SOBRE LOS HOMBROS

Para practicarla en pareja, la postura Sobre los Hombros requiere una maniobra un poco complicada, pero los beneficios de tener este apoyo recíproco justifican el esfuerzo. Adopten la postura sobre una manta, estera o alfombra. Primero la efectúa uno de los practicantes, apoyándose en el cuello y los hombros, y manteniendo verticales el tronco y los hombros con las manos en la espalda. Entonces, el segundo adopta la postura del Arado un poco por detrás del primero y, mientras apoya las manos en el suelo junto a los hombros, va deslizándose hacia él hasta que las espaldas queden juntas, para después levantar las piernas al encuentro de las del otro. Entrelacen los brazos como se ve en la foto y sosténganse las espaldas con las manos, manteniendo el tronco vertical. Asegúrense de que la cabeza y el cuello estén rectos, y no en torsión o estirados hacia uno u otro lado. Si el cuello sufre demasiada tracción, coloquen un acolchado extra solamente debajo de los hombros y los brazos (no debajo del cuello). Mantengan la postura entre tres y cinco minutos, respirando profundamente y de forma acompasada. Para compensar el estiramiento de la parte superior de la espalda y del cuello, la postura Sobre los Hombros debe ir seguida por el Loto Ligado Cruzado, el Pez o la Pinza.
BENEFICIOS: La postura Sobre los Hombros, la reina de las asarías del yoga, proporciona los múltiples beneficios de las posturas invertidas. La gravedad vacía las piernas de sangre estancada, y el incremento circulatorio regula las glándulas tiroides y paratiroides. La postura resulta muy eficaz para liberar tensiones porque el cuello, estirado y relajado, también recibe un mayor aporte sanguíneo. La postura Sobre los Hombros se recomienda a quienes tienen venas varicosas o las piernas cansadas, acalambradas o doloridas. Tonifica y rejuvenece todo el cuerpo, disminuye la presión sanguínea y ejerce en general un efecto relajante.

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