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Tratamiento de la Anorexia Nerviosa

Tratamiento de la Anorexia Nerviosa

Distintos enfoques:
Desde el pensamiento NEOPSI-CODINAMICO, describe la anorexia nerviosa aclarando que no es que estas pacientes carezcan de apetito, sino deliberadamente restringen su ingesta con el objeto de que la delgadez extrema las protega del terror a engordar.
El trastorno psicológico se vincula a déficit básicos en el sentido del sí-mismo, de la identidad y del funcionamiento autónomo. Así, esta psicoterapia se orienta hacia lo que llama los antecedentes de la enfermedad, que tendrían como corolario un trastorno del desarrollo.
Desde el modelo COGNITIVO-CONDUCTUAL se relaciona pensamiento, emoción y comportamiento manifiesto, y el tratamiento consiste básicamente en hacer que el paciente examine la validez de sus creencias en el presente. Los procesos cognitivos más frecuentes (la abstracción selectiva, sobregeneralización, manigificación, pensamiento dicotómico, personalización y pensamiento supersticioso) son examinados cuidadosamente, definidos y luego cada uno es sistemáticamente cuestionado a fin de modificar los pensamientos y supuestos automáticos.
En cuanto al modelo SISTÉMICO propone la terapia familiar estructural para el tratamiento de la anorexia nerviosa. El objetivo ulterior del tratamiento es modificar la estructura familiar disfuncional que organiza las transacciones de sus miembros. Las características más frecuentes de organización y funcionamiento de estas familias suele ser el aglutinamiento, la sobreprotección, la rigidez, la evitación del conflicto, e involucrar al hijo en el conflicto parental. Con respecto a la TERAPIA DE GRUPO, señala que e pesar de la recuperación de peso la anoréxica suele permanecer retraída, ansiosa, rígida, preocupada por el peso y la comida, y tiene gran dificultad expresar sus sentimientos. Estos pacientes, aun cuando parezcan socialmente competentes, están tan limitados en su capacidad de establecer relaciones sociales significativas, que con frecuencia no pueden beneficiarse del grupo.

 

Psicología transpersonal

Psicología transpersonal. La psicología transpersonal surge en el mundo occidental con Charles Tart y actualmente encuentra en Ken Wilber su máximo expositor teórico. Otro referente obligatorio es Groff, así como Fierre Weill. En los Estados Unidos la Universidad John F. Kennedy dicta cursos de psicología transpersonal. En nuestro país los psicólogos transpersonales se reúnen en el Colegio de Profesionales en Psicología Transpersonal de la República Argentina, que preside el doctor Leonardo Maldonado. La carrera de psicólogo transpersonal en el Instituto de Psicología Transpersonal de Buenos Aires, dependiente de dicho colegio profesional, es de tres años y posee un nivel terciario.

Fundamentos y objetivos direccionales de la carrera de psicología transpersonal
• Expandir el campo de la investigación psicológica para incluir dimensiones de la experiencia y del comportamiento humano que se asocian a la salud; psíquica, física y espiritual.
• Propender a la no pérdida de la espiritualidad del hombre moderno, factor significativo en la peligrosa crisis global presente que amenaza la supervivencia de la humanidad y de la vida toda en este planeta.

• Ofrecer apoyo a la gente que sufre crisis de apertura espiritual y crear circunstancias en que pueda comprenderse plenamente el potencial positivo de esos estados.
• Revaluar la convergencia entre los avances revolucionarios de la ciencia moderna y la visión del mundo de las escuelas espirituales.
• Explorar los estados visionarios de los trances extáticos de los chamanes o exorcistas o las revelaciones de los grandes religiosos, los profetas y los maestros espirituales, como complemento importante en el amplio espectro de los estados de conciencia no ordinarios y valiosa información del yo y la realidad.
• Elevar al hombre a un nuevo nivel de conciencia o surgimiento espiritual.

Alcanzar la salud psicofísica

¿Sirven los medicamentos?.

Aunque la medicina occidental es capaz de tratar todas las dolencias psicosomáticas, en la mayoría de los casos no encuentra una solución definitiva.
El problema es, una vez más, que se atacan los síntomas y no los orígenes. Sin embargo, los medicamentos poseen una doble acción. Una es farmacológica y combate los desajustes del organismo; la segunda es sugestiva y puede ser útil para la mente.
Este efecto placebo puede ser importante a la hora de eliminar el síntoma pero también para tranquilizar al paciente acerca de algunos trastornos psíquicos. Sin embargo, con el correr del tiempo, el placebo deja de surtir efecto.

CLAVES DE PENSAMIENTO PARA ALCANZAR LA SALUD PSICOFÍSICA
Esconder las emociones puede ser el germen inicial de una enfermedad psico-somática. Por el contrario, reconocerlas y comprender por qué las tenemos es un paso para que el cuerpo no se vea afectado por la tristeza, el estrés o la ansiedad.
Un cambio de actitud es suficiente para no caer en una patología de este tipo. Para eso, algunas claves son:
• Expresesus sentimientos.Si elestrés, la tristeza, la ansiedad o la angustia aparecen, es importante dejarlos salir. Guardarlos dentro puede afectar al cuerpo. Deje que las personas más allegadas sepan cuando hay algo que le está molestando. Sin embargo, tenga en cuenta que sus familiares y amigos pueden no ser capaces de ayudarlo apropiadamente. Busque la contención de un psicólogo o de un consejero espiritual.
• Equilibre su vida. Gran parte de las enfermedades psicosomáticas aparecen cuando nos obsesionamos por problemas en el trabajo o por conflictos familiares. No deje que su vida gire en torno a estas situaciones. Esto no significa que usted tenga que fingir que está feliz cuando en realidad siente angustia, sino que debe tratar de enfocarse en las cosas positivas de la vida. La idea es no centrarse en los sentimientos negativos, sino equilibrar su vida con aquello que lo hace feliz.
Algunas investigaciones demostraron que tener una actitud positiva puede mejorar la calidad de vida y afectar positivamente la salud. La clave está en darse tiempo para disfrutar.
• Relájese. La meditación y otros métodos de relajación son ideales para alcanzar el equilibrio de las emociones. Practicar yoga o tai chi no sólo será bueno para la mente, sino también para mejorar la salud integral del cuerpo.
• Cuide su forma de vivir. La salud emocional no puede alcanzarse de la mano de los malos hábitos. Para que las emociones no lo enfermen, cuide su cuerpo haciendo ejercicio regularmente y alimentándose en forma sana.

La enfermedad psicosomática

TODO ESTÁ EN LA MENTE:
Siempre que existen síntomas de somatización hay un trastorno psíquico. El problema es que pocas veces el paciente se da cuenta de esa relación. De hecho, en ocasiones ni siquiera hay una verdadera noción del problema psíquico, de manera que resulta muy difícil prevenir la aparición de los trastornos físicos. Esto suele ocurrir, por ejemplo, con las personas que se embarcan en una vida agitada por los negocios y que sólo cuando sufren un infarto descubren que vivían en el caos.
El origen psicológico de una enfermedad no resta importancia al problema. De hecho, una enfermedad psicosomática puede ser tan perjudicial para la salud como los trastornos por microorganismos, nutrición o desequilibrios metabólicos.
La medicina occidental tiende a resolver los síntomas sin atender a la causa. Por esa razón, en la mayoría de los casos, las enfermedades psicosomáticas se repiten a lo largo del tiempo: si no se resuelve la causa, la respuesta física reaparece. Los estados emocionales negativos pueden contribuir de dos maneras a la enfermedad física: produciendo síntomas directos, como dolores de cabeza y problemas digestivos, o debilitando las defensas de modo que el organismo se vuelva más propenso a ser atacado por agentes infecciosos. En este segundo caso, es probable que sea más costoso superar la enfermedad que en circunstancias normales. Del mismo modo, es usual que la misma enfermedad reaparezca varias veces.
CÓMO RECONOCERLAS:
Una persona angustiada puede sentir un ahogo repentino y pasajero. Pero cuando esa angustia se vuelve cotidiana y da lugar a la depresión, el ahogo será constante y ocasionará problemas respiratorios. El asma, por ejemplo, puede ser un síntoma típico de la depresión y, sin dudas, es una enfermedad psicosomática.

• Una característica que define a este tipo de patologías es que se da con síntomas físicos crónicos o que aparecen y desaparecen de manera periódica sin que ningún tratamiento médico logre mejorarlos.
• También puede suceder que esos síntomas se eliminen utilizando la medicina pero que, al cabo de pocos tiempos, surjan otros. Estas circunstancias indican que existe algún conflicto no resuelto de origen emocional.

EL TRATAMIENTO ADECUADO:
Es claro que una enfermedad psicosomática no puede tratarse sólo desde un punto de vista farmacológico. Los medicamentos podrán eliminar los síntomas pero de ninguna manera las causas. De manera que el tratamiento adecuado en estos casos es abordar la enfermedad desde una perspectiva médico-psíquica que permita atacar la disfuncíón teniendo en cuenta el origen orgánico y psicológico del cuadro.
MEDICINA + PSICOTERAPIA.

Mientras se resuelven los síntomas por medio de medicamentos u otros tratamientos indicados en cada caso, es necesario realizar una psicoterapia que, paulatinamente, vaya creando las condiciones mentales necesarias para eliminar el origen de la patología y evitar una reaparición de los síntomas. El tratamiento psicológico a menudo es individual pero en ocasiones puede ser familiar.

Sobre las enfermedades psicosomaticas

Enfermedades psicosomáticas.
Cuando la mente lastima al cuerpo.
Por María de los Santos Vescio.
El estrés, la angustia, la tristeza o la depresión pueden generar problemas físicos. No se trata de males menores: las emociones que enferman pueden desencadenar desde asma hasta infartos
de miocardio. Atender los conflictos de la mente es el único remedio posible. Cada vez se oye hablar con más fuerza de la relación que existe entre la mente y el cuerpo. Si antes las enfermedades eran siempre consideradas como la aparición de un agente externo que llegaba para ocasionar desperfectos en el organismo, hoy la ciencia ha demostrado que no siempre es así.
Dentro del marco de una enfermedad in-teractúan factores orgánicos y psicológicos. En muchas, sin embargo, son estos últimos los que determinan su aparición. Cuando es así, se las denomina “enfermedades psicosomáticas”. Son muy frecuentes.

PADECER LA VIDA.
Para algunos psicólogos, las personas que padecen enfermedades psicosomáticas presentan una personalidad infantil que reacciona ante un conflicto directamente con el cuerpo, sin que medie el pensamiento. Estas personas no pueden elaborar psíquicamente un conflicto y deben hacerlo a través de una descarga física. Así, en lugar de tener miedo pueden presentar palpitaciones, acidez en lugar de rabia o aumento del apetito en reemplazo de la angustia. No es su mente la que reacciona ante las situaciones conectivas que se presentan en sus vidas sino su cuerpo el que acusa el recibo.
Nuestra forma de ver el mundo influye sobre nuestro organismo.
Las personas ansiosas, por ejemplo, pueden experimentar dolor de estómago o de cabeza, tensión muscular, enfermedades infecciosas o enfermedades respiratorias. Quienes padecen depresión se caracterizan por su incapacidad de enfrentarse ante las situaciones con-flictivas de la vida. En estos casos, la so-matización da lugar a enfermedades crónicas.