Descansar y dormir bien gracias al yoga

Descansar y dormir bien gracias al yoga

Los problemas para descansar profundamente son uno de los síntomas más claros de estrés. El Yoga propone una solución intégrala este tipo de problemas, que abarca lo que comemos, el alimento energético que recibimos y la manera en que nos movemos. Marcela Benadiba, profesora de Educación Física con especializdüión en Primera Infancia y Embarazadas e Instructora de Yoga preparó para Yoga+ esta serie de respiraciones, masajes y posturas para relajarnos y descansar bien.

El Yoga nos enseña la importancia de equilibrar y alimentar nuestros cuerpos. Tenemos un cuerpo físico, que se alimenta con lo que comemos diariamente. Un cuerpo energético, que nos conecta con la actividad física, con la energía, con el movimiento; un cuerpo psíquico y emocional que está relacionado con lo que pensamos y sentimos; un cuerpo intuitivo que se alimenta con las lecturas que hacemos y con el arte y un cuerpo espiritual que se alimenta con el silencio, la meditación, los mantras, mudras etc. Comprender la importancia de mantener en equilibrio nuestros cuerpos nos ayuda a comprender cuál de todos ellos tenemos que alimentar. La mayoría de las veces, un síntoma como dormir poco o mal no es otra cosa que la manifestación de un desequilibrio en uno de nuestros cuerpos. A veces sucede que comemos bien pero nos movemos poco. También puede pasar lo contrario: hacemos mucha actividad pero comemos mal Todo lo que se mejore en un cuerpo tendrá buenas consecuencias en otro cuerpo”, explica Marcela Benadiba, Instructora de Yoga con el método Nancy Nakazato.
Para alimentar el cuerpo físico es importante consumir alimentos nobles cercanos a la naturaleza, por ejemplo, semillas, frutas, verduras, cereales, legumbres. Las cenas deberían consumirse temprano. Cenar temprano y liviano ayuda a dormir mejor. Lo ideal sería comer sopas, ensaladas o frutas solamente.
Nuestro cuerpo energético se alimenta cuando movemos el cuerpo. “Yoga, caminatas, gimnasia, artes marciales… lo que nos guste. A veces, sentimos hambre y en vez de comer, salimos a caminar y resulta que se nos pasa. Es que también existe el hambre energético que es saciado con el contacto con el aire libre, el sol y la naturaleza”, dice la profesora Benadiba.
Sería ideal al llegar a casa después de un día de actividad intensa poder darnos un baño para aliviar la carga y renovar la energía. Si hay tiempo podemos dedicarnos un baño de inmersión y por qué no un auto masaje con aceites esenciales que aquieten nuestra mente y nos conecten con nosotros mismos.
Escuchar la música que nos gusta también puede ayudarnos a renovar la energía y a sacarnos de encima un día pesado de trabajo.

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