La tríada

Cuando los seres humanos no nos damos cuenta de que vivimos bajo un ancho cielo abierto y sobre una tierra verde y fértil, se nos hace muy difícil ensanchar nuestra visión. Cuando percibimos el cielo como una cubierta de hierro y la tierra como un desierto árido, lo que queremos es ocultarnos, no abrirnos y brindarnos para ir en ayuda de los demás. La visión shamblmla no rechaza la tecnología, ni aboga por el punto de vista simplista de una ‘vuelta a la naturaleza. Pero dentro del mundo en que vivimos hay lugar para relajarnos, para apreciarnos y para apreciar nuestro cielo y nuestra tierra. Podemos permitirnos sentir amor por nosotros mismos, podemos darnos el lujo de erguir la cabeza y los hombros para ver el resplandor del sol que brilla en el cielo”.
Los tres trazos de los trigramas del Libro corresponden a los tres términos de la Gran Tríada: el trazo superior representa al cielo, el trazo medio al ser humano y el inferior a la tierra. Mediante una actitud ritual correcta el ser humano puede realizar una mediación eficiente entre el cielo y la tierra y contribuir así al mantenimiento del orden cósmico. En el Gran Tratado se señala que el Libro contiene la medida del cielo y de la tierra y que cada uno de los 64 hexagramas del Libro revela el modo correcto de acción que permitirá al ser humano mediar armónicamente entre el cielo y la tierra. La armonía definitiva entre el cielo y la tierra exteriores la alcanzará el ser humano sólo cuando haya superado en su interior las oposiciones y el dualismo, y haya encontrado en sí mismo la medida de su propio cielo y de su propia tierra.

Etiquetas:

Deja un comentario