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¿El dinero hace la felicidad?

¿EL DINERO HACE LA FELICIDAD?
Se han publicado varios estudios que intentaban encontrar una relación entre la riqueza y el bienestar subjetivo de las personas: la mayoría coinciden en los beneficios sólo marginales del dinero.
El dinero no lo es todo. Actualmente, se baraja la hipótesis de que el dinero no proporciona un bienestar continuado, aunque, en circunstancias difíciles, puede permitir comprar algunos bienes o servicios para amortiguar las dificultades. Es lo que sucede, por ejemplo, cuando hay una enfermedad que puede ser tratada con un costoso tratamiento. De qué depende nuestro bienestar
Nuestro bienestar es directamente proporcional al grado de satisfacción de nuestras necesidades y al nivel de percepción de nuestras amenazas. En función de estas relaciones, podemos hablar de bienestar. Nos lanzamos a la vida con unos impulsos primarios que se encuentran impresos en nuestra esencia de mamíferos homínidos. Durante las primeras etapas del viaje aprendemos otros impulsos que nos gratifican o nos permiten evitar la ansiedad. Por último, libramos batallas ante situaciones estresantes, ya sea porque tratamos de sortearlas, o porque no encontramos frente a ellas y debemos reaccionar.

El viaje de nuestra vida

¿Quién domina su vida?
La respuesta a esta pregunta propone una reflexión profunda. Vivir adueñados de la propia vida es estar convencidos de que quien nos guía diariamente es nuestro interior.
• Cuando se levanta, ¿reniega de sus planes o siente dicha por los pianes que encarará cada día?
• Cuando llega a su trabajo, ¿se aboca a su tarea inmediatamente o se toma unos momentos para prepararse un café o saludar al resto del equipo?

Durante la jornada, ¿Hace cosas para sentirse bien o sólo mira el reloj y cuenta las horas que faltan?
• Cuando regresa  al  hogar ¿come rápidamente y mira televisión o se cambia de ropa para sentir comodidad y se prepara un aperitivo, etc?
Al acostarse, tras un día de observar sus comportamientos habituales, pregúntese y responda con sinceridad: ¿es dueño de su vida? ¿Qué debería modificar para comenzar a serlo?

Doctrina del budismo

La cuarta verdad del budismo es el camino de los ocho elementos. Este camino no es uno que podamos tomar para ir de un punto a otro, sino que, en el mismo momento en que comenzamos a recorrerlo, lo percibimos en su totalidad. Sin embargo, a cada paso que damos podemos seguir un conocimiento más profundo. El primero de los ocho elementos de este recorrido es la perspectiva recta. Según Buda, mantener una idea determinada es como congelar la realidad, intentar encerrar el mundo en el pensamiento. No hay que dejarse atrapar por una perspectiva en particular, es decir, no hay que encerrarse en ideas, conceptos, creencias u opiniones. La forma correcta de ver la realidad es tal cual es. La intención recta es el segundo elemento. Se trata, simplemente, de la voluntad de llegar a la iluminación. Despertar está en cada uno, no en un maestro o una filosofía. El siguiente elemento del camino es la palabra recta. Su forma más obvia es dejar de mentir. Al abandonar la verdad, la mente se altera demasiado, perdiendo el aquí y ahora. Pero palabra recta también quiere decir no hablar en forma ordinaria ni hablar mal de los demás, evitando también las conversaciones insus tanciales. Regodearse en la trivialidad, en la calumnia o en la fantasía, no conduce al despertar.
La acción recta es el cuarto elemento. Se trata del modo de actuar que proviene de una mente sin trabas, que no está predi-señada por estructuras mentales rígidas. El quinto elemento es el medio de vida recto. El budismo ofrece una guía para ayudarnos a despertar, para ver en qué forma podemos ganarnos la vida a fin de que ésta promueva la apertura, la intuición, la honestidad y la armonía.
El esfuerzo recto, el sexto elemento del camino, es un compromiso consciente y continuo con cada momento. Es el abandono voluntario de nuestra mentalidad fragmentada y de nuestro pensamiento dualista. Nada es bueno o malo, inmoral o moral. Si el estado mental se mantiene momento a momento comprometido, se »1 alcanza el siguiente elemento: la atención recta. Esto significa no olvidar cuál es nuestro auténtico problema: el duhkha. El último elemento del camino es la meditación recta, que consiste en preparar la mente de modo tal que se centre y esté alerta. Es aquí donde entra en juego la práctica.
Ninguna de estas verdades son dogmas de te. Ninguno de estos elementos son mandamientos. Cada uno debe adoptarlos en su vida diaria y comprobar si conducen o no al despertar. El budismo siempre es ver, nunca creer.

Verdades del budismo

La segunda verdad del budismo es el origen del duhkha. El sufrimiento o la insatisfacción surgen del anhelo de apresar nuestro objeto de deseo; ese anhelo se manifiesta en tres formas diferentes: el deseo sensual, que incluye sensaciones físicas y mentales placenteras y estimulantes; el ansia de la existencia, que consiste en la voluntad de seguir viviendo para siempre; y el anhelo de librarnos de este mundo de dolor y aflicción. Prácticamente todos los males de la humanidad provienen de estas tres formas de anhelo.
El hombre desconoce la naturaleza de la realidad. La mente tiende a inclinarse en una u otra dirección porque, desde la ignorancia, ve algo y desea tenerlo. Definimos lo que queremos o no como algo separado de nosotros. En la mente iluminada no existe esta definición. El dolor está asociado a la elección. En cuanto debemos elegir, la mente enferma. Pero la verdadera libertad no reside en poder elegir, sino en encontrar una vida en la cual las elecciones sean pocas.

Reglas para alcanzar el exito

Diez llaves para convertir el cambio en una usina de éxito
Existen diez llaves que nos permiten abrir las puertas de una nueva vida. Debemos pensar cuál de ellas nos falta para saber dónde va a Saquear el espíritu del cambio.
1. Presión para lograr el cambio: Sin presión para lograr el cambio, habrá poca acción. La baja prioridad hará fracasar el intento.
2. Una mirada clara sobre el estado de la realidad: Si no
sabemos donde estamos parados, iniciaremos rápidamente la marcha y nos perderemos en el camino, para quedarnos sin nada.
3. Una acción compartida para ejercer la transformación: La vida es un hecho solidario. Si no logramos acciones compartidas que beneficien a muchos y no perjudiquen a demasiados, estaremos alimentando un seguro fracaso. Ningún éxito individual es posible sin un triunfo colectivo.
4. Capacidad operativa para el cambio: Sin capacidad operativa se actúa con ansiedad y se consigue una segura frustración.
5. Ganas: Estar convencidos del paso a seguir. El deseo es un motor imparable, sin él se hace todo cuesta arriba.
6. Orden: Los esfuerzos desordenados generalmente tienen comienzos en falso y finales poco felices.
7. Creatividad: Sin ingenio es imposible la transformación. Todo cambio requiere algo de poesía en su corazón. Un escultor frente a un pedazo de piedra necesita algo más que un cincel y manos para convertirlo en una obra de arte.
8. Paciencia: Nada bueno se hace en contra de los relojes. Es imposible hacer crecer una planta tirando de su tallo hacia arriba.
9. Visión de futuro: Ningún cambio tiene sentido en el corto plazo. En el ajedrez gana quien sabe proyectar hacia adelante, quien sabe ver lo que vendrá, y mueve las piezas en ese sentido, triunfa quien sabe perder piezas para ganar la partida.
10. Coraje: La audacia es un ingrediente esencial para el cambio. Vencer la inercia, la modorra o la comodidad con valentía es parte de la transformación más profunda.

Pasos para alcanzar el exito

Cómo alcanzar el éxito desde la transformación interior.

No hay que temerle a los cambios, porque toda transformación significa un crecimiento. Desde el hecho más insignificante de la vida cotidiana hasta la decisión más trascendente pueden ser el comienzo de una nueva etapa. Los tiempos turbulentos que nos tocan vivir exigen, cada vez más, aptitud y actitud para el cambio. Debemos adaptarnos al ritmo de las repentinas metamorfosis a las que nos somete el mundo para poder mejorar nuestra calidad de vida. Diez preguntas para empezar a modelar el cambio
Para que el cambio sea efectivo y eficaz debe ser consciente y seguir un proceso premeditado, si no se convertirá en una caótica mutación de situaciones, sin fundamentos ni futuro. El primer paso que debe emprender el protagonista del cambio es interrogarse a sí mismo sobre las características del escenario en que se maneja:
1. ¿Cómo es mi realidad?
2. ¿Qué imagen tienen de mí los que me rodean?
3. ¿Cómo se sienten conmigo los demás?
4. ¿Qué cosas no me gustan de mí?
5. ¿A dónde quiero llegar?
6. ¿Qué necesito?
7. ¿Lograré un futuro mejor?

8. ¿Conozco lo mejor de mis recursos?

9. ¿Tengo un plan para el cambio?

10. ¿Creo en mí?
Cuando logramos responder a estas diez preguntas, comenzamos a descubrir con claridad la naturaleza del cambio que queremos desarrollar. Si sabemos qué necesitamos, debemos buscar las herramientas para lograrlo.

Conocimiento y libertad

Carlos Castaneda: “Existen muchas más cosas en el mundo que las que normalmente conocemos”.
En su obra, Castañeda propone como requisito previo a todo conocimiento una vida disciplinada, una vida con corazón.
Caños Castañeda era un estudiante de antropología de la Universidad de California que, en un viaje para obtener información sobre el uso de las plantas medicinales y psicotrópicas en el sudoeste de los Estados Unidos, conoce al mítico Don Juan, un viejo indio mejicano que se convierte en su maestro. Así, Castañeda atraviesa una serie de etapas de aprendizaje que le harán verse desde otra dimensión de conciencia, recorriendo el camino del guerrero hasta convertirse en un hombre de conocimiento, es decir en nagual.
Don Juan le enseña a Castañeda dos caminos para alcanzar el estado de conocimiento y libertad: el arte de ensoñar (transformación de los sueños ordinarios en una conciencia controlada mediante la atención) y el arte de acechar (que posibilita no perder nunca el centro de equilibrio, utilizando un mínimo de energía en cada situación).
Otro de los principios fundamentales es el de la recapitulación, el detallado recuerdo de los eventos de los cuales hemos sido protagonistas en nuestra historia personal. Así lo aclaraba Castañeda:
“En primer lugar hay que hacer una lista de todas las personas que uno ha conocido a lo largo de toda la vida, una lista de todos aquellos que de una u otra manera nos han forzado a poner el ego sobre la mesa. Debemos traer de vuelta a todos los que han colaborado para que entremos en ese juego de ‘me quieren o no me quieren’. Juego que no es otra cosa que un vivir volcados sobre nosotros mismos. Se van trayendo cuidadosamente las imágenes y se van fijando frente a uno; luego, con un movimiento de cabeza de derecha a izquierda, se sopla cada una de la imágenes como si las barriésemos de nuestra visión. El aliento es mágico. Uno se despoja de todo. Entonces, sólo queda la tarea: la tarea en toda su simpleza, pureza y crudeza”.
Para Don Juan, el ser humano es importante y central. Al no separarlo del mundo de la naturaleza, lo que hace es devolverlo a una posición digna y mágica.
“Hemos de comprender que existen muchas más cosas en el mundo que las que normalmente reconocemos. Nos han enseñado cómo ver y entender el mundo… Para mí, la forma de vivir —el camino del corazón— no es la introspección o la trascendencia ‘mística’, sino la presencia en el mundo, para romper con la certeza de que el mundo es de la forma que siempre nos han enseñado. Se debe aprender una nueva descripción del mundo —en mi caso, la brujería— y luego mantenerlos a ambos, el viejo y el nuevo, juntos. Entonces puede percibirse que ninguna de las descripciones es definitiva. Entonces se detiene el mundo y se ve. Nos quedamos con lo que maravilla. La verdadera maravilla de ver al mundo sin interpretación”.
A través de Don Juan, reconocemos la existencia de dos mundos, a partir de dos niveles diferentes de percepción: el tonal o mundo de la percepción ordinaria, que se sostiene gracias al desnate del primer anillo de poder; y el nagua] o mundo de la percepción no ordinaria, donde el guerrero pretende alcanzar la libertad de espíritu. Castañeda así lo entiende:
“Cada vez que queremos llegar a algún sitio, necesitamos un mapa con puntos de referencia claros para no perdernos. No encontramos nada sin un mapa. En vez de lo que hay que ver, terminamos viendo el mapa que llevamos dentro. Cortar constantemente los lazos que nos conducen a los puntos de referencia conocidos es la última enseñanza de Donjuán”.

La nueva sociedad

“Sólo puede crearse una nueva sociedad si ocurre un cambio profundo en el corazón humano “.
Fromm nació en 1900 y fue educado en un ambiente muy religioso, propio de una familia judía de muy buena posición económica. Pero a los veintiséis años abandonó sus creencias religiosas y se enroló en la actualmente llamada Escuela de Frank-furt, para posteriormente radicarse en Estados Unidos. Psicoanaista brillante, es autor de dos libros fundamentales para el pensamiento fe] ^íglo XX: El miedo a la libertad y El arre de amar.
“Sólo puede crearse una nueva sociedad si ocurre un cambio pro-rundo en el corazón humano”, no dudó en aclarar, y que esa nueva sociedad tendrá que alentar el surgimiento de un nuevo ser humano y de una nueva conciencia, cuyos rasgos salientes serían:

Una fuerte disposición a renunciar a todas las formas del tener, para poder ser en una forma plena
Tener seguridad y confianza basadas en la fe de lo que uno es.
Dejar de lado el deseo de poseer y dominar al mundo, y solidarizarnos con lo que nos rodea.
Donde uno se encuentra, se está plenamente presente.
Sentir alegría en dar y compartir, no en acumular y explotar.
Respetar y amar la vida en todas sus n utnifestaciones.
El ser humano no necesita engaños ni falsos ídolos.
Sentirla unión con la vida.
anunciara las absurdas metas de conquistar o someter a la naturaleza.
Colaborar y comprender a la naturaleza, en vez de explotarla, violarla y destruirla.
El pleno desarrollo del ser humano es la meta suprema de la vida.
Al no desarrollarse el ser humano, crea el mal y la destrucción.
Ser feliz en la vida, más allá de los logros materiales.

Crecimiento humano espiritual

Wilhem Reich: “¿Amor, trabajo y conocimiento son las fuentes de nuestra vida, y también deberían gobernarla”.
Discípulo genial de Sigmund Freud, durante mucho tiempo los psicoanalistas lo criticaron ferozmente por tratar el tabú económico, mientras los marxistas lo atacaban por tratar el tabú sexual. A él no le importó y afirmó: “No puede haber salud mental en una sociedad enferma”.
En 1957 murió a los sesenta años en una cárcel de Pensilvania, donde estaba preso por no querer someterse a una ley que consideraba absurda. Antes lo habían perseguido los nazis en Europa.
En 1948 este visionario escribió: “Esta es nuestra gran obligación: capacitar al animal humano para que acepte la naturaleza que existe dentro de él, para que deje de escapar de ella y goce de lo que ahora tanto teme”. Reich fue el primer hombre de ciencia que entendió cabalmente la unidad de cuerpo y mente, siendo el antecedente de las actuales técnicas de crecimiento personal. Inspirador de la revolución sexual y de la efervescencia estudiantil del Mayo Francés, al final de su vida extendió el campo de sus investigaciones a la física, la astronomía y la biología.
Sus grandes contribuciones al concepto de nueva conciencia fueron su convicción de que el ser humano debe disfrutar sin miedo las sensaciones corporales y, fundamentalmente, la seguridad de que encontraremos la vida plena que merecemos.
Reich entendía que desde siempre reprimimos nuestros deseos y sensaciones naturales, y que ésa es la causa de las mezquindades y maldades del mundo. A esto lo llamó plaga emocional.
“La plaga rabiará como nunca lo había hecho. Sin embargo una vez arrastrada al aire libre y a plena luz del día, la funesta producción de maldades y perversidades a través de todos los tiempos empezará a esfumarse paulatinamente. Y en la misma medida, la Vida empezará a avanzar.
“No hay que preocuparse por los caminos que tomará la Vida durante su existencia futura. Una vez que esté liberada del crónico asesinato de Cristo, elegirá lo que sea bueno para sí misma, y su propia experiencia le enseñará lo que deba abandonar. La Vida es productiva, es flexible, es decente.
“Está claro que en ningún caso la Vida elegirá una forma de existencia que sea anti-Vida, que esté en contra de los niños, de la verdad, del deleite de vivir feliz, de la rectitud o del pleno desarrollo de la iniciativa innata en cada portador de la alegría de la Vida. Dejar que la Vida corra libremente, sin que se lo impidan las distorsiones que la vuelven horrible y asesina, será el primer paso hacia la libertad y la paz en la Tierra.
“Surgirá un nuevo tipo de hombre que transmitirá sus nuevas cualidades, las de la Vida no reprimida, a sus hijos y a los hijos de sus hijos.
“Todavía no ha habido cultura ni civilización. Sólo está empezando a entrar en la escena social. Es el principio del fin del crónico asesinato de Cristo”.

La nueva conciencia

La nueva conciencia: Plenitud y equilibrio personal para un nuevo planeta.

Un mundo en el que se hacen realidad valores tales como justicia, verdad, belleza, bondad y plenitud es el que el ser humano no se ha cansado de buscar a lo largo de la historia. Una era que permita una nueva conciencia que abarque no solamente el ansia de superarnos y potenciarnos en lo personal, sino que nos permita también concretar una visión integra-dora del planeta que habitamos, amenazado de muerte por los desequilibrios ecológicos y por nuestra irresponsable forma de vida.
Somos parte y dependemos de nuestro entorno y parecemos empeñados en olvidarlo. Así lo demuestran la auto-destrucción impuesta a través del agujero en la capa de ozono, el efecto invernadero, la contaminación de los ríos y mares, y tantos otros problemas que son verdaderas bombas de tiempo sobre nuestra existencia.
Ante estas amenazas, el camino de la plenitud y del equilibrio personal para lograr crear un nuevo planeta se presenta como la única vía para alcanzar un futuro viable. Esto es la nueva conciencia: contemplar al mundo de una manera distinta para totalizar una visión integradora entre intereses individuales y sociales, que nos permita concretar una vida superior.
La encrucijada actual:
Este informe especial sobre la nueva conciencia intenta reflejar la encrucijada actual del planeta y las tendencias que se configuran para hacer posible un mundo nuevo.
Los aportes de los pensadores que ya han comenzado ese viaje espiritual pueden tener diferencias entre sí, pero todos se unen en la profunda convicción de que es posible transformarnos en personas más plenamente humanas que puedan vivir en armonía con lo que nos rodea.
Cuando se haya logrado un número suficiente de personas que hayan iniciado ese viaje, no será necesario cambiar el mundo: ya estará cambiado.
La especie humana, tal vez, está pasando por una situación semejante a la de los animales marinos de hace millones de años, que emergiendo de las aguas comenzaron su tránsito hacia la vida anfibia y terrestre.
Al igual que esos peces que nunca conocieron la superficie, nos parece imposible que haya otro ámbito que no sean las aguas, desestimando como absurdas las posibilidades de que existan una atmósfera y tierra firme. Pero ese mundo existe a pesar de nuestra negación. Así nos sucede con los pensadores de la nueva conciencia, cuyas propuestas esperan, de una vez por todas, ser asumidas como propias por la humanidad.