YOGATERAPIA contra el estrés

YOGATERAPIA contra el estrés

Estrés es una palabra derivada del latín. Durante el siglo XVII significaba “adversidad” o “aflicción”. Pero al final de siglo XVIII cambió su significado etimológico por el de “presión” o “fuerza”. En Yoga aprendemos que el estrés es una energía.
Hoy podemos decir que el estrés está ligado al esfuerzo y la tensión psicofísica del ser humano. El austríaco-canadiense Hans Selye fue el primero en concebir el estrés y escribir sobre este fenómeno en los seres vivos. Podemos afirmar que el estrés es una respuesta física y mental natural que nos sirve para afrontar situaciones que demandan un esfuerzo y así adaptarnos al entorno.
Existe estrés positivo, llamado eustress, así como un estrés negativo, llamado distress, los cuales causan reacciones fisiológicas similares: hay sudor en manos y pies, se acelera el ritmo cardíaco, la presión arterial sube, así como el nivel de tensión muscular aumenta. En el plano emocional, el eustress ayuda y es un motivo de lucha contra una situación adversa mientras que en el distress el individuo se acobarda y trata de huir de la situación, pudiendo llegar a padecer una crisis de pánico.
El estrés tiene tres etapas: la primera fase es de alerta, estado de alarma y tendencia a la huida, generándose cambios fisiológicos y bioquímicos en el cuerpo para producir el máximo de energía suficiente para escapar y salir corriendo.
La segunda fase es de adaptación o resistencia, y esta se produce cuando se mantiene la situación de estrés y se van
acumulando en el cuerpo las sustancias químicas producidas en la primera fase. El producto de esta situación química es el mantenimiento del estado de alerta sin que se produzca relajación y por consiguiente se aumente o mantenga la tensión muscular.
La tercera fase posible es el agotamiento, y es producido cuando el estrés se convierte en crónico (distress) y se mantiene por un tiempo demasiado largo. La sensación interna y espiritual es de estar en el límite y verse superado, nos hace descansar mal, no dormir, no relajarnos, estar apurados para todo, teniendo una sensación de angustia permanente, ansiedad, depresión, pánico, falta de ánimo y un constante deseo de huida.
Yoga y la Yogaterapia para el estrés nos enseñan que un cambio espiritual del individuo obedece a la relación psicofísica que éste tiene consigo mismo y fundamentalmente con su entorno. La emoción es un cambio fisiológico generado por una causa interna (imagen o idea) o extema que una vez que esta causa desaparece, este cambio fisiológico igual persiste y se sigue manifestando estableciendo un tipo de tensión muscular sobre la cual se afirma la tensión emocional.

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