Crecimiento espiritual

El verdadero poder que todos tenemos dentro de nuestro Ser pude alcanzarse, siempre que se lo busque para el bien común, para el beneficio de otras personas y de uno mismo. Esto quiere decir saber renunciar al poder cuando es conveniente, cuando otro necesita utilizar el suyo, o cuando el nuestro crece demasiado.
Poder no es, al fin y al cabo, mandar. Es valorar los derechos de los demás, es actuar teniendo en cuenta las consecuencias de nuestras decisiones. El poder no es presión ni autoridad, sino Ser: no necesita ser nada, por que Es. Cuando la vida nos desafía con un obstáculo aparentemente insalvable, es bueno y muy útil recordar que siempre se puede cambiar nuestro punto de vista. Modificar nuestras actitudes es cambiar nuestra historia, es accionar con delicadeza, es ejercer poder sin presionar. La labor de un psicólogo transpersonal es justamente ésta: funcionar como una sutil fuerza que de a poco nos va ayudando a mejorar.

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