El masaje californiano

 El masaje californiano

Muchas veces me preguntan qué diferencia al masaje californiano de otros sistemas. Algunas cuestiones definen muy bien el masaje californiano, por ejemplo:
Los movimientos largos, que básicamente cumplen la función de integrar el resto del cuerpo al lugar particular que estamos masajeando.
Las salidas y las entradas de las manos son muy importantes también en este tipo de masaje.
Se trabaja en tres dimensiones, una mano abajo y otra mano arriba para darle al cuerpo la sensación de estar sostenido y también porque permiten integrar los laterales del cuerpo, que la gente tiene un poco olvidados.
Como muchas otras técnicas de masaje el californiano permite elongaciones, movilizaciones de las articulaciones, presiones, hamacados, etc. Sin embargo hay una premisa que no es frecuente: prestar atención.
No se trabaja en una forma mecánica sino todo lo contrario: cada masaje es único y se define de acuerdo a lo que el masajista siente que el paciente necesita. Es importante saber que el masaje californiano comprende aproximadamente 500 movimientos, pero en la práctica, en un masaje se utilizan alrededor de 40.
Lo primero que hace un terapeuta es evaluar qué energía le falta a la persona que está masajeando: ¿le falta conexión con el aire, la tierra o la fluidez? ¿Qué necesita el cuerpo para recuperar el equilibrio? Una vez hecha esta evaluación se decide de qué manera trabajar. Lo que todos los masajes californianos comparten son los movimientos largos que dan la sensación de integración permitiendo a quien recibe el masaje sentir que no es un brazo, ni una pierna sino un cuerpo entero por el que circula la energía. Los movimientos largos trabajan sobre el sistema nervioso y endocrino que es el regulador de la tensión muscular, con lo cual dan al cerebro la información “relaja los músculos”.
Nuestro tejido contiene todos los traumas que sufrimos en la vida. Estos traumas pueden ser emocionales o físicos. Hay una memoria celular grabada en el tejido que se despierta cuando el masajista empieza a trabajar en el cuerpo. A veces, sucede que las personas recuerdan una historia, otras, simplemente, se largan a llorar por algo que está guardado en el inconciente. El masaje californiano permite tratar daños graves como abusos físicos o sexuales. En casos de este tipo lo recomendable es trabajar en forma conjunta con un psicólogo para que el sostén y la sanación sean más efectivos. Viene mucha gente que trabajó su abuso sexual de palabra por ejemplo, pero apenas comienza a recibir el masaje, empiezan a reaparecer los recuerdos y la persona se sana.
Se formó como terapeuta física en 1975 en Alemania, su país natal. Desde 1985 forma parte cuerpo profesional del Instituto Esalen, California, donde también trabaja como instructora. Su experiencia y entrenamiento además incluyen Danza Extática con Gabrielle Roth, Continuum con Emilie Conrad, Respiración Holotrópica con Stan Grof y varias formas de meditación, en un contexto de exploración personal y transpersonal consciente. En 1995 fundó con Marcelo Batroli, OASIS, la Escuela de Masaje Californiano.

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