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Alcanzar la salud psicofísica

¿Sirven los medicamentos?.

Aunque la medicina occidental es capaz de tratar todas las dolencias psicosomáticas, en la mayoría de los casos no encuentra una solución definitiva.
El problema es, una vez más, que se atacan los síntomas y no los orígenes. Sin embargo, los medicamentos poseen una doble acción. Una es farmacológica y combate los desajustes del organismo; la segunda es sugestiva y puede ser útil para la mente.
Este efecto placebo puede ser importante a la hora de eliminar el síntoma pero también para tranquilizar al paciente acerca de algunos trastornos psíquicos. Sin embargo, con el correr del tiempo, el placebo deja de surtir efecto.

CLAVES DE PENSAMIENTO PARA ALCANZAR LA SALUD PSICOFÍSICA
Esconder las emociones puede ser el germen inicial de una enfermedad psico-somática. Por el contrario, reconocerlas y comprender por qué las tenemos es un paso para que el cuerpo no se vea afectado por la tristeza, el estrés o la ansiedad.
Un cambio de actitud es suficiente para no caer en una patología de este tipo. Para eso, algunas claves son:
• Expresesus sentimientos.Si elestrés, la tristeza, la ansiedad o la angustia aparecen, es importante dejarlos salir. Guardarlos dentro puede afectar al cuerpo. Deje que las personas más allegadas sepan cuando hay algo que le está molestando. Sin embargo, tenga en cuenta que sus familiares y amigos pueden no ser capaces de ayudarlo apropiadamente. Busque la contención de un psicólogo o de un consejero espiritual.
• Equilibre su vida. Gran parte de las enfermedades psicosomáticas aparecen cuando nos obsesionamos por problemas en el trabajo o por conflictos familiares. No deje que su vida gire en torno a estas situaciones. Esto no significa que usted tenga que fingir que está feliz cuando en realidad siente angustia, sino que debe tratar de enfocarse en las cosas positivas de la vida. La idea es no centrarse en los sentimientos negativos, sino equilibrar su vida con aquello que lo hace feliz.
Algunas investigaciones demostraron que tener una actitud positiva puede mejorar la calidad de vida y afectar positivamente la salud. La clave está en darse tiempo para disfrutar.
• Relájese. La meditación y otros métodos de relajación son ideales para alcanzar el equilibrio de las emociones. Practicar yoga o tai chi no sólo será bueno para la mente, sino también para mejorar la salud integral del cuerpo.
• Cuide su forma de vivir. La salud emocional no puede alcanzarse de la mano de los malos hábitos. Para que las emociones no lo enfermen, cuide su cuerpo haciendo ejercicio regularmente y alimentándose en forma sana.

Deseo sexual

Cómo reavivar el deseo sexual:
La disminución del deseo sexual se instala en silencio, di simuladamente en más de una pareja. Encontrar su remedio radica, en primer lugar, en no aceptar esta situación como algo normal, fruto de los años de i sino de poner manos a la obra.
Utilice su creatividad también en el amor.

• No olvide zonas erógenas. B naüuietito del cabello, el lóbulo de la
oreja, tas acnés u otras zonas de b cara ye) área alrededor del ombligo suelen ser zonas erógenas olvidadas. Présteles mayor atención.
• Hable con su pareja. Que ambos admitan que “algo” pasa es un paso reportante. Hablar del tema puede ser el principio de nuevas propuestas, nuevos juegos sexuales o fantasías que quizás nunca se animaron a llevar
adelante… hasta ahora.

Significados de los sueños

Una terapia onírica.

Adriana F., de Capital, de 33 años, soltera y con un problema de lenguaje (tartamudez), me cuenta un sueño que aparece frecuentemente. Es un sueño donde ella cada vez que va a tomar un medio de transporte, ya sea tren o colectivo, lo pierde y se queda sola en la parada. También me comenta lo siguiente: “Voy al colegio (Adriana estudia el secundario para adultos) y cuando llego a la clase, no hay nadie, ni la profesora, ni mis compañeros, la puerta está cerrada y no puedo entrar, después me despierto muy angustiada y no sé por qué”.
Adriana, me parece que sos una persona que se siente muv sola, que has tenido muchas pérdidas en tu vida, ya sea afectivas o económicas, quizás embarazos no llegados a término. Tu sensación es que nunca vas a poder tener nada, porque siempre llegas tarde (perdés el colectivo, etc.) y no encontrás nada. También sentís que cualquier esfuerzo que haces está condenado al fracaso (aula vacía). Quizás tengas que repasar tu vida y pensar que podes ser vos misma la que “pierde el tren”, la que no se permite triunfar o tener éxito en cualquier aspecto de tu vida. Tal vez eso sea producto de algún mandato familiar o alguna experiencia traumática anterior. Te metes, sin darte cuenta, en situaciones en las cuales sabes inconscientemente que vas al fracaso, y lo volvés a repetir, como en tus sueños.
El sueño de Adriana es un sueño recurrente, con el que soñamos a lo largo de nuestras vidas, a veces con ligeras variantes, pero esencialmente similares. Este tipo de sueño, que tiene la particularidad de repetirse, nos está señalando errores que cometemos en nuestra vida cotidiana y que nos dañan, errores que no percibimos y volvemos a repetir en conductas similares, por ejemplo buscar siempre el mismo tipo de pareja o trabajo, prestar dinero sabiendo que nunca lo vamos a recuperar, etc. En general nos convencemos diciéndonos: “Esta vez es distinta, no me voy a equivocar, no voy a fracasar”, y lamentablemente no es así, solamente nos engañamos a nosotros mismos. Si prestamos atención a estos sueños e intentamos entenderlos, veremos que nuestro inconsciente nos está avisando que algo nos pasa, y no queremos escucharlo. Es como si sonara continuamente un teléfono, y nunca nos decidimos a levantar el tubo.
Otro sueño recurrente muy común es soñar que volvemos a nuestra casa de la infancia, en la que dejamos algo sin resolver, como una cuenta pendiente. Vemos esta casa con variantes, a veces es en la que vivimos con otras personas (ex maridos) o con nuestros padres o sustitutos, tíos, abuelos, padrinos.
Marisel, de Brandsen, de 25 años, está casada y nene una bebé de 2 años. Su madre murió cuando ella tenía 4 años. Me relata que en sus sueños ella siempre está en la casa de su padre y aunque se ve con su edad actual, su conducta es la de una niña pequeña.
Me escribe: “Estoy en la casa donde nací, la veo vieja, las paredes sucias, descascaradas, no me siento cómoda, pero no me puedo ir porque han cerrado ¡a puerta con ¡lave. De repente escucho unas voces, me escondo detrás de un sillón y veo que son ladrones. Mi padre aparece con una escopeta y grita: “l’os tenes la culpa”. Quiero correr pero no puedo, parece que to hiciera en cámara lenta”.
Vanesa, parece que la cuenta pendiente de la que hablábamos antes en tu caso tiene que ver con la sensación de que sentís que “te robaron a tu mamá o alguien se la llevó para castigarte”. Te sentís culpable por la muerte de ella y aunque racionalmente comprendes que vos no le provocaste la muerte, en tu mente onírica infantil (en el sueño) estás convencida de que si hubieses sido una buena nena, tu madre no te hubiese abandonado. En tu vida de adulta podes llegar a sentir que alguien te persigue, que te quieren robar a tu hija (como lo has soñado en reiteradas veces) y esto se debe a que no sentís que te mereces tener un hijo, o ser feliz, porque tu mente más profunda está convencida de que en tu niñez has causado un gran daño.

Imágenes con mensajes positivos

Imagenes positivas para mejorar la vida.

Cómo sentirnos más fuertes y poderosos.

La configuración de imágenes en la propia mente tiene mucho que ver con la forma en que vemos el mundo real. Pensar en positivo es el primer paso hacia una vida más plena y saludable. Las visiones intervienen orientando las fuerzas internas hacia nuevos fines y experiencias. Aprender a ver y comprender esas imágenes conduce a nuevas formas, a experiencias simbólicas que trascienden lo personal.
Cuando nuestra vida se edifica sobre estas imágenes internas, no podemos enfermar ni sufrir por las del mundo exterior, ni tampoco dejarnos atrapar por ellas, que son las que pueden hacernos felices o desdichados, enfermarnos o curarnos.
En medio de la era de la imagen y las comunicaciones, nuestro yo personal todavía sigue viviendo a través de su facultad interna de imaginación. Percibir de un modo más consciente y más claro nuestras imágenes internas lleva a un cambio radical de la vida. Es cuando nos sentimos más fuertes y poderosos. El mundo que pensamos
La fábrica interna de imágenes es indispensable para vivir. Ellas son el alimento natural y una imagen de nosotros mismos. Sin embargo, nuestro trato con las imágenes es a menudo tan natural y despreocupado que apenas lo notamos. El trato del hombre con ellas tiene ciertas características definitivas:
1. Las imágenes con carga negativa de antiguas experiencias y de lesiones hacen que evitemos los problemas o no les prestemos atención. 2. Las imágenes valoradas positivamente de cosas que buscamos y deseamos nos guían y activan.
3. Las imágenes positivas y negativas suelen bloquearse mutuamente. Uno quiere y piensa, uno no puede, o cree que todo va bien y quiere, pero…
4. Las imágenes extraordinarias de visiones y experiencias trascendentes abandonan este nivel y configuran de nuevo nuestra realidad.
Detrás de todo lo que hacemos se encuentra una representación imaginaria. Todo cuanto percibimos sucede como una reticulación imaginaria y nuestros objetivos y proyectos son asimismo proyecciones de la mente. De esta forma, pasado, presente y futuro se conectan imaginariamente.
De la mente al cuerpo
Recientes investigaciones demostraron que existe una relación directa entre la experiencia de la percepción y las sensaciones. Existen sustancias mensajeras propias del cuerpo que traducen los estímulos extemos que experimentamos como imágenes, en sentimientos de felicidad o de miedo que. asimismo, notamos físicamente.
Reaccionamos a las impresiones positivas o negativas, transformándolas químicamente y percibiéndolas como sentimientos elevados o como depresión.
Las percepciones mentales conducen a resultados físicos mensurables. Lo que vemos, pensamos, creemos, nos afecta físicamente. Pero eso no es todo: la acumulación de sustancias mensajeras activa o debilita nuestro sistema inmu-nológico.
Imágenes son todo aquello que se reconoce y conduce a su interpretación. Con su ayuda sabemos dónde vivimos, trabajamos, dónde están nuestros lugares preferidos y cuáles son nuestras aptitudes. Apenas prestamos atención a esta conciencia de imágenes. ¡Sólo cuando algo sale mal nos fijamos en ellas!. Entonces experimentamos sentimientos de decepción por este mundo que nos parece tan malo.
El papel de nuestras imágenes es la transmisión de contenidos. Normalmente las impresiones son transitorias: se percibe un sonido, un olor, un sabor, y todo vuelve a desaparecer. Pero en nosotros se almacena una imagen del recuerdo, v esta imagen se mantiene.
Así. de las imágenes nace también el deseo de influir, se quiere conseguir los deseos de una manera mágica. Todo esto incrementa la energía de las imágenes. Se convierten en histonas mágicas de éxito y de fracaso que se pueden reconocer, narrar e influir. Con ello se originan sentimientos de esperanza, ira. ganancia v pérdida.

Curar con imagenes.
Dado que la fortaleza del yo se basa en una imagen del yo positivo, y que esta autoima-gen representa una especie de imaginación, en la fortaleza del yo se puede hablar también de erecto placebo, o sea, de una especie de auto-isis positiva. Por el contrario, una imaginación puede también resultar contagiosa en
Qtido negativo. Esto ocurre con la autosugestión que puede provocar enfermedades. Pero también con aspectos más sutiles: las personas con mayor afán de poder se toman más en serio los exámenes que otras personas, de modo :jue segregan mayor cantidad de hormonas y tienen un sistema inmunológico debilitado. Este estrés de poder lleva a una activación crónica del sistema nervioso y aumenta las po-idades de infecciones. El propio sistema inmunológico actúa así como un detector de mentiras: personas con un marcado impulso de poder sufren a causa de las vallas autoimpuestas por su propio cuerpo.
Quien, por otro lado, se siente desvalido, puede sufrir úlceras de estómago, alergias y asma.
Cuando uno se hace víctima de una imagen, ella lo domina y termina por enfemiarlo. Si se considera que se trata solamente de un proceso vital imaginario, entonces es uno mismo quien determina las repercusiones de la percepción de la imagen, no importa cuál sea. Nuestras imágenes son portadoras de significado: gracias a ellas comprendemos las estructuras externas y reaccionamos a ellas. Los humanos estamos dominados en un 98% por otros humanos, costumbres e instituciones sociales, pertenencia a grupos, etcétera. Estas pertenencias se interiorizan naturalmente y así llevan en sí un mundo de barrera o de protección. En lugar de dejamos arrullar por imágenes colectivas de toda índole o dejamos enfermar, deberíamos nosotros mismos desarrollar la propia competencia para nuestro interés. Las personas visionarias pueden vivir como quieran, porque el miedo o el deseo de encapsularse no han entrado en sus ámbitos vitales.

Sufrir las percepciones
El problema es que en algunos hombres la magia de las imágenes ya no funciona correctamente. Creen que constantemente cometen errores, ya no tienen magia ni confianza en sí mismos. Las imágenes activan nuestra energía vital. De la misma manera que la materia puede convertirse en luz, eso que uno desea se transforma en energía. Sin embargo, en una sola vida no se pueden vivir todas las imágenes que existen en nuestra mente. Aun así, ciertas imágenes pueden ayudar a alcanzar un óptimo estado de salud. A pesar de que la ciencia avanza día a día en la búsqueda de las causas y soluciones externas de las enfermedades, poca importancia se le ha dado a las causas internas, personales.
Es que las personas sufren físicamente ante las percepciones. El cuerpo reacciona positivamente a imágenes y percepciones agradables: así, al reírse estimula la mitad izquierda del cerebro mediante sustancias mensajeras, se frenan las hormonas del estrés, cortisol y adrenalina, se acumula morfina (efecto de felicidad), y se produce la hormona del crecimiento. La reacción a un elemento de la percepción, como un chiste o una situación jocosa, opera un pequeño derrumbe en la química corporal. Además, lo divertido refuerza la autodefensa del cuerpo y esto es mensurable en la saliva por el número de inmunoglobulinas. Esto no es todo: también se acumulan endorfinas calmantes, es decir, la risa vence al dolor.

Creencias del budismo

Una vez que se ha visto verdaderamente la realidad, la creencia se vuelve innecesaria. Además, se interpone en el camino de la percepción clara y directa. Para ver la verdad y la realidad, simplemente hay que pararse delante de ella sin creencias, sin prejuicios ni pensamientos. A la verdad se llega viéndola, no nombrándola o aferrándose a ella. La visión no necesita ser verificada. Es inmediata y forma una unidad con la Verdad. Sin embargo, solemos tener problemas para ver las cosas tal cual se nos presentan. El budismo indic el camino hacia una revelación universal y profunda. No intenta hacer reflexionar acerca de un terreno vago y lejano, sino que trata del aquí y del ahora, de despertar en este momento, de ver las cosas como son.

Tips para alcanzar el exito

Compromiso para poner en marcha el cambio.
Una vez que se ha establecido la necesidad y la dirección del cambio, es imprescindible asumir un profundo compromiso con él.
Para fortalecer el compromiso:
1. Planear para comprometerse.
2. Informarse para involucrarse.
3. Capacitarse para convertir el compromiso en hechos.
4. Convencerse para convencer.
5. Potenciar el contrato con uno mismo.
Planificar situaciones
La planificación de situaciones es una técnica para identificar las opciones del futuro. Para cambiar en positivo, hay que direccionar la transformación hacia un futuro predecible. Ya no es suficiente asumir que el futuro será la continuación del presente.
1. Decidir sobre qué tema o situación se aplicará el cambio: en la familia, en la pareja, en el aspecto personal, en el trabajo, en la casa, en la conducta, en el estudio, etc.
2. Decidir cuándo se realizará el cambio: inmediatamente, en el año próximo, mañana, cuando se casen los hijos, cuando nazca el nuevo hijo, luego de graduarse en la universidad, etc.
3. Hacer una lluvia de ideas (brainstorming) de todas las cosas externas que influyen en su vida y agruparlas bajo diferentes encabezados.
4. Evitar que el pasado lo ciegue, hacer a un lado todos los supuestos sobre el éxito y fundar un nuevo camino de ideas.
5. Asegurar el cambio sobre situaciones creíbles, que se sostengan por sí solas.
6. Rastrear el mundo exterior y
ubicarse en él imaginando nuevas situaciones. Conocer dónde estamos, cómo es el espacio donde nos manejamos, cómo son los personajes que nos rodean, y cómo reaccionarán todos frente a nuestro posible cambio.
7. Indagar el mundo interior. Hacer una lista de conflictos, dudas, culpas y miedos, que nos han convertido en la persona que somos.
8. Cruzar la información del rastreo del mundo exterior con los datos de la indagación del mundo interior. Encontrar puntos en común y grandes contradicciones.
9. No caer en la trampa de suponer que el mañana será como el ayer. No todo tiempo pasado fue mejor, ni todo futuro traerá prosperidad. El cambio no sigue ninguna regla cronológica. El reloj de la transformación marca el tiempo vital del protagonista del cambio.
10. Representar el peor escenario posible, y conjeturar las consecuencias del cambio imaginado. Qué sería lo peor que podría pasar. Qué sería lo mejor que se podría obtener.

Reconocer el éxito
El primer paso para encaminar los cambios hacia el éxito es reconocerlo, saber qué forma y qué color tiene. Estos tres errores que se cometen frecuentemente son los que llevan al fracaso a los proyectos personales

y a las empresas:
1. No darse cuenta del buen momento.
2. Ignorar que estamos bien.
3. Desconocer la felicidad y dejarla pasar de largo.
Los generadores más frecuentes de resistencia
1. Falta de información.
2. Falta de entendimiento.
3. Resignación. Creer que todo marcha perfecto y nada merece un cambio.
4. Inconformismo. Creencia de que el plan no va a funcionar y que siempre es mejor otro alternativo.
5. Incertidumbre frente al manejo de las situaciones.
6. Pérdida del control de sí mismo y de la autoridad frente a los demás.
7. Desconfianza y sospecha sobre los motivos del cambio.
8. Sentirse socialmente aislado.
9. Creerse incomprendido.
10. Falta de recompensas.
11. Miedo al futuro.
12. Evitar las responsabilidades.

Reglas para alcanzar el exito

Diez llaves para convertir el cambio en una usina de éxito
Existen diez llaves que nos permiten abrir las puertas de una nueva vida. Debemos pensar cuál de ellas nos falta para saber dónde va a Saquear el espíritu del cambio.
1. Presión para lograr el cambio: Sin presión para lograr el cambio, habrá poca acción. La baja prioridad hará fracasar el intento.
2. Una mirada clara sobre el estado de la realidad: Si no
sabemos donde estamos parados, iniciaremos rápidamente la marcha y nos perderemos en el camino, para quedarnos sin nada.
3. Una acción compartida para ejercer la transformación: La vida es un hecho solidario. Si no logramos acciones compartidas que beneficien a muchos y no perjudiquen a demasiados, estaremos alimentando un seguro fracaso. Ningún éxito individual es posible sin un triunfo colectivo.
4. Capacidad operativa para el cambio: Sin capacidad operativa se actúa con ansiedad y se consigue una segura frustración.
5. Ganas: Estar convencidos del paso a seguir. El deseo es un motor imparable, sin él se hace todo cuesta arriba.
6. Orden: Los esfuerzos desordenados generalmente tienen comienzos en falso y finales poco felices.
7. Creatividad: Sin ingenio es imposible la transformación. Todo cambio requiere algo de poesía en su corazón. Un escultor frente a un pedazo de piedra necesita algo más que un cincel y manos para convertirlo en una obra de arte.
8. Paciencia: Nada bueno se hace en contra de los relojes. Es imposible hacer crecer una planta tirando de su tallo hacia arriba.
9. Visión de futuro: Ningún cambio tiene sentido en el corto plazo. En el ajedrez gana quien sabe proyectar hacia adelante, quien sabe ver lo que vendrá, y mueve las piezas en ese sentido, triunfa quien sabe perder piezas para ganar la partida.
10. Coraje: La audacia es un ingrediente esencial para el cambio. Vencer la inercia, la modorra o la comodidad con valentía es parte de la transformación más profunda.

Pasos para alcanzar el exito

Cómo alcanzar el éxito desde la transformación interior.

No hay que temerle a los cambios, porque toda transformación significa un crecimiento. Desde el hecho más insignificante de la vida cotidiana hasta la decisión más trascendente pueden ser el comienzo de una nueva etapa. Los tiempos turbulentos que nos tocan vivir exigen, cada vez más, aptitud y actitud para el cambio. Debemos adaptarnos al ritmo de las repentinas metamorfosis a las que nos somete el mundo para poder mejorar nuestra calidad de vida. Diez preguntas para empezar a modelar el cambio
Para que el cambio sea efectivo y eficaz debe ser consciente y seguir un proceso premeditado, si no se convertirá en una caótica mutación de situaciones, sin fundamentos ni futuro. El primer paso que debe emprender el protagonista del cambio es interrogarse a sí mismo sobre las características del escenario en que se maneja:
1. ¿Cómo es mi realidad?
2. ¿Qué imagen tienen de mí los que me rodean?
3. ¿Cómo se sienten conmigo los demás?
4. ¿Qué cosas no me gustan de mí?
5. ¿A dónde quiero llegar?
6. ¿Qué necesito?
7. ¿Lograré un futuro mejor?

8. ¿Conozco lo mejor de mis recursos?

9. ¿Tengo un plan para el cambio?

10. ¿Creo en mí?
Cuando logramos responder a estas diez preguntas, comenzamos a descubrir con claridad la naturaleza del cambio que queremos desarrollar. Si sabemos qué necesitamos, debemos buscar las herramientas para lograrlo.

Relaciones en la oficina

Hay muchas cosas que aún dificultan una convivencia rmoniosa entre ellos y ellas en un mismo ámbito laboral

Nuestras relaciones laborales están altamente influenciadas por cuestiones sexuales, puesto que la sexualidad es inherente al ser humano y no puede separarse de las actividades que todos realizamos a diario. Pero las relaciones entre hombres y mujeres no son simples en ninguna organización, todavía, y nunca faltan los roces y peleas por celos, competencias, despechos y conflictos varios.

En la definición del status social masculino sigue habiendo dos factores clave: su vida profesional y su vida sexual. Ellos definen su valía en función de esas dos áreas de su vida.
Pero en los albores del siglo XXI, la identidad laboral de los hombres está cambiando, sobre todo en los negocios. Los negocios se vuelven cada vez más competitivos, los empleados pugnan por ascender y ya no cuenta la masculinidad como única virtud para escalar posiciones.
Poco a poco, los hombres van realizando el cambio de mentalidad por el que las mujeres llevan muchos años luchando: ellos quieren mostrarse receptivos ante las nuevas ideas, crearse un nuevo equilibrio y replantearse cuestiones relativas a las relaciones laborales. ¿Un consejo para ellas? No intentar demostrar constantemente la idoneidad profesional como si estuviesen obligadas por el sólo hecho de ser mujeres. Tener una mentalidad abierta y situarse en igualdad de condiciones.

Apesar de que muchos hombres aún poseen una mentalidad anticuada y les cuesta entender el desarrollo profesional femenino, cada vez son más los que comprenden la importancia de aprender a convivir y aunar esfuerzos en pos del desarrollo de la organización o empresa en la cual se desempeñan.
Antiguamente, era bastante extraño encontrar una mujer que desempeñara cargos directivos dentro de una empresa; hoy las mujeres han conquistado muchos espacios que hasta no hace mucho eran ocupados sólo por ellos. Dentro de este marco de igualdad a medias, lo primero que deben hacer ; tanto hombres como mujeres es luchar juntos por desterrar las actitudes ; que conducen al distanciamiento y a ; la pérdida de confianza. Si se borran \ las diferencias en lo profesional, pronto se verá cómo trabajar en equipos mixtos brinda resultados positivos y enriquecedores.
Claro que, a veces, tantas horas : juntos pueden convertirse en amistad,
después en atracción y finalmente | pueden llevar al amor. Si esto sucede,
y si nuestra alma gemela está escrito-j rio de por medio, lo mejor es con-! versar en pareja la manera de encarar : el vínculo para preservarlo de cual-i quier problema externo y, a la vez, no alterar el ritmo ni las relaciones del trabajo, en especial con colegas y compañeros.
El deseo sexual, la atracción y el amor no respetan oficinas, empresas ni negocios: pueden nacer en cualquier parte, porque son algo natural a todos los seres humanos y no entienden de cuestiones profesionales.

Ellos y ellas dentro del grupo
La mayoría de las relaciones labo-] rales entre hombre y mujer pueden ; funcionar si se dan de uno a uno. El ; problema surge cuando la mujer se enfrenta a un grupo de hombres, o viceversa. Los hombres, cuando están en grupo, no se comportan del mismo modo como lo harían si estuviesen solos. Al mismo tiempo, ellas no actúan igual cuando están en conjunto. En muchos trabajos esto es un verdadero problema, porque como el  sexo masculino es mayoría, son ellas las que suelen sentirse discriminadas o relegadas a un segundo plano.
Revertir esta situación no es sencilio pero tampoco imposible. Sólo se trata de repartir obligaciones y derechos por igual, de no despreciar las  capacidades de ninguno y aprender que el mejor resultado siempre es aquel que se obtiene de la suma de esfuerzos. Y allí no importa el sexo, sólo las ganas de progresar y triunfar en el ámbito profesional.

Tratamiento de hipocondria

Contrariamente a lo que sugiere el sentido común, el intento de autoconvencerse o de buscar el convencimiento de otros para nejar un dato que pueda ser indicativo de una enfermedad, no solamente no sirve para aliviar el miedo, sino que lo mantiene y lo refuerza. Mucho más efectiva es la aceptación realista de nuestra condición mortal.
Es muy difícil enfrentar un tema como la muerte, pero todos lo tenemos que abordar. Hay diversas formas de hacerlo: hay quienes no piensan en ello nunca, aunque estén muy enfermos, y quienes -como los hipocondríacos- sufren diariamente imaginándose el momento.
Para superar la hipocondría hay que exponerse, no evitar aquello que uno teme. Esto no quiere decir que se tiene que sufrir terriblemente y pasarlo mal para ponerse bien. A tal fin es conveniente recordar que: Cuando se tenga miedo, en vez de escapar es necesario aprender a relajarse.
Ya que se mira hacia adentro, hay que mirarse lo bueno.
Si es absurdo negar la muelle, lo es mucho más despeiúiciar la vida.
No hay un tratamiento farmacológico contra la hipocondría
No existe ningún psicofámiaco capaz de controlar la hipocondría. Debido a las características de estos pacientes, es muy importante que no depositen sus expectativas de mejoría en los efectos “mágicos” de una medicación.
Los especialistas saben que la hipocondría está íntimamente ligada a los estados de intensa ansiedad, a las obsesiones y a la depresión. Por lo tanto, las prescripciones médicas, de ser necesarias, son las señaladas para esos casos. Además, hay que recordar que si la hipocondría deriva en una depresión seria, el tratamiento psicológico sigue siendo una buena manera de encarar el problema.