LA PINZA CON AYUDA I
Siéntense ambos dándose la espalda. Uno de los practicantes adopta la postura de la Pinza, y el otro se recuesta hacia atrás y estira los brazos por encima de la cabeza para sujetar al primero por los dedos de los pies o por los brazos. Mantengan los pies flexionados y dejen que la espalda se estire al hacer presión hacia abajo sobre el compañero. Sostengan la postura durante unos minutos y después enderécense y cambien suavemente de posición, de modo que el que estaba doblado se recueste y el que estaba recostado realice la flexión hacia delante.
beneficios: El practicante que se recuesta cuenta para la flexión hacia atrás con un apoyo suave que le ayuda a abrir la columna, los músculos intercostales, los hombros y las axilas. El que se flexiona recibe una presión hacia abajo y hacia delante que le permite adoptar la postura relajando y estirando los músculos.


