Parejas en la oficina

Coqueteos y romances.
Muchas empresas tienen políticas  muy firmes con respecto a estas cuestiones, y hay varias que prohiben las relaciones amorosas en el trabajo: el coqueteo queda completamente desterrado de la oficina. Pero en la práctica, la cuestión no es tan simple el índice de solteros es cada vez mayor, con lo cual las posibilidades de que los empleados se relacionen sentimentalmente entre si aumentan considerablemente.
A menudo se afirma que las relaciones sentimentales con compañeros de trabajo no terminan bien. Pero las estadísticas dicen otra cosa: las relaciones sexuales v personales entre compañeros de trabajo tienen el mismo índice de aciertos y fracasos que las que surgen fuera del ámbito laboral. Todas las relaciones pasan por momentos buenos y malos, sin importar el lugar en donde se hayan originado. Lo que sucede es que muchas veces los problemas de la pareja tienen una gran influencia en su trato dentro de la oficina, y eso sí puede ser altamente perjudicial para ellos y para sus compañeros. ¿La solución? Diferenciar la vida personal de la laboral, no permitir que los asuntos de una interfieran en la otra, y dejar los problemas de alcoba para resolver fuera de la empresa.
Sexo y escritorios:
Muchas veces vemos en las películas cómo él. de impecable traje cruzado y zapatos lustrosos, la arrincona a ella, con impoluto uniforme azul y rodete bien tirante, a medida que los papeles y carpetas que estaban sobre el escritorio empiezan a caer desordenadamente. Es una escena clásica y muy difundida: hacer el amor en la oficina es una de las fantasías más comunes entre quienes mantienen una relación dentro del ámbito laboral. Ahora bien, llevar a la realidad las fantasías sexuales no está mal y, de hecho, constituye uno de los pilares básicos de una sexualidad sana y sin represiones. Pero se debe tener en cuenta que. en muchas ocasiones, los acercamientos entre una pareja pueden incomodar al resto de los empleados. Por eso, lo ideal es ver cómo reaccionan los compañeros frente a la situación: si se nota cierta molestia e incomodidad, y si la relación no es bien vista dentro de la empresa, lo mejor es reservar las demostraciones de afecto y los juegos eróticos para el ámbito privado. Pero si entre los compañeros existe una relación de amistad, y el guiño de complicidad nos da la pauta de que está aceptada la relación, no habrá problemas en demostrar en público lo que sentimos. Cada uno sabrá después en qué momento hacer realidad la fantasía…
Creencias que deben ser desterradas para siempre:
Las mujeres no están hechas para los negocios.
Los hombres pierden categoría con ‘.2 llegada de las mujeres a la oficina.
Las mujeres que piensan en el dinero son frías, y sólo les interesa el
rrollo profesional. J Los altos cargos en una empresa deben ser desempeñados únicamente por varones.
Las mujeres son celosas y competían el ámbito laboral.

Ideas que deben implementarse:
Las mujeres son tan idóneas para el trabajo como los hombres. Los hombres no ceden espacios frente a la llegada de las mujeres porque perfectamente pueden convivir y repartir tareas. Las mujeres que se preocupan por su desarrollo personal no son menos femeninas ni sentimentales que las que no lo hacen. Los cargos directivos pueden ser desempeñados tanto por varones como por mujeres. Lo importante no es el sexo sino la idoneidad para el desempeño profesional. Las mujeres no son ni más ni menos celosas y competitivas que el sexo opuesto. Ellos tienen tantos conflictos como ellas, y los roces laborales no son exclusividad de ninguno: son una realidad que deben afrontar juntos y aprender a revertir, para que la convivencia en la oficina sea lo más saludable posible.

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