na y Samadhi son los ocho aspectos del Yoga [el modo yóguico de vivir].

La yoga

Los Sutras 23 a 25 explican que los atrapados en avidya-khyati permanecen en un mundo de ficción, ya sean muy eruditos, como se menciona en el Sutra 9 que se ocupa de abhinivesa, o muy ignorantes. Permanecen atrapados en un mundo de ilusión porque no logran ver que sanyoga (el contacto entre “quien ve” y lo “visto”) tiende existencialmente a ayudarles a descubrir su identidad existencial (Sutra 23). Tampoco logran ver el hecho de que avidya es la causa eficiente de sanyoga (Sutra 24). Pero quien ve el significado existencial de sanyoga y avidya, opta de inmediato por el Kriya Yoga, niega a avidya y halla que sanyoga no está más allí. La visión del mundo nacida de avidya y sanyoga desaparece en la
nada. De allí en adelante, “quien ve” se establece en su identidad existencial y vive en libertad total (kalvalya), como lo expresa el Sutra 25.
Los Sutras que siguen describen las características del modo yóguico de vivir que nace de la libertad, habita en la libertad y lorece en una creación siempre nueva (IV-34).

Yoga meditacion

El Sutra 22 más bien intriga. Dice que cuando la razón de ser del mundo objetivo se cumple mediante la liberación de “quien ve” de su confuso enredo con lo “visto”, el mundo desaparece de su vista. Pero continúa operando para los otros “que ven”, que permanecen enredados en experiencias comunes. Si liberación significa la destrucción del mundo objetivo para “quien ve”, ¿por qué éste continúa existiendo y cuál es la causa que esté allí? La cuestión es que lo que en realidad desaparece es la visión del mundo generada por avidya. Este es el denominado mundo objetivo. En la visión del hombre atrapado en avidya y en las tensiones nacidas de avidya, éste es el denominado mundo objetivo. Es este mundo confuso y dado vuelta el que desaparece de la vista del “que ve” y está liberado. De allí en adelante, vive en un mundo de realidad nacida de viveka-khyati. Su modo de vivir se vuelve yóguico, un momento tras otro. Este modo yóguico de vivir es descripto en los Sutras que siguen. Y su culminación o perfección es descripta en el último Sutra de la última parte.

Sutra

El Sutra 20 describe la naturaleza existencial de “quien ve”. Cuando todo el mundo, incluido el organismo humano, es producto de las tres energías de la naturaleza, ¿qué queda entonces para descripción alguna de “quien ve”? Lo que queda es la “energía de ver” que le permite al hombre percibir la naturaleza existencial del mundo observable, de lo “visto”. El “observador” y lo “observado” se implican y necesitan entre sí. Pero lo observado, lo “visto”, no puede ser “quien ve” o el observador. Todo el organismo humano es lo observado, lo “visto”. Si en este organismo no hubiera nada más que hacer, el mundo observable, la existencia en conjunto permanecería eternamente oscura e ininteligible. Pero el hecho es que es observable e inteligible. Llega a serlo a través de las experiencias, que el mundo le ofrece al hombre. Y cuando las experiencias confunden la mente, el hombre tiene que hallar una salida. La salida la ofrece la percepción pura, la energía de la visión pura (drisimatra). Esta energía opera naturalmente a través de las experiencias (pratyaya). Y cuando las experiencias confunden a la mente, esta última ha de liberarse de los movimientos ideacionales electivos, que yacen en el fondo de toda confusión. La disciplina del Yoga ocasiona esto. La visión en estado de Yoga revela que el mundo observable entero existe para liberar a “quien ve” de su enredo confuso con lo “visto” (Sutra 21).

Yoga

La palabra apavarga es un compuesto de varga con el prefijo apa. Apa significa “lejos de”. La palabra varga deriva de la raíz vrj que significa “elegir”. También tiene otros significados; pero no son propios de aquí. Por tanto, apavarga significa un “movimiento lejos de elegir”. Bhoga es invariablemente un producto de la tendencia a elegir, que da por resultado gustos y disgustos insitos. La expresión bhogapavargartha significa, pues, que el mundo objetivo y observable (lo “visto”) existe para ofrecer experiencias (bhoga) al hombre, y a través de bhoga, liberarle de todas las tensiones, confusión, conflicto y caos —un movimiento generado por bhoga. Apavarga significa, pues, un movimiento lejos de bhoga, lejos de la tendencia a elegir, que da por resultado bhoga.
El Sutra 19 dice que drsya o lo “visto” o los objetos del mundo, son únicos o no únicos, y tienen señales visibles por las que se los puede identificar, o son sin tales señales. Esta es, asimismo, una expresión del hecho nacido de la percepción que se liberó de tensiones.