Meditacion con mandalas

A simple vista, a mucha gente los mándalas le parecen pinturas exóticas que sólo sirven para decorar, no comprendiendo que estos “círculos de poder” encierran simbólicamente claves para sanar enfermedades psicosomáticas y autotransformarnos.

COMO MEDITAR CONTEMPLÁNDOLO
Las indicaciones para contemplar un mándala son elegir un lugar tranquilo, hacerse consciente de la respiración, permitir que se haga cada vez más lenta; sin forzar, posar suavemente la mirada en el mándala con la calma de quien por fin llega a su hogar.
Contemplarlo de esta manera brinda serenidad y el sentimiento de que la vida ha encontrado nuevamente un sentido.
Dibujar y pintar estos “círculos de poder” es también una vía de meditación, por ese motivo es muy positivo para las personas muy nerviosas, es-tresadas y dispersas ya que refuerza la concentración y aleja la inquietud, otorgando seguridad y una sensación de gran libertad.
En los templos hindúes y tibetanos, los mándalas suelen permanecer cubiertos con una tela o manto, que se levanta en el momento de iniciar la objeto de preservar y concentrar su energía.
Se afirma que nuestro espíritu siempre utiliza un lenguaje simbólico para manifestarse, tanto en los sueños como en la vida real. El desafío es tratar de comunicarse con él y permitir que se exprese mientras dibujamos, sin estar limitado por las palabras. Al entablar nuevamente la comunicación con nuestra naturaleza más íntima, las puertas de la curación y de la resolución de nuestros problemas comienzan a abrirse.

MÁNDALAS “ESCONDIDOS” EN JUEGOS TRADICIONALES
Muchos de los juegos que nos acompañan desde la niñez y siguen acompañando a las nuevas generaciones poseen una rica simbología que se deriva de mándalas arquetípicos. Veamos dos ejemplos:
%/ El Ajedrez: está basado en el mándala cuaternario simple, equivalente al Yin y Yang. El tablero de este juego también representa el plano esencial de los templos y los cuatro puntos cardinales. Al igual que lo que proponen otros mándalas, este juego simboliza el combate que se produce en nuestro interior entre la Luz y la Oscuridad (el Bien y el Mal). También simboliza la Ley del Karma (Causa y Efecto), ya que cada movimiento se ve condicionado por los anteriores. Otro dato: el tablero tiene 64 casilleros, al igual que 64 hexagramas tiene el milenario I Ching, Libro de los Cambios de origen chino. El Ajedrez ejemplifica el arte del dominio del mundo material, respetando las leyes del plano espiritual.
* El Juego de la Oca: constituye un recorrido iniciático con todas las pruebas, sacrificios y premios que conlleva la propia existencia humana antes de retornar a la Unidad primordial. Simbólicamente, la Oca en muchas culturas es el ave mensajera entre el Cielo y la Tierra, y está asociada al Sol por los antiguos egipcios. Su intervención ofrece una gran ayuda en ciertos momentos y constituye el destino final. El juego se equipara con el mito del laberinto y también con la teoría budista de la reencarnación.

Etiquetas: ,

Deja un comentario