La lengua

El diagnóstico de la lengua.

La lengua, como ocurre con todos los órganos, proporciona información sobre todo el cuerpo. Los órganos están representados en diferentes puntos de su superficie. El color de la lengua indica la cantidad de Chi del cuerpo: una lengua blanquecina significa que la sangre está débil; una lengua enrojecida en el centro significa que existe un ardor en el estómago. El estado de la lengua también proporciona información sobre otros órganos. Una lengua con marcas de dientes a lo largo de los bordes indica debilidad del buzo; en cambio, si hay grietas, significa que el calor está secando los fluidos, de la misma forma que el clima cálido agrieta el suelo. La capa externa de la lengua indica la presencia de factores en el interior del cuerpo, como la humedad, o la invasión de un factor climático. Una lengua blanca significa frío. Una lengua amarilla significa calor. Las personas que padecen cistitis tienen la parte inferior de la lengua de color amarillento.
Una vez hecho el diagnóstico, el terapeuta propone un tratamiento. Antes de empezarlo, conviene tomar en cuenta estos cinco consejos:
/ No lavarse o frotarse la lengua, para no borrar información clínica.
/ No ponerse perfumes o desodorantes fuertes, porque enmascaran signos importantes.
/ Evitar el alcohol el día del tratamiento.
/ No tomar café antes de la visita médica.
/ Estar relajado. Sentir la seguridad que se está dando el primer paso para la recuperación de la salud.

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